
En la mañana de este jueves 16 de Diciembre de 2021 desde las 11, tuvo lugar en la Escuela Normal un homenaje muy significativo a la recordada Beatriz Vitale de newton, que nos dejó físicamente poco tiempo atrás.
Con el aporte invalorable del Equipo directivo de la institución, así como del Centro de Ex-alumnos, Personal Jubilado, Personal Docente y No docente, se pudo adquirir esta placa que recordará por siempre el accionar destacado de esta docente de alma.
«Fueron 46 años de entrega por la Escuela, ella vivía para la escuela», destacó su hija en medio de un gran silencio y con rostros de visible emoción y profundo agradecimiento.
La actual Directora de la EES Nro 1, Prof. Eva Gallardo resaltó su figura, «Fue de una persona que trascendió nuestra escuela, y formó parte de diversas décadas y generaciones de estudiantes, docentes y personal en general quienes tuvieron el honor de trabajar con ella».
La ex-docente Zulma Canero resaltó que; «Tengo los mejores recuerdos de ella. Siempre nos ayudó en los proyectos y nos daba sugerencias, adaptándose a los cambios siempre. Toda mi carrera me forme al lado de ella y fue una persona que marcó »
Susana Galzadet, integrante del centro de ex-alumnos sostuvo; «La historia de la escuela nadie la conocía como ella, y en los profesores y alumnos quedó su mejor recuerdo, era mediadora y eso nos llevaba a decir…Que bien Betty».
Blanca Galarraga, auxiliar de la institución, indicó; «Hoy me llegó a mí la notificación de mí jubilación y me emociona recordarla a Betty por su forma de trabajar, su presencia siempre en la escuela, y fueron muchos años compartidos con anécdotas, momentos vividos y compartidos».
Sin dudas fue «un personaje» Betty newton, y nosotros desde el diario digital tuvimos la oportunidad hace un tiempo de hablar con ella, de dialogar sobre la pandemia, la educación y su vida….La recordemos siempre de la mejor manera. Un abrazo fuerte a su hermosa familia!

Nota realizada por el diario digital www.ayacuchoaldia.com.ar el 14 de Junio de 2020 – «En esta época muy difícil, debemos hacer las cosas con calma, ver algo positivo en todo esto».
Tenemos un momento histórico que vivimos sorprendidos. Buscamos pensar y repensar lo que sucede, por lo que tuvimos la oportunidad de dialogar extensamente con una referente indiscutida de la educación ayacuchense. Vino de joven a la ciudad, fue haciéndose en su materia con el paso del tiempo. Admirada y respetada por sus alumnos y colegas. Estuvo 46 años trabajando en la docencia, y particularmente en la Escuela Normal. Vivió experiencia únicas, pero según dice; “nada como esta de la pandemia”. El placer del diario digital www.ayacuchoaldia.com.ar de entrevistar a Beatriz Vitale de Newton, “Betty”.
Primero nos dice; “Al no poder ir a la Escuela, hay que seguir con las charlas virtuales. En el año 1994, cuando nos transfirieron de Nación a Provincia, la profesora Nilda Cagniola ya hablaba de aplicar internet e incorporarla a las escuelas. Sinceramente, en esa época los inspectores y Directores de Superior al principio nos trataban mal. Pero lo fuimos soportando, y dejó de llamarse así Escuela Nacional, para pasar a provincia y llamarse Normal Superior. Así pretendía el ministro Mario Oporto realizar varios cambios, y paso a contar con una Unidad Académica, ya que teníamos Inicial, Primaria , Secundaria y Superior lo que en algo nos benefició”.
Beatriz recuerda, “Yo llegué en 1967 a Ayacucho desde Azul. Gané un concurso, y me vine con las primeras horas en 1967. Y me casé en el año 1970, con José Newton hermano de Beto, de Nora de Garay y de Gladys, que está en Tres Arroyos. Acá están Carlitos y su flia, Inés que trabaja en Tandil, mientras que María Elena vive en Tres Arroyos y Angélica que vive en Bs. As y está casada con Federico Holm, también de Ayacucho”.
Con respecto a la situación que vivimos, indicó “Nunca vi una cosa igual. Nunca. En la inundación del 80, y en la pandemia de la Gripe A, si hubo días de suspensión pero nunca como ahora. Mi marido tenía un camión y yo iba igual a la escuela, pero no podían ir los chicos porque estaba todo bajo agua. Igualmente no había la tecnología y los medios que hay hoy. El aula tiene ahora otra forma, para enseñar y de trabajo. Eso como lo administrativo, todo se hacía a mano. Con máquina de escribir y horas de trabajo. En el archivo esta todo.”
La ex directora de la Escuela Normal señala como era la estructura del Establecimiento en sus comienzos; “Primero, segundo y tercero era común a todos, 4to y 5to lo llamaban Superior para docencia o bachillerato común. El comercial era de 1ero a 5to y tenían estenografía, mecanografía y no se podía cambiar las palabras como ahora, que se usan muchas veces signos como X, + ó -, etc. Y también cambio el trato personal, antes era Sr o Srta., aunque depende mucho de las personas. A mi entonces, me extrañaba que a algunos profesores les decían por su nombre, era todo distinto”.
