La venta de 0km se mueve con la suba del «blue» pero faltan modelos

Las concesionarias de autos registran mayor actividad. Muchos consumidores buscan aprovechar la brecha cambiaria, antes de los aumentos de agosto. En segmentos altos e importados, se nota la falta de oferta. En los modelos más accesibles, la suba del «blue» funciona como un descuento adicional.

Cuando el mercado automotor estaba dando señales de estancamiento, la suba del “blue” de las últimas semanas reavivó la demanda. En estos días, las concesionarias volvieron a tener movimiento en los salones porque muchos consumidores buscaron aprovechar la ventaja que ofrece la brecha cambiaria.

El momento no beneficia a todas las marcas por igual ya que, en bastantes casos, se mantiene el faltante de 0km.

“Los que tienen vehículos en stock, van a poder cerrar operaciones ante la mayor afluencia de clientes”, explicaron en una agencia de la Ciudad de Buenos Aires.

La situación del mercado, desde hace varios meses, está marcada por el desabastecimiento de unidades. Las trabas a las importaciones le pusieron un techo a la oferta de vehículos.

Es por eso que en el sector estiman que, con esta brecha cambiaria, el volumen real de operaciones podría ser entre 10% y 15% más si estuvieran las unidades disponibles.

En tanto, los modelos de producción nacional son los favorecidos. Eso queda claro por los datos de patentamientos de 0km en lo que va del año, donde los tres modelos más vendidos son fabricados en el país: Fiat Cronos, Toyota Hilux y Volkswagen Amarok.

En otra concesionaria definieron la situación con la siguiente frase: “La venta está limitada por la oferta que estamos teniendo”. Lo que quisieron decir es que venden todo lo que tienen, en alusión a la escasez de autos.

Esta situación se percibe claramente en determinados segmentos del mercado. En algunos casos, como la pickup de la marca japonesa, la demora para la entrega es de siete u ocho meses. Ni hablar de modelos importados que dependen de las autorizaciones aduaneras, algo que marcha a un ritmo lento y discrecional. En los modelos más accesibles, la oferta es más fluida y se ofrecen algunos descuentos, por lo que la suba del «blue» funciona como un descuento adicional.

En este contexto, la puja entre los que quieren comprar, aprovechando la brecha, y los que tienen poco para vender, hace que el precio de un vehículo quede librado, en muchos casos, a la ley de oferta y demanda. En el sector se lo conoce como sobreprecios.

Por un lado, el tenedor de dólares billetes se apura para tratar de conseguir una unidad  y cerrar la operación, antes de que termine julio, para evitar el próximo aumento de precio que llegará en agosto. Algunos operadores del sector define esta estrategia como «demanda golondrina», Con un “blue” que pasó de $150 a $180, en poco más de un mes, los 0km se “abarataron” para los que tienen ahorros en moneda estadounidense.

Por el otro, están los vendedores que, con pocas unidades, buscarán defender su stock tratando de sacarle la mejor tajada a la operación.

Hay que recordar que la mayor parte del mercado se rige con listas expresadas en pesos, en base a la cotización del dólar oficial. En tanto, los que quieren comprar un 0km venden sus dólares en el mercado paralelo. La brecha de 80% juega a su favor.

“Para los clientes, adquirir un auto en este momento es como poder acceder a comprar dólares a $100. Este es un atractivo muy interesante que incentiva la avidez por los 0km” explicó el dueño de una concesionaria.

Los 0km, en los primeros siete meses del año, tuvieron un incremento de 30% como piso. A esto hay que sumarle los sobreprecios, que oscilan que pueden ir entre 5% y 15%, según los modelos.

Esta política se concentra en los vehículos del segmento medio y alto, básicamente, importados. Los que ingresan al país las propias fábricas, tienen una disponibilidad mayor. En cambio, en los que importan los distribuidores de marcas no radicadas, la oferta es más limitada.

El Gobierno les otorgó un cupo de dólares que es similar al del 2020, con un mercado más bajo que el actual por la cuarentena. Esto hace que con más demanda, igual cantidad de unidades que el año pasado. De esta manera, las pocas unidades disponibles se venden al mejor postor.

Si bien esos vehículos se importan al valor del dólar oficial, para comprarlos hay que desembolsar la cantidad de dólares requeridos “billete”. O, de lo contario, los pesos correspondientes a la cotización del “blue” del día de la operación.

Comentarios

Deja un comentario