María Valeria Pippi desde Bs. As; «Se extraña la familia, la calma, la naturaleza, las mateadas, lo que rinde un día»

Publicada 15-7-2020. Día especial en los viajes virtuales del diario digital www.ayacuchoaldia.com.ar ya que hablaremos con una ayacuchense que es médica anestesióloga, y su marido médico también, por lo que nos brindaran un panorama de lo que están viviendo y como transcurren sus días en medio de la pandemia mundial por el Covid19. Hija de u querido matrimonio de nuestro medio, y de una de las profesoras que más recordamos por nuestro paso la querida ENET Nro 1. Nos dejará una historia de vida para reflexionar. Es tiempo de dialogar con la Dra. María Valeria Pippi.

A. al D: Hola. Buen día. Gracias por atendernos y comencemos por recordar cuanto hace que te fuiste de Ayacucho y como se compone tu familia…

M. V. P; “Buenos días. Gracias por contactarme. Mi nombre es María Valeria Pippi, me fui de Ayacucho a los 18 años, como tantos adolescentes que dejan su hogar para ir a estudiar, eso fue en el año 1994. Y si bien ya llevo viviendo muchos años fuera de Ayacucho, me sigo considerando ayacuchense. Mi familia se compone de mi esposo, Víctor y nuestro hijo, Manuel de 10 años”.

A. al D: ¿Querés contarnos quienes son tus padres, para que la gente te relacione?

M. V. P; “Mis padres. Mi papá es Ovidio Bruno Pippi, era el Veterinario de la Veterinaria Ayacucho, falleció en 1998. Mi hermano Leonardo, siguió sus pasos y continúa su legado en la veterinaria. Mi mamá es Norma Lidia Diéguez, se dedicó a la docencia y estoy segura que muchos la recuerdan como su profe de Historia; actualmente está jubilada y sigue viviendo en Ayacucho. Y mi otra hermana, Andrea, vive en España”.

A. al D: ¿Dónde vivís y a qué se dedican actualmente?

M. V. P; “Vivimos actualmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (ex Capital Federal). Mi marido es cirujano general y yo soy médica anestesióloga”.

A. al D: ¿Cómo es la realidad hoy en la ciudad dónde están?

M. V. P; “La realidad que nos toca vivir hoy es de público conocimiento, alcanza con prender un noticiero y ver lo que sucede. Nuestra realidad laboral cambió notablemente a partir de la pandemia. Todos los centros de salud se vieron forzados a hacer muchos cambios y reestructuraciones para poder hacer frente a esta crisis sanitaria, desde cuestiones meramente edilicias hasta reasignación de roles labores, en los que no siempre nos sentimos cómodos. Nos desempeñamos en el ámbito público y en el privado. Mi esposo trabaja en un hospital del Gran Buenos Aires y yo en uno de la Capital Federal. Lo que percibimos es que el sector público está llegando al límite; en mi hospital, están ocupadas la totalidad de las camas de Terapia Intensiva y hay más de 100 pacientes internados por COVID19 en el resto del hospital. El sector privado se encuentra por ahora un poco más descomprimido”.

A. al D: ¿Hay una dieta especial, o cuidados en las comidas?

M. V. P; “Con respecto a las comidas o dietas especiales, yo particularmente, desde el 2018 cambié completamente mi alimentación a raíz de un cáncer, por recomendación de mi oncóloga un poco, y otro poco por decisión personal. Eliminé los ultra-procesados, las harinas y azúcares refinados, prefiriendo siempre los productos integrales, pocos lácteos, como muchas verduras y frutas, preferentemente orgánicas y de estación, legumbres, frutos secos, pescado y carne de pastoreo, ocasionalmente. Fue un proceso gradual, nada ocurre de la noche a la mañana. Es una reeducación alimentaria y todos estos cambios contribuyen a mejorar el sistema inmunitario. Hay muchísima bibliografía al respecto, aunque estoy convencida de que la alimentación es sólo una parte de esta historia, existen muchos otros factores que influyen en nuestra inmunidad”.

A. al D: ¿Qué cantidad de casos positivos y personas fallecidas se manejan?

M. V. P; “La cantidad de casos positivos y personas fallecidas es la que publica a diario el Ministerio de Salud”.

A. al D: ¿Cómo es un día de ustedes hoy? ¿Cómo se entretienen?

M. V. P; “La verdad es que mucho tiempo para aburrirnos no tenemos. Desde que comenzó la pandemia, no paramos de leer publicaciones de todo el mundo, asistir a conferencias virtuales, para aprender de las experiencias de otros países y estar mejor preparados para afrontar esta situación, reestructurar nuestros servicios, entrenarnos en la colocación y retiro del equipos de protección personal y compartir esta información con el resto de las áreas del hospital. Además soy docente en la Carrera de Especialista de Anestesiología, y tuve que adecuarme a la modalidad virtual para dar mis clases. Sumado a los quehaceres domésticos, tareas del cole. El que la tiene más complicada es Manu, mi hijo, pero entre las clases, las tareas, los juegos y las reuniones virtuales con sus amigos se le pasa el día. Lo que más extraña es el fútbol!!! (Vivimos en un departamento). Los niños tienen una plasticidad mucho mayor que los adultos”.