Beatríz nos cuenta que; “Yo accedí por una terna y puntaje, pero había que estudiar mucho, tener una visión de la escuela, recorrer las aulas, y en el 1971 paso a ser Normal Superior, que no tenía alumnos sino que trabajábamos para asentarnos. Entonces los profesores se estaban formando. Yo reemplace a América Cambe, me aceptaron siempre, y nunca quise que me llamaran profesora, sino Betty, siempre por mi nombre. Era mi forma de construir respeto. Pero había una distancia entre alumno y profesora. La clase no era participativa, pero fue cambiando. Se daba un intercambio y nos enriquecíamos con lo que decían, y por momentos muy difícil con la dictadura y la política”.
Sobre las capacitaciones y si es un mito que no son solo de ahora, nos dice; “Siiiiiii había permanentemente. Te servían como profesor para aprender y mejorar, y como directivo para estar actualizados y sumar puntos para cargos jerárquicos. Hubo muchos cambios en estos años, y en mi caso la escuela era todo. Estuve 46 años, cuando falleció mi esposo tuve que dedicarme a Cora mi hija, y cuando se fue a estudiar los fines de semana me escapaba a Azul, donde me reunía con amigas, hacia cursos e intercambiaba ideas con mis colegas de allá”.
Volviendo a la Normal, recuerda que siempre fue una escuela muy grande, al respecto afirma; “Por día, pasaban y pasan hoy más de 1500 personas entre alumnos, docentes y personal. Y nos pedían tener una visión de todo. Para logar la Unidad Académica, nos pedían una salita de tres en el Jardín y ahí trabajamos con Teresita De Banejeta de Guisande y Nilda Contino, y se sumaron con los años Antonia Cordonnier y Analia Echeverría, que fueron las primeras docentes egresadas de la carrera de Jardín”.
Sobre el trato con los adolescentes, y porque trabajó tantos años pudiendo retirarse antes señala; “A los chicos hay que entenderlos. Y tuvimos chicos bravos. A veces les decía hablamos mañana ahora no estás en condiciones, porque estas alterado…Y al otro día venía con los padres, y me preguntaban… ¿Por qué no lo atendió el día anterior?. Y los directivos tienen que acompañar, a mí me salía porque tenía vocación yo le decía a los profesores que se acercarán, que consultaran. Lo mismo con los chicos, hay que escucharlos”.
Sobre la despedía, Betty reconoce que no le fue fácil dejar la Escuela; “Me costó irme, y fue en la época de mucho paros. Pasaban dos semanas que no veía los profes, y tampoco a los chicos. El último día vino la inspectora de Tandil, hicimos el acta con Mariana Casado, y compartimos un muy lindo momento con profesores. Y después los chicos del centro de estudiantes me hicieron la despedida. Ese día cuando llegue a casa le dije a Marta, mi hermana, me jubilé. Y ella no lo podía creer, fue muy lindo….Sentí alegría, y que estaba el deber cumplido. La gente me decía que estaban contentos, el personal en general y profesores.”
Sobre tiempos bravos de la dictadura y crisis políticas, también hablamos y nos cuenta como tuvo que actuar, “Una vez escondí un profesor en el baño de mujeres. Había conversado mucho con él, y le dije mira yo soy así, así y así. No quiero que te pase nada, tene cuidado como hablas con los chicos…A veces se pasaba desde adentro el informe de lo que se hablaba desde el mismo salón, y esa vez vinieron a buscarlo a la institución. En otra oportunidad tomaron la Escuela los propios alumnos, porque habían quedado afuera al volver la democracia y no sabían cómo hacer para reincorporarse. Cuando termino el gobierno de Perón también sufrieron mucho algunos docentes”.
Sobre este momento, la pandemia y la incertidumbre mundial por el Covid19 manifestó; “Es una época muy difícil que nos toca vivir. Hay que hacer las cosas con calma, que todos lo tomen con tranquilidad, que vean algo positivo en todo esto. Seguir con las clases virtuales. Mantener el dialogo y acompañamiento con los chicos. Yo lo veo con mi hija, y como colaboran con su ex esposo, aunque no estén juntos. Tenes que buscar lo bueno, conocer más a las personas, no solo por el compromiso de la clase o el trabajo. Sé que lo económico es bravo, pero uno a veces quiere hacer de todo para vivir mejor, y te extra limitabas… ¿Cuándo estabas con tu familia?…Y hacías una reunión de padres, y venían siempre los mismos. Hoy están más los chicos con los padres, miran películas, cocinan, comparten. Esto es una antes y después de lo que hemos vivido. Yo no voté a este gobierno, pero es impagable como están trabajando con el gobierno porteño y la provincia. Lo mismo que los médicos, enfermeros, ambulancieros, le están poniendo lo mejor y se están ocupando”.
