Laura Beherán desde Bs.As;»Estoy esperando la bandera de largada, para volar a darle el abrazo a mis viejos y sobrinos».

Es un día muy particular para nosotros. En el 9no aniversario del diario digital www.ayacuchoaldia.com.ar tenemos una oportunidad muy linda para hablar con una colega. Que no es solo una periodista. Hija de un querido matrimonio de nuestra ciudad, y con profundas raíces acá. Es una persona multifacética, divertida, alegre, extrovertida, inteligente, familiera e inquieta…Hoy en una de nuestras entrevistas más esperadas, el mano a mano en con María Laura Beberán.

A. al D; Hola buen día, gracias por atendernos, y comencemos por recordar cuanto hace que te fuiste de Ayacucho y como se compone tu familia…

M. L. B;”Hola Ayacucho! Cómo lo extraño! Hace ya casi dos meses y medio que no puedo volver y me pregunto cuándo tendré vía libre…Yo ya hace quince años que vivo en Buenos Aires, pero cada veinte días, un mes, como mucho…Pego la vuelta…Yesto ya es demasiado largo, estoy ansiosa esperando que cambie un poco la situación para poder ir unos días!! Si bien, la cuarentena en casa es muy movida, y hasta por momentos divertida, porque somos un montón –somos seis-: Roberto, mi marido, Iñaki, mi hijo mayor, Urko, Luli , Juan Francisco y obviamente yo – llegando al día 63 en aislamiento, esto ya comienza a hacerse largo en serio”.

A. al D;¿Querés contarnos quienes son tus padres, para que la gente te relacione?

M. L. B;”Mi papá es Juan Carlos Beberán, -Pato- y mi mamá, Cristina Gallegos».

A. al D; ¿Dónde vivís y a qué se dedican actualmente?

M. L. B;”Yo vivo en Avellaneda centro, en una casa de barrio, grande, con mucho espacio, patio y terraza. Mi marido es Contador Público y yo me dedico, como siempre, al periodismo. Hasta el año pasado estuve en Radio Argentina y ahora estoy haciendo radio en la AM 770, radio Cooperativa, que se escucha por la radio tradicional o también por la compu o el celular, sobre todo en el interior donde no llegan bien las antenas, hoy se escucha más que nada en forma digital. Estoy en vivo, todos los días de 15 a 16 horas, con mi compañero de siempre, Edgardo Chini. También coordino dos portales de noticias, uno en capital y otro en provincia y escribo muchas horas al día, en todos sus tipos y formas: notas periodísticas, discursos, libros, lo que me pidan».

A. al D;¿Cómo es la realidad hoy en la ciudad dónde están?

M. L. B;”En cuanto a la pandemia, lo cierto es que yo vivo en la zona del AMBA, de la que tanto se habla últimamente, que significa Área Metropolitana de Buenos Aires, y que incluye, Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, con lo cual estoy en el peor lugar respecto a la cantidad de contagios y por lo tanto, nosotros todavía estamos en la Fase 3 de la cuarentena y con posibilidades ciertas de volver a Fase 2 si los casos se disparan más todavía».

A. al D; ¿Qué cantidad de casos positivos y personas fallecidas se manejan?

M. L. B;”Acá en este municipio de 342 mil habitantes hay 110 contagios al momento. Lamentablemente fallecieron cuatro personas pero ya están recuperadas otras 39 y hay unas cuantas más en estudio, así que veremos qué resulta. Con muchos cuidados, la verdad que no nos queremos enfermar ni colaborar para que se desborde la situación, así que nos cuidamos muchísimo».

A. al D; ¿Cómo es un día de ustedes hoy? ¿Cómo se entretienen?

M. L. B;”Los días nuestros son días de locos. No parecen de cuarentena, porque todos tenemos muchas actividades, aunque nadie sale de casa. Nos levantamos a las siete directo a trabajar. Más bien a teletrabajar. Roberto y yo, los dos trabajamos adentro muchas horas, gracias a la tecnología; y los chicos –los cuatro- tienen clases virtuales toda la semana. Los ratos libres los utilizamos para compartir películas, juegos de mesa, cartas, truco, escoba, hacemos los deberes, tomamos clases de gimnasia, cocinamos mucho y rico (jaja), chateamos con la familia que está lejos, con los amigos, en fin, hacemos lo que hace todo el mundo… Y además… tenemos largas sobremesas que serán inolvidables».

