
A una semana de junio, Axel Kicillof enfrenta uno de los momentos más complejos del año: el pago del medio aguinaldo a estatales y un ajuste silencioso que ya se siente en obra pública, ayuda social y transferencias a municipios.
En la reunión paritaria del jueves, funcionarios de Economía trazaron un panorama fiscal desolador ante los gremios. El mensaje fue claro: este mes no habrá aumento salarial. La discusión ahora pasa a junio, con la expectativa de cerrar un acuerdo que rija desde julio para evitar que la suba impacte en el cálculo del SAC.
La estrategia busca ganar previsibilidad en un Tesoro que califican como “exhausto”. El gobierno bonaerense perdió terreno frente a la inflación en lo que va del año y en 2025 los sueldos estatales quedaron casi 6% abajo. Demorar la revisión tensa la relación con sindicatos que, en su mayoría, son aliados políticos del gobernador.
El problema va más allá de los salarios. El 40% del gasto fijo se va en sueldos y otro 15% en jubilaciones. El resto se ajusta: la obra pública solo avanza si tiene financiamiento internacional o ingresos atados, el plan alimentario MESA fue suspendido y cayó la ayuda extraordinaria a los municipios.
“Tenemos caída de ingresos nacionales por los recortes de programas que nos hace Milei y por la menor recaudación y coparticipación debido a la baja actividad, combinado con mayor demanda de ayuda social directa y de los municipios, es un combo muy complicado”, explicó un funcionario cercano a Kicillof.
La principal alerta está en Ingresos Brutos, que explica el 70% de la recaudación propia. La evolución negativa encendió las alarmas y motivó consultas con otras provincias, donde en algunos casos el panorama es peor. La caída de 5% en el consumo de supermercados refuerza el diagnóstico de menor actividad.
Pese a que el INDEC marcó una suba de 5,5% en marzo, en el gobierno creen que el dato para la provincia de Buenos Aires será menor, según estimaciones privadas.
El ajuste condiciona también la estrategia política de Kicillof de suplantar la presencia del Estado nacional. La próxima movida será judicial: evalúan demandar por el recorte de la Zona Fría en las tarifas de gas, bajo el argumento de “intromisión en la jurisdicción provincial”. Es una forma de mostrar presencia sin poner más fondos.
En paralelo, el gobernador lidia con la interna peronista. Circulan versiones de un posible encuentro con Máximo Kirchner para buscar una tregua, con Katopodis, Otermin y Cascallares como mediadores. En el kicillofismo piden una “agenda concreta” y plantean que el respaldo a “Cristina Libre” solo llegará si lo decide una mesa política con consenso de todos.
N. de la R; FUENTE: Dib

Comentarios