Mencionamos términos de moda, como empatía, equipo, colaboración a lo que responde; “Yo siempre trate de estar del lado del docente y del alumno, son distintos, pero tenía que acompañar. Había docentes como José María Garaycochea “el petizo”, que bravo era… y sin embargo hice una linda amistad. Logramos un entendimiento. El Dr Albano, era un tipo muy respetado, aunque tenía sus cosas…Pero cuando los alumnos lo recuerdan, lo tienen como un muy buen ejemplo, los aconsejaba y atendía a los chicos. Me pone mal cuando escucho que los profesores se quejan cuando tienen que ir al trabajo, se necesita vocación para ser profesor. La casa es lo primero, pero la escuela está ahí nomás… Depende de nosotros como sea la escuela, depende del que está en la Escuela”.
Hay lugar para las anécdotas…Y nos cuenta varias de las propias; “Una vez vino un padre de un alumno y cuando el chico lo vio, se vino a la dirección con nosotros. Y le dice al hijo la conoces a la Sra. Si claro es Betty, le dijo. Nosotros estábamos atentos y cuando escuchábamos los tacos, sabíamos que era ella…Entonces, el chico le dice; ahora Betty usa zapatos sin taco, y nosotros sabemos que viene o que paso, por el olor a perfume….-risas-
Otra, Recuerda cuando había muchos chicos con hijos, alumnas solteras y le pidió al intendente David que le diera una mano, “por lo que montamos una “guardería trucha” donde hoy guardan los equipos del Centro de Estudiantes. Alba y Mingo Reyes hacían la comida y ayudaban. Hacían arroz con leche, sémola, con leche que traía María Victoria Cano, azúcar poníamos todos. Tuve la suerte de contar con esa gente, de una gran colaboración y compromiso”.
Una más. Una vez cite a una pareja, porque un alumno me contó que le habían puesto a su hermanito de tres años en su cuarto, donde tenía todo lo de su banda de música y no lo dejaba dormir cuando lloraba. Le dije, háganle la habitación para él bebe, le han sacado el espacio que tenía el alumno adolescente… Y un día vino la pareja, y me contó que habían hecho la pieza para tener más comodidades, por lo que gane al chico y el chiquito, y les pedí disculpas por haberme metido en sus vidas…-risas-”.
Con respecto a los logros, y avances de la Escuela destaca; “Fernanda Corvalán hizo un proyecto de guardería para el nocturno. Eso lo rescato porque si no, las alumnas no podían estudiar. Cuando se concretó fue un gran avance. También me suelen decir que no me cuestionaban, y yo tampoco lo permitía. «Popo» Garralda me dice un día, que su padre estaba muy grave, y le dije; clases ni loco vas a dar, anda al hospital ya. Entonces hable con los alumnos y les explique y dicte el comunicado porque se iban antes. Cuando me pedían para hacer un trámite, también les autorizaba y me quedaba yo”.
Finalmente, llega el tiempo de despedirnos y le manifestamos el respeto que todos sentimos por ella, por sus formas, por su equilibrio, por tener siempre una mirada conciliadora, un palabra justa, un consejo maduro y protector. Sobre ello, nos dice; “No cuesta nada hacer las cosas bien, tenes que dedicarte, revisar los libros de temas, temarios, y hacer trabajos de dirección que no se podía hacer a la mañana. En ese entonces, la tenía a Alejandra Benítez que hoy está a cargo de la Jefatura Distrital…Con ella trabajamos muy bien, y aprovechamos a ordenar todo en la tarde. Agradezco a todos por escucharme y leer la nota, les mando un afectuoso saludo y el cariño de siempre. Cuídense…”
Una Escuela – Una historia
La Escuela Normal cumplió el pasado 1ro de Mayo 107 años de vida. En el año 1913 se fundó en Ayacucho la Escuela Normal y en el año 1948 se nacionaliza ENNSA (Escuela Nacional Normal Superior Ayacucho) y se anexan el bachillerato y comercial. En el año1994, por orden del Ministerio de Educación se transfiere a la provincia, además de individualizar a cada nivel con nombra propio (Jardín de Infantes 908; EPB 47; ESB 1; EEM 1, Instituto Superior 87). En 2005 por resolución 2947/05 se la reconoce como Unidad Académica. ENSA (Escuela Normal Superior Ayacucho) (un director Institucional Beatriz Vitale de Newton, cada nivel de educación tiene su propio director y se creó el Consejo Consultivo con la integración de los directores de todos los niveles. Hay una Asociación Cooperadora para todos los niveles.
Paso por diversos lugares
La Escuela comenzó a funcionar en el edificio de la Escuela 1, donde hoy lohace la Escuela 3, luego en Sáenz Peña casi Irigoyen y desde 1972 en el actual edificio. En 1963, cuando se celebró el cincuentenario, recibió el nombre de Domingo Faustino Sarmiento, por voto popular, ya que en la escuela había un buzón donde la gente depositaba su voto.





















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