
En lo que representa una dura derrota para el gobierno de Javier Milei como un baño de realidad sobre lo que representa vivir en una República, este martes no prosperó la Ley Ómnibus que impulsaba el flamante presidente y volvió a comisión para su estudio. Los gobernadores no alineados se habrían cansado de las presiones como amenazas de recortes presupuestarios y terminaron priorizando a los habitantes de cada lugar.
El oficialismo decidió retirar el proyecto debido a la falta de acuerdos para aprobar artículos claves de la iniciativa. Fue evidentemente una clara derrota política para el oficialismo ya que la Cámara de Diputados volvió a enviar a comisión el dictamen de mayoría de la Ley Ómnibus y se levantó la sesión de este martes, como consecuencia de la falta de “política” a la hora de negociar, de consensuar, de buscar acuerdos. Los artículos claves estaban vinculados a la privatización de empresas públicas, el sistema de endeudamiento como cuestiones de seguridad y el protocolo anti piquete de Bullrich.
De acuerdo lo que marca el Artículo 55, el tratamiento vuelve a foja 0 por lo que todo lo avanzado y votado hasta el momento queda en la nada. El viernes pasado se había aprobado la iniciativa en general con 144 votos positivos, y este martes quedó aprobada la votación de emergencia como las facultades delegadas (con varias restricciones); pero tuvo un fuerte traspié cuando no pudo avanzar la sanción de la mayoría de los artículos que le otorgaban al gobierno una amplia delegación de facultades como atribuciones para instrumentar la reforma del Estado.

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