La partida de Raúl Caballero – Mucho más que un periodista…se fue un amigo «con todas las letras»

No salimos, ni saldremos del asombro que nos causa una noticia así. Tantas veces uno debe tomar el micrófono o la pluma y hablar o escribir, y debe hacerlo aunque muchas veces duela y le duele, a sus seres queridos…Pero la noticia de la partida de Raúl es una de las difíciles de aceptar, al menos para quién escribe.

 

Hace muchos años, en otra etapa de nuestra carrera periodística fuimos a Rauch a transmitir. Alguna vez se nos puso dificultades para hacerlo, no tuvimos cabina ni lugar, ni nadie que nos indicara como hacer o que solución teniamos…Pasó la época del mangrullo, aquel del que una vez casi se cae Carlos, paso la noche del juvenil con el gol de Martín Rodríguez que transmitimos en la camioneta de Chacota Acosta con descarga de corriente en el micrófono toda la noche, pasaron y pasaron meses, fines de semana, años…

 

A partir de la llegada de Raúl a la liga, todo cambio. De pronto ir a Rauch fue lo mismo que ir a la cancha de acá. Sabiamos que el estaba siempre. Y si no estaba iba y nos abría, nos esperaba, barria la cabina, habla con el canchero o con los dirigentes, iba en su bicicleta a buscarnos una información, a solucionar lo que sea, a calentar agua, a buscar un cable, a traernos un adaptador o hasta a reservar un lugar en la parrilla de la ruta, donde las anecdotas y las risas de esa noche que nunca volverá, aún la tengo presente como si fuera de anoche…

 

Es increíble que esto nos pase en pueblos como los nuestros. Donde parece que nunca pasará nada y sin embargo la violencia es cada vez mayor y crece día a día. No hay justificativos, no habrá nunca aclaraciones válidas, sólo queda una cristiana resignación para la familia y para los que a uno lo quieren de verdad. No importa, ni importará lo que otros digan o cuenten, porque la amistad es quizás la más linda relación que dos personas sean del sexo que sean, puedan tener…

 

Su sencillez y humildad fue enorme para nosotros. Buen padre, gran persona, cariñoso abuelo, excelente anfitrión y afectuoso amigo personal..Una persona grande, grande de verdad…que padeció la mezquindidades que a veces los adultos generan queriendo, o sin querer. El se veía en la Liga de Fútbol, y esa situación que no se dio, lo distanció un tanto de este deporte, que siempre fue una de sus pasiones mas fuertes…

 

No tener a Raúl antes de un partido para contactarnos, para hablar, para tomarnos un mate juntos, será muy difícil de sobrellevar y no será fácil de superar, a pesar de tener allí, otros entrañables amigos. No solucionaremos nada con estas palabras, no le daremos alivio a su familia y seres queridos, pero sentía ganas de hacerlo. Que todos sepan que para mucha gente de Ayacucho, Raúl Caballero le hizo honor a su apellido, y fue un CABALLERO letra por letra, en cada momento, en cada acción de su vida, sin aceptar nada a cambio por un favor o labor suya, algo que en estos tiempos…cada vez se ve menos…

 

Mi abrazo a los chicos, como él les dijo siempre a sus hijos. Un saludo a su familia y sus afectos…y quiero decirles que el mismo estupor que ustedes sienten, la misma paralización que desde ayer tenemos, la impotencia y angustia que nos embarga, es la misma que la de ustedes. Mis más sincero pésame, un abrazo a la distancia, por siempre el recuerdo para un AMIGO, con todas las letras…

 

Por Lic. Pablo Tusq – Co propietario de www.ayacuchoaldia.com.ar

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