Yamila Angiolini desde Dublin, República de Irlanda: «Mi familia está siempre, ayudándome en todo detalle»

Junto a su papá Carlos

Cuenta que desde siempre tuvo en mente vivir en Europa y lo logró. Ya radicada en República de Irlanda, en su capital Dublin, Yamila Angiolini recibe a Ayacuchoaldia.com.ar en la continuidad de testimonios de ayacuchenses que eligieron continuar sus vidas fuera de nuestra ciudad. Hija de Carlos y Zulma Canero, extraña mucho a sus seres más cercanos pero evidentemente, disfruta a pleno de su estadía en aquel país.

Gracias Yamila por aceptar, contarnos de tu presente en Irlanda

Llegue a Dublín el 2 de febrero del corriente año, por lo que hace un poco más de 6 meses que vivo en esta ciudad.

Dublín es una ciudad muy acogedora que tiene aproximadamente 1,5 millones de habitantes y con el tamaño justo para moverte en bicicleta. Su gente es muy amable y simpática. Si bien, hace relativamente poco que llegué, como viví acá durante casi todo el 2014 y luego vine de vacaciones, conozco bastante bien la ciudad.

Soy Contadora Publica y trabajé en diferentes empresas nacionales y multinacionales. Hace un poco más de 4 años que trabajo en un banco multinacional.

Me mudé sola, pero tengo en Dublín un gran grupo de amigas, quienes considero mi familia del corazón.

En Milano tengo familia directa y muy cercana que junto con mi familia en Argentina han estado siempre muy presentes en estos tiempos raros. Por suerte, hoy la tecnología acerca mucho, lo que me permite estar presente. Siento que no me perdí ningún cumpleaños.

¿Cómo fue la decisión de irte a vivir fuera del país?

Quien me conoce sabe que siempre quise vivir en Europa. Algunos pensaron que con el año 2014 el sueño ya estaba cumplido. Pero no, acá estoy nuevamente del otro lado del Atlántico.

A mediados del año pasado decidí pedir movilidad interna en mi trabajo, el 18 de octubre me confirmaron. Siempre digo que fue un regalo de cumpleaños anticipado porque mi cumple es el 24.

El 22 de enero llegaron los papeles. Ese mismo día desde la oficina me dieron luz verde para comprar el pasaje. Trabajé hasta el 31 de Enero en Buenos Aires y el 3 de febrero arranque acá, Dublín. Me mudé de país, cambié de trabajo y casa todo junto. Mucho estrés mezclado con alegría y nervios. Mi familia firme como siempre ayudándome hasta último momento.

¿Cómo llevas la cuestión cultural, sobre todo por la idiosincrasia y las diferentes costumbres que tienen con los argentinos?

Ellos son irlandeses, no británicos, ya que vivo en la República de Irlanda. País de alrededor de 5 millones de habitantes que se independizó el 6 de diciembre de 1922 de Reino Unido.

Las dos veces que llegue al país, me trataron muy pero muy bien. La primera en el 2014, llegue con plan año sabático y me hice grandes amigos para toda la vida. Ésta vez llegue con el plan de hacer vida como si fuera a vivir acá el resto de mi vida.

Las dos veces fui muy afortunada al llegar. Esta vez una gran amiga del 2014 quiso ir a recibirme al aeropuerto, pero como le calculé mal el horario fue directo al departamento temporal que me había alquilado la empresa en la cual trabajo. Ese mismo día me acompañó a buscar casa y conseguí un cuarto enorme en suit en el barrio de Portobello. A menos de 4 km de la oficina, por lo que voy en bicicleta a trabajar y a 700 metros de la casa de mi amiga. Comparto casa con una chica rusa, Sasha, y un italiano llamado Danielle.

Cuando comenzaron las restricciones de movilidad en Irlanda, no nos dejaban movernos más de 2 km de nuestras casas y como soy asmática, estaba un poco asustada por lo que me movía poco y nada de casa. Mi amiga que vive a 7 cuadras, salía a caminar con el novio y me venía a visitar, con charlas en la vereda con distancia social.

Durante los primeros meses de la cuarentena, el clima estuvo muy lindo. Suele llover mucho por acá, pero pasaron alrededor de 60 días sin llover. El primer día que me senté en la vereda a tomar mate y leer para disfrutar del buen clima, se me acercaron varios vecinos con social distance. Todos muy amables y simpáticos. Me agregaron en el grupo de WhatsApp de la cuadra, grupo que se usa para avisar sobre pequeños eventos del barrio; por ejemplo organizaron un recital con todos los artistas de la manzana, cortaron calle y armaron palcos con distancia social. Por supuesto, previamente, pidieron permiso en la comisaría.

¿Cómo es un día habitual tuyo allí?

Todavía no lo sé, porque el COVID sigue afectando nuestros días, pero serían más o menos así:

De lunes a viernes trabajo, algunos días en casa y otros en la oficina, ya que nos dieron a elegir quien quería volver y al ir en bicicleta y al ser tan pocos en la oficina, me ofrecí.