A. al D; ¿Qué protocolo o prevenciones se han tomado?

M. L. B;”Los protocolos que tenemos son los que todos conocen por los medios: el barbijo, el alcohol, la distancia social. Salimos sólo para hacer las compras a los negocios de cercanía y cada vez que hay que salir es todo un operativo de desinfección para no traer el virus…así tampoco es muy tentador estar en la calle. Tampoco a casa entra ninguna persona ajena al núcleo familiar, no viene nadie a trabajar, nada. Estamos siempre los seis y eso no se modifica por ahora. Lo que significa que yo soy profesional, mamá, ama de casa, maestra, entre otras cosas, por lo que éste tiempo no me ha dado tregua».

A. al D;¿Cómo se continuó con las clases? ¿Cómo se garantiza la continuidad pedagógica en las escuelas?

M. L. B;”Los chicos desde el primer momento estuvieron en contacto con la escuela vía internet. En la primaria Fran tiene una o dos horas de Zoom –clases- por día, con distintas materias, desde matemática hasta plástica o educación física. Luli en tercer año del secundario, ya tiene más carga horaria pero por el mismo sistema, mucha tarea y trabajos prácticos. Y los más grandes, que están en la universidad también cursan vía internet: Iñaki, que estudia Física, algunos días tiene diez horas de cursada y Urko, que estudia Psicología, tiene otro sistema, también on line, con mucha carga horaria de estudio. Así que, si bien, no es lo mismo que la educación presencial, tenemos la suerte de contar con los elementos y la disposición para que no sea un año perdido».

A. al D;¿Qué negocios están abiertos? ¿En qué horario pueden salir ustedes?

M. L. B;”Acá en mi barrio hay muy pocos negocios abiertos, sólo los de primera necesidad, mercados, farmacias, ferreterías…. Y otros como librerías, casas de informática o bares… están cerrados y te atienden con la persiana baja… No hay horarios definidos de circulación pero después de las seis de la tarde el movimiento es casi nulo».

A. al D;¿Cómo actúa la gente, pensas que tomó real dimensión de lo que vivimos?

M. L. B;”La gente actuó de diversas formas, como siempre sucede. Millones y millones se quedaron en sus casas, poniendo en riesgo sus trabajos, sus emprendimientos, todo, mientras que otros se reúnen, no usan barbijo ni respetan la distancia social o el aislamiento. Pero creo que el bien ganó esta vez: hubo una reacción rápida del Gobierno y los argentinos nos entusiasmamos con la idea de que, por una vez, íbamos a hacer las cosas bien, y creo que en general lo hicimos. Los números están a la vista. Y aunque las comparaciones son odiosas, si miramos otros países, vemos que la acción colectiva sirvió, y que Argentina no sufrió una catástrofe humana porque acompañamos la propuesta, como pocas veces, nos pusimos de acuerdo. Es cierto que ahora ya se está haciendo largo. Sesenta días de parálisis hacen que los bolsillos estén muy flacos y mucha gente esté endeudada y desesperada. También los que están solos, que tienen problemas de salud, anímicos, psíquicos o que están sufriendo otras afecciones. En fin, ahora entiendo cierto incumplimiento, porque en muchos casos, no da para más».

A. al D;¿Qué se extraña a la distancia, asados, reuniones, comidas, familia?

M. L. B;”Extraño todo. La familia, los asados con amigos, las reuniones. Extraño mi libertad. Agarrar mi auto y volar a la casa de mis viejos, ir a la costa, tomar un vuelo, en fin, moverme, hacer planes. Por supuesto rescato lo hermoso de la vida sencilla en familia y me remonta a mi niñez hermosa en Ayacucho, en el campo, donde la familia está toda junta a la hora del almuerzo y la cena. Donde las cosas son simples y no se necesita más que eso para ser feliz. Ojalá ésta pandemia nos haga revisar las prioridades, y nos recuerde con quien queremos pasar el tiempo que tenemos, el poco tiempo que significa el paso por ésta tierra. En lo personal, ya la vida me había dado otros “avisos” para recordarme que lo único que importa son los afectos, que hay que celebrar cada momento, compartirlo con los seres queridos, sin esperar al día siguiente porque no sabemos si llegará”.

A. al D;¿Pueden venir cada tanto o como se relacionan con sus familias?

M. L. B;”Por eso estoy esperando la bandera de largada, para volar a darle el abrazo a mis viejos que tanto espero y también a mis sobrinos y a toda la familia. Sueño con ese momento y sé que ya va a llegar. Qué decir de Ayacucho? Es mi lugar en el mundo y se me cruzan muchas cosas, miles recuerdos: de mi infancia en familia, mis amigos de toda la vida, la Navidad, el colegio, las competencias deportivas, los años de televisión Ayacucho siempre me trató bien…Demasiado…Y mucha gente hermosa estuvo muy cerca mío en distintas circunstancias de una u otra forma…A todos y cada uno de ellos mi agradecimiento enorme y para siempre”.

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