
La cotización al público promedió $20,88 en bancos del microcentro porteño, después de marcar un máximo histórico de $21,20 por la mañana. El BCRA vendió otros USD 800 millones.
El mercado de cambios siguió muy tenso, con demanda persistente y una oferta que solo llegó a cubrirse por las intervenciones del Banco Central, que rondaron los USD 800 millones este viernes.
En bancos y casas de cambio el valor de la divisa inició la operatoria con una importante alza y en un nuevo récord histórico, por encima de los 21 pesos por primera vez. Pero el anuncio de un aumento de 300 puntos básicos en la tasa de referencia del centro del corredor de pases a 7 días, dispuesto por el BCRA de manera sorpresiva, descomprimió al mercado.
En bancos y casas de cambio de la City porteña el dólar promedió al cierre $20,88 para la venta y $20,33 para la compra, unos cuatro centavos más que el jueves.
La autoridad monetaria decidió sacrificar unos USD 6.000 millones de reservas los últimos dos meses (un 10% del total) para abastecer el mercado, en un período en el que la liquidación de divisas por exportaciones del agro lució más escasa que en años anteriores, por la histórica sequía que afectó a la producción del sector.
Sin embargo, el jueves la entidad que preside Federico Sturzenegger optó por dejar correr el precio de la divisa, prácticamente congelado en un rango cercano a $20,25 durante 60 días en el mercado mayorista o interbancario, para establecerlo en 20,50 pesos.
Este viernes, tras el anuncio de la suba de tasas de, el dólar mayorista o interbancario finalizó a $20,54, casi sin cambios, después de haber rozado los 21 pesos al mediodía.
Añadió que «los operadores esperan mayor claridad de la política cambiaria y monetaria, que además valida mayores tasas secundarias de las LEBAC», hoy sobre 28% anual en pesos.
Un reporte de la autoridad monetaria apuntó que «cuando el Banco Central vende reservas internacionales, como en los últimos dos meses, impulsa una contracción de la cantidad de dinero, que podría generar un faltante de liquidez (dependiendo de las condiciones de la demanda de dinero), y presionar a la tasa de interés a la suba. Habitualmente este faltante de liquidez se satisface con la reducción de LEBAC y de LELIQ».
El BCRA lleva absorbidos a través de ventas netas de divisas unos $125.000 millones del mercado, un 12% de la Base Monetaria, para atenuar el exceso de liquidez que es uno de los factores alcistas para la inflación.
«Los activos y pasivos de la autoridad monetaria se mueven de manera sincronizada como consecuencia de las intervenciones cambiarias. Por lo tanto, así como la compra de reservas no implica una trayectoria insostenible de los pasivos, la venta de las mismas no representa una dilapidación de los activos«, agregó la nota elaborada por los economistas del BCRA Mauro Alessandro y Andrés Neumeyer.

