A 51 años de la primera Fiesta del Ternero – Orígen y crecimiento con muchos esfuerzos compartidos

Don Araoz, el dueño de “San Bernardo” situada a 38 km de Ayacucho probó el mate tendido por su capataz, y quedó contemplando el crepitar de las brasas, dado el conocimiento del gobierno nacional, que le dio a nuestra ciudad la denominación de la ciudad de mayor producción de terneros del país.

Gracias a esta distinción es que se solicitó la institucionalización de la fiesta. Esta gestión  se inicia cuando son comisionados los señores Ricardo Araoz y Abundio Ismael Guillermini, para dirigirse ante la Intendencia Municipal, a efectos de que se declare el primer sábado del mes de mayo, la Fiesta Nacional del Ternero y Día de la Yerra.

Desde entonces, a partir del año 1969 a la fecha, marzo de 2020 se han realizado 47º ediciones, entre las que hubo varias suspensiones con motivos de real valía. En este sentido podemos destacar inundaciones, por la Guerra de Malvinas, por la situación económica y este año que se suspendió por la pandemia a mitad de semana. Sin embargo, fue creciendo y modificándose en sus actos y modalidad, a lo largo de estos años.

Una característica de nuestra fiesta en sus inicios, fue que los asados que estaban colocados en la calle eran gratuitos, así como la bebida, o que le daba un tono verdaderamente festivo y popular ya que cualquiera podía disfrutar de una jornada de eventos y actividades y almorzar o cenar en los fogones. Con el tiempo todo cambio por diversas razones.

Desde la primera comisión encabezada por el Dr. Ángel Cordero, han pasado presidentes como Omar Muñoz, Pedro Ilarregui, Graciela Guazzeli, Manuel Dick, Alejandra Etcheverry, actualmente Alberto Volontín y muchas personas que han dejado su tiempo y esfuerzo para que nuestro máximo evento llegue a ser lo que es hoy. Una Fiesta donde el hombre de campo que produce el ternero, muestre a todos los visitantes su trabajo y dedicación.

Otra particularidad de la fiesta, ha sido la elección de la Reina, sus princesas y miss simpatía, que moviliza a un sin número de jóvenes que se postulan en representación de las instituciones locales, lo que  le aporta  color y alegría que también caracteriza a nuestro máximo evento, y permite que la ciudad sea conocida en todo el país.

El Remate de  terneros de destete  fue otro punto para resaltar desde sus inicios. Con encierres de 5 mil o más cabezas, se pone a consideración de los visitantes y compradores, la producción más importante de la región, con una calidad asegurada, libres de enfermedades, y con una genética e inversiones que distinguen a la hacienda de la región por las de toda la zona.

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