
El diario digital www.ayacuchoaldia.com.ar accedió a una serie de notas escritas por la mamá de Mili Ciganda, que ella misma nos dio para que podamos publicar, y así compartir sus momentos de angustia y sus sentimientos por la situación que les toca vivir desde el pasado dos de junio, cuando se registró el accidente.
Esta publicación no persigue ningún fin sensacionalista, sino que Carolina pensó en escribir desde un primer momento lo que estaba pasando, y lo que fue una acción instantánea y propia, luego fue reafirmada por los psicólogos del hospital, como una manera práctica de descargarse y seguir adelante.
El viernes 19 de julio, escribía; “Tres y cuarto de la tarde, sentada al lado de Mili. Es una manera de decir, porque estoy acá y así desde el 2 de junio, domingo en lo que todo se derrumbó. Ese día Mili y Darío se dirigían a mí casa a buscar el termo para ir a Independiente. A las 10-30 el destino le jugó una mala pasada…que decir, venía un auto a gran velocidad por la avenida y pensó que era una ruta y no tenía que frenar. Justo estos dos inocentes se cruzan y quedaron en el piso, hasta que llegó la ambulancia, los llevó al hospital y nos avisaron, y la alegría del domingo se transformó en lágrimas…”
Carolina sigue escribiendo; “A las 15 de ese domingo 2 de junio, salimos en ambulancia para Mar del Plata, no recuerdo bien pero la ambulancia era manejada por el Sr. Erreguerena y nos acompañaban dos enfermeras…16-30 llegamos al Hospital Regional, y nunca voy a olvidar la atención de esa guardia, ya que entró cuando llegamos y la pudimos ver cerca de las 22 hs. Al otro día, un ratito a la tarde, y así pasaron los días.”
Sigue escribiendo la madre de Mili; “Paso al piso, la operaron la primera vez y después hasta legó la segunda vez, mi hija siempre seguía derecha con el cuello ortopédico mirando para arriba. Me da mucha pena ver a mi hija así. Me gustaría que quien la atropelló o un familiar de él, esté leyendo esta nota, y que vea como en un segundo destruyó una familia y la ilusión de Mili con sus 20 años, que está luchando día a día para volver a caminar”.
Luego agrega; “Hoy estamos esperando una nueva operación y luego la rehabilitación. Tenía ganas de escribir esto, y más adelante lo haré nuevamente. Es muy triste ver a un hijo acostado en una cama, solamente en una cama mirando para arriba. Son las 16-10 y sigo escribiendo. Las horas en el hospital son larguísimas. Escucho a familiares que llaman, doctores en el pasillo del hospital, todos los días, una y otra vez”.
En el final de las hojas, puede leerse; “Muchas gracias a toda la gente que pregunta por Mili. A la que ayuda para que podamos seguir acá. Agradecemos a los excelentes profesionales que nos rodean, doctores, enfermeros, traumatólogos, kinesiólogos, terapistas, Nos han brindado la mejor atención, es solo lo que tengo para decir. Por ultimo un abrazo grande a todos, todos. Gracias, muchas Carolina, mamá de Mili Ciganda”.
Estamos prácticamente a dos meses del accidente. Hoy la familia solo puede ver a Milagros de 12 a 12-30 y de 20 a 20-30. Viven en un lugar que les fue facilitado por Juanita Igoa y su familia en Mar del Plata. Se manejan en colectivo. Cada día van mamá, papá o hermanos con la ilusión de que esto pase, cambie y pase lo más pronto posible. La respuesta de instituciones, la gente y el gobierno municipal han sido increíbles…Pero falta, y falta mucho, por lo que es válida la oportunidad para que todos pensemos y sepamos lo que vive esta familia, y lo importante que es el apoyo y ayuda de todos.


Comentarios