
Diputados aprobaron la reforma de la Ley de Glaciares con 137 votos positivos y 111 en contra. El Congreso de la Nación dio paso a la reforma de la ley que protegía esta reserva de agua natural, garantizando la vida de millones de personas. Esto hará que el manejo de sitios cruciales para las próximas generaciones se encuentre en riesgo de ser explotados por capitales extranjeros, sin que se tenga en cuenta los perjuicios para la sociedad en su conjunto.
La reforma posibilitará que haya un mayor extractivismo con riesgo de preservar los recursos naturales de nuestro país.
Qué busca la nueva Ley?
La reciente modificación de la Ley de Glaciares (ley 26.639, sancionada originalmente en 2010), introduce cambios estructurales en la protección de glaciares y áreas periglaciares en el país. La norma vigente hasta ahora establecía presupuestos mínimos para preservar estos cuerpos de hielo, considerados bienes públicos claves para el consumo humano, la recarga de cuencas hidrográficas, la biodiversidad, la investigación científica y el turismo.
El nuevo texto, aprobado por el Congreso, altera ese enfoque al limitar la protección estricta a aquellas zonas que cumplan una “función hídrica comprobada o relevante”. Este cambio impacta especialmente en áreas periglaciares y en los denominados Glaciares de Escombros (GdE), que concentran reservas de agua y, en muchos casos, coinciden con territorios de interés para la actividad minera.
Mientras el oficialismo sostiene que la reforma ordena el marco normativo y fortalece el federalismo ambiental, sectores científicos y organizaciones ambientales advierten sobre los riesgos de habilitar intervenciones en zonas sensibles para la seguridad hídrica.
Las claves para entender la nueva Ley de Glaciares
¿Qué cambia respecto de la ley original? La protección deja de ser amplia y automática para pasar a focalizarse solo en áreas con función hídrica comprobada.
¿Se podrán realizar actividades productivas en zonas antes protegidas? Sí, la reforma habilita esa posibilidad, siempre que se aprueben evaluaciones de impacto ambiental.
¿Quién define qué zonas se protegen? Las provincias tendrán un rol central en esa definición, con criterios propios.
¿El Inventario Nacional de Glaciares pierde relevancia? No desaparece, pero su rol pasa a ser de referencia obligatoria, sin carácter vinculante sobre las decisiones provinciales.
¿Qué pasa con los glaciares que no cumplan función hídrica? Dejarán de estar protegidos por esta ley específica, aunque seguirán bajo otras normas ambientales.
Cómo votó cada uno de los diputados?
En la madrugada, tras casi doce horas de debate, los diputados de La Libertad Avanza (LLA) y sus aliados convirtieron en ley la reforma de la Ley de Glaciares, hecha a medida de las mineras. ¿Cómo votaron los legisladores?
La iniciativa, que cambia los alcances de la protección de glaciares y zonas periglaciares y flexibiliza las condiciones para desarrollar la explotación de recursos, se sancionó con 137 votos a favor, 111 negativos y tres abstenciones.
A favor: diputados libertarios, legisladores del PRO, la UCR, Innovación Federal, Elijo Catamarca, Producción y Trabajo (San Juan), Adelante Buenos Aires (Karina Banfi), Por Santa Cruz (José Luis Garrido), Encuentro Federal (Nicolás Massot) y seis diputados de Provincias Unidas (Gisela Scaglia, José Nuñez, Sergio Capozzi, Jorge Rizzotti, Alejandra Torres y Jorge Ávila).
También acompañaron al Gobierno dos diputados de Unión por la Patria (UxP): Cristian Andino y Jorge Chica, ambos de San Juan.
En contra y abtenciones:
La enorme mayoría de Unión por la Patria, el grueso de Provincias Unidas (11 de sus integrantes), los dos diputados de la Coalición Cívica (Maximiliano Ferraro y Mónica Frade), Encuentro Federal (Miguel Pichetto), los cuatro miembros del Frente de Izquierda, Defendamos Córdoba (Natalia de la Sota), Coherencia (Marcela Pagano) y Primero San Luis (Jorge Fernández).
Las abstenciones fueron de los diputados del MID, Oscar Zago y Eduardo Falcone, y Karina Maureira de La Neuquinidad.

Comentarios