Luján Perazzi: «Ayacucho es mi Hogar, sabes que podes regresar cuando quieras»

Luján Perazzi es de Ayacucho donde tiene sus afectos y grandes recuerdos más allá que la actualidad la encuentra radicada en Mar del Plata. Recibe a Ayacuchoaldia.com.ar y se suma a esta propuesta de acercar a los ayacuchenses que andan en distintos puntos del planeta.

Luján, decinos de vos, de tu presente, dónde estás, a qué te dedicás en la actualidad y hace cuántos años que te fuiste de Ayacucho?

Ante todo, gracias por contactarme, quizás sea bueno que les cuente que soy hija Alberto Perazzi (Pocho como lo conocían) y Onella Fernández. Vivo en Mar del Plata desde hace 26 años, tengo una hija de 11 años que se llama Camila. Vine a estudiar y no me fui más. Me recibí de Contadora Pública y Lic en Administración de Empresas. Actualmente integro un Estudio Contable, también soy Perito Judicial en fuero Laboral. Hace dos años empecé a estudiar en la Universidad Nacional de Mar del Plata la Tecnicatura Universitaria en Comercio Exterior, pero solo por placer, en la medida que los tiempos laborales y familiares me lo permiten, curso y avanzo en la carrera.

El corazón seguro te une a Ayacucho. ¿Venís de manera periódica?

Ayacucho es mi ciudad. Es donde nací y crecí. Vive mi mama Onella, mis hermanas Gabriela y Marita, y sobrinos Mariano y Nicolás. Mi hermano Manuel vive en Tandil y mis sobrinos Florencia y Agustín están en La Plata estudiando. Trato de ir cada vez que puedo.

Mi hija ama Ayacucho, siempre quiere ir, desde chiquita pasa en vacaciones algunos días con la familia.

Contanos algunos recuerdos que tengas de la ciudad, tanto de tu infancia, adolescencia

La primaria la hice en la Escuela N°7 y la secundaria en la Escuela Nacional. Mis amigas de siempre Valeria Iriart, Gaby Juárez, Lorena Saavedra, Nati Arrayago, y otras tantas personas que viven en mis recuerdos pero la vida nos llevó a separarnos y a veces uno pierde el contacto, pero no por eso dejan de ser importantes.

Recuerdo el CEF donde practicaba Voley, con el querido Saúl Pintos y tantos amigos más. Lo que más cuesta acostumbrarse y que uno extraña muchísimo, al día de hoy, cuando dejás Ayacucho, es la vida que se lleva en el pueblo como lo llamamos, conocer a todos; que todo quede cerca. La tranquilidad, no tener que correr con el horario porque llegás tarde, no tener que calcular cuánto tardas aproximadamente en llegar así sabes a qué hora tienes que levantarte (entre risas), el salir y en menos de una cuadra saludar a alguien. Ayacucho es mi hogar, sabes que podes regresar cuando quieras.

¿Cómo estás sobrellevando la Pandemia en tu ciudad, tanto en lo personal como en lo familiar?

Esto nos golpeó a todos y tuvimos que acomodarnos rápidamente a una situación que no entendíamos bien y con mucha incertidumbre. Creo que cada uno de acuerdo a su realidad y personalidad lo lleva como puede.

Antes de la pandemia comenzábamos el día muy temprano para llegar al colegio y para ir a trabajar. Luego al club, Cami practica Natación y Básquet, así que todos los días entrena y trato de acompañarla siempre, y los fines de semana siempre se organiza algún torneo o práctica, por estos los compromisos deportivos y sociales, a veces se nos hace más difícil poder ir a Ayacucho con mayor frecuencia.

La parte más difícil de esta Pandemia creo que la tienen los chicos y los más adultos, de un día para otro dejaron toda su vida social, y en el caso de mi hija la deportiva. Los que estamos en la franja media, nos cambió por supuesto pero creo que podemos acomodarnos más o menos rápido.

También entiendo que debemos cuidarnos, sobretodo con mucha responsabilidad individual.

En lo profesional, desde el mes de Mayo con protocolo mediante pudimos volver al Estudio a trabajar con algo de normalidad. Algunos días voy y sino me quedo en casa y trabajo desde allí.

Particularmente en Mar del Plata más allá de las últimas semanas, en los que hubo muchos contagios, creo que la situación es bastante acorde a la cantidad de población, por supuesto que me gustaría no haya contagios. Ojalá que pronto se pueda encontrar la solución, pero insisto que tenemos que tomar conciencia y cumplir con los cuidados en forma individual, cuidarnos nosotros para cuidar al otro.

¿Qué sabés del Ayacucho que no te tiene como vecina pero sí del que conservás una parte de tu corazón?

Hoy la tecnología ayuda mucho y siempre estar informado, y además por contar con familia y amigos tengo las ultimas noticias, que más allá de no estar viviendo allí, no me son ajenas.

Si te ofrecieran volver, ¿qué se tiene que dar o no está dentro de sus posibilidades?

Mar del Plata me ha dado mucho, tuve la suerte que poder conocer gente maravillosa y hacer muchos amigos, desde que soy mamá siempre pienso que me gustaría que mi hija tuviera la infancia que yo tuve en Ayacucho, en una ciudad tan grande se hace difícil que los chicos puedan moverse solos y sean más independientes, pero también tienen otras ventajas. Por eso trato que, aunque no viva allí, que Cami pueda conocer y absorber la magia que pasa en Ayacucho.

En el entorno laboral no puedo pedir más, no son solo colegas sino amigos, y trabajar en un lugar donde se está cómodo no tiene precio.

Siempre está la posibilidad de volver, por el momento creo que más en el corazón.

2 Comments

  1. Ni se te ocurra volver a Ayacucho para quedarte..demasiados afectos y cariños generaste aca para dejarnos .Lujan es la amabilidad y la amistad incondicional en persona..Hermosa entrevista..Alberto D M….

  2. Me encanta leer estas entrevistas y saber de gente como yo que abandonamos nuestro querido Ayacucho

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