A. al D: ¿Qué protocolo o prevenciones se han tomado?

M. V. P; “En cuanto a protocolos y prevenciones, en nuestros lugares de trabajo son rigurosos y eso lo extrapolamos al ámbito cotidiano”.

A. al D: ¿Cómo se dictan las clases? ¿Cómo se garantiza la continuidad pedagógica en las escuelas?

M. V. P; “Las clases son virtuales. Los colegios eligieron diferentes plataformas para implementarlas. En nuestro caso, el Colegio donde concurre mi hijo, utiliza una plataforma de Google, google Meet, Classroom, Hangouts. Tiene clases todos los días, les hacen entregar trabajos, y tienen diferentes tipos de evaluaciones, según la materia y el docente a cargo. Las notas en el boletín son conceptuales”.

A. al D: ¿Qué negocios están abiertos? ¿En qué horario pueden salir ustedes?

M. V. P; “Los negocios que están abiertos son los esenciales (algunos otros pocos rubros que habían autorizado a abrir tuvieron que cerrar por el gran aumento de casos) en todos lados se limita el número de personas que pueden ingresar de acuerdo a la superficie del negocio, todas las personas con tapaboca y hay alcohol en gel disponible. Muchos comercios optaron por las ventas on-line o telefónicas con envío a domicilio, pero lamentablemente veo en la calle un gran número de locales cerrados con carteles de alquiler en su fachada. Por ahora se puede salir sólo a hacer compras y los niños pueden pasear 1 hora los sábados y domingos, en un radio de 500 metros de tu domicilio, siempre con tapaboca y distanciamiento social”.

A. al D: Hay gente que cree que la cuarentena ya fue suficiente. ¿Qué te parece a vos y a tu entorno?

M. V. P; “Creo que llevamos una cuarentena prolongada, y que cada persona la vive de una forma diferente, porque las realidades personales, familiares, sociales y económicas son distintas. Al inicio de la pandemia la gente tenía mucho miedo a contraer la enfermedad, hoy creo que la mayor preocupación es la económica y gran incertidumbre que se vive”.

A. al D: ¿Cómo actúa la gente, pensás que se tiene dimensión de lo que vivimos?

M. V. P; “Hoy por hoy, cuando voy a trabajar, veo mucha más gente en las calles, hay mucho más tráfico, ese es mi termómetro para ver el acatamiento a la cuarentena y por supuesto el número de contagios, que hoy está por arriba de los 3000 diarios. Para muchos de los que somos personal de salud, llegar a nuestra casa nos da una sensación de alivio y seguridad. Se trabaja bajo tanto estrés, que agradecemos cada día por volver a casa sin habernos contagiado, habiendo podido aportar un granito de arena en todo esto. Creo que la mayoría de la gente tomó dimensión de lo que vivimos y está haciendo un enorme esfuerzo. Por supuesto que siempre hay excepciones…”

A. al D: ¿Qué se extraña a la distancia, asados, reuniones, comidas, familia?  

M. V. P; “A la distancia se extraña la familia, la calma con la que se vive, el poder escuchar los sonidos de naturaleza todos los días, las largas mateadas con amigos, lo que rinde un día !!! Una de las cosas que más me molesta de acá, es la cantidad de horas al día que uno pasa arriba del auto, o de un transporte público, para ir y volver a diferentes lugares de trabajo, los embotellamientos, los piquetes, los cortes, que nos restan tiempo para dedicar a la familia, al ocio, al esparcimiento, hobbies”.

 A. al D: ¿Pueden venir cada tanto o cómo se relacionan con sus familias?

M. V. P; “Viajamos dos o tres veces al año, suele ser para el cumpleaños de mis sobrinas, Juliana y Guillermina, algún fin de semana largo o vacaciones. El resto del año, la comunicación es telefónica, video-llamadas o los recibimos a ellos de visita acá”.

A. al D: ¿Mantenés contacto con tus amigos de siempre, con ayacuchenses?

M. V. P; “Mantengo contacto con algunas amigas ayacuchenses, aunque no es tan frecuente, las aprecio muchísimo”.

A. al D: ¿Qué recuerdos o afectos guardas de nuestra ciudad?

M. V. P; “Guardo muy gratos recuerdos de Ayacucho. De los colegios a los que concurrí, de los maestros, de las tardes que pasábamos en verano en el Tiro Federal con hermanos y amigos, de los paseos en bici, de la Biblioteca Vilardaga, que primero fue un lugar fascinante para buscar libritos de cuentos y después sirvió de lugar de encuentro para realizar las interminables tareas grupales del secundario. Las tertulias, los bailes de primavera y de egresados, las fiestas del Ternero, y la innumerable cantidad de actividades que podíamos realizar, deportes, idiomas, manualidades, danzas, música o agarrar una cañita de pescar e ir a un arroyito y tantas otras. Cuando recuerdo mi infancia, lo primero que viene a la cabeza es la libertad que teníamos, hoy acá resulta impensado que un niño de 10 años de una vuelta a la manzana en bicicleta solo…Muchas gracias y saludos a todos por allá”.

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