Tres veces por semana voy al gym, estoy yendo de 7am a 8:15 porque hay que reversar turno y me queda cómodo ir antes de la oficina.

Generalmente, luego del trabajo salgo a caminar con amigas si el clima lo permite o simplemente cocino, mucho más de lo que hacía en Argentina, leo, miro Netflix o paseo.

Los fines de semana paseo, descanso y ando en bici. Amo andar en bici tanto con amigos como sola.

Un amigo me contó cómo ir a un cerro a solo 16 km de mi casa, por lo que me levanto temprano, agarro los auriculares, botellita de agua, almendras y salgo para allá. La vista de la ciudad, su bahía y la costa desde el cerro es simplemente hermosa.

Contanos de tus recuerdos en Ayacucho, tu infancia, tus amigas, tu familia.

Tengo muy buenos recuerdos de mi querido Ayacucho, es un hermoso lugar para crecer. Hice la primaria y secundaria en lo que llamábamos la escuela Nacional, aunque cuando yo iba se llamaba EGB 47 y EEM N1. Me gustaba mucho hacer destreza, iba a clases en el CEF con Quico y Nélida, años ahí adentro pase. No era buena, pero era muy constante.

La fiesta del pueblo es algo que disfrutaba mucho, siempre la recomiendo y hago escuchar sus canciones. Lleve varios amigos de distintos pueblos a conocerla. En el 2015 fui con una amiga vegetariana, y la re disfrutó. Yo estaba muy preocupada con qué iba a comer, pero por suerte, no hubo ningún problema.

Amigos en el pueblo quedan pocos porque casi todos se fueron a estudiar, algunos volvieron, otros no.  Recuerdo las tardes en la panadería que había en la esquina de 25 de mayo y Arroyo, una de ellas trabajaba ahí y los mates en las casas de ellas. Anécdotas a montones.

Mis padres están en el Aya y mi hermano menor volvió hace un tiempito. Mis otros hermanos y sobrinos están entre Mar del Plata y Buenos Aires.

Mis sobrinos son a quienes más extraño en este momento. Fue lo que me hizo dudar mil veces en irme; mi sobrina Josefina, tiene 6 años, un día me dijo “tía no quiero que te vayas” y se me partió el corazón.

Además, tengo 2 ahijados en la ciudad de Berisso, uno de 6 y el otro de 14. El de 6 no me quiere hablar, la madre intenta que me diga “hola” pero él ni bola. El de 14 quiere venir a visitarme y obviamente, ya está planeando su viaje. Yo chocha.

¿Hace mucho que no venís a Ayacucho, más allá que ahora todo se haya complicado con la Pandemia?

Estuve en Ayacucho entre el 21 y 31 de diciembre del año pasado. Volveré para el mismo periodo si el virus me lo permite. No me gustaría perderme de disfrutar la Navidad con mi familia.

¿Cómo sobrellevaste el Covid, cómo funcionó el sistema sanitario en Irlanda?

El periodo lo lleve muy bien. Ya que por suerte nunca nos obligaron a quedarnos encerrados. Al tener cerca a mis amigos cuando terminaba de trabajar nos juntábamos a caminar dentro de los 2 km primero, y cuando habilitaron 5 km ya hacíamos distancias más largas y recorrimos parques muy lindos. En una de las caminatas, salió clase de Folklore, un argentino chaqueño nos enseñó a bailar El Gato.

Además, dentro de los 5 km de mi casa, se encuentra la playa, por lo que con mi compañera de casa fuimos varias veces, yo con mi equipo de mate y ella con sus sidras.

El sistema sanitario funcionó muy bien por lo que tengo entendido. Si bien estaban todos muy asustados porque el crecimiento de la población de los últimos años no fue acompañado con la infraestructura correspondiente. Una de las medidas que se tomó, fue anexar momentáneamente al sistema público todos los hospitales del sistema privado.

Debo destacar que el irlandés es muy respetuoso, por lo tanto, no se movía de sus km y no organizaban reuniones en espacios cerrados.

Nos informaron las etapas de cómo íbamos a salir de la situación a mediados de abril. Etapas que se respetaron hasta el 20 de julio, cuando deberíamos haber pasado a la etapa 4. Como los casos aumentaron durante la etapa 3 de menos de 10 casos diarios a un promedio de 50, seguimos en etapa 3. El 10 de agosto se prorrogó la etapa 3 por la misma razón y porque el estado quiere abrir a fines de agosto las escuelas. El tema educación es prioritario en este país.

En lo que va del periodo, se implementaron muchas normas de salubridad en locales y empresas. Y se está incentivando la vuelta al trabajo en forma gradual con medios de transportes verdes como la bicicleta.

Algo que me gustó mucho, fue como el irlandés priorizó ayudar al pequeño comerciante de su barrio.

¿Está en tu mente regresar al menos a Argentina a vivir u hoy resulta impensado? ¿Qué situaciones se debieran dar para que ocurriera?

No está en mi mente regresar a Argentina en el corto o mediano plazo. Si ir de visita, una vez al año me gustaría poder ir porque obviamente que extraño, sobre todo a mis 3 soles, mis sobrinos.

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