Corina Iribarren desde Cutral Có «Tengo los mejores recuerdos de Ayacucho»

Publicada 4-6-2020. Corina Iribarren es otra de las tantas ayacuchenses que tiempo atrás decidió continuar su vida fuera de nuestra ciudad. Actualmente radicada en Cutral Co, provincia de Neuquén, se suma a esta seguidilla de testimonios que hemos llevado a cabo desde Ayacuchoaldia.com.ar desde que comenzó la Pandemia. Aquí el diálogo completo:

AalD: Contame de tu actualidad, donde estás residiendo y a qué te dedicas?

C: Lo primero que quisiera decirte es que fue una muy agradable sorpresa tener un contacto de esta manera con mi pueblo al que siempre sigo ligada. Les cuento que estoy viviendo en Cutral Có, Neuquén, desde hace 38 años. No elegimos venir acá, fue uno de los traslados de la empresa a Daniel, mi marido, pero nos gustó y ante el siguiente destino decidimos quedarnos. La principal actividad es la petrolera, con todos los vaivenes que eso implica, está la refinería de YPF en Plaza Huincul, al lado. En esta zona centro el clima es seco, hay que regar todos los días para tener plantas, el otoño es muy bonito. Gran parte de la población ha venido del resto del país y aún así faltan algunas profesiones. La Provincia tiene paisajes imponentes, pero en contraste hacen revalorizar los verdes campos de nuestra zona, siempre es un placer volver y mirarlos de nuevo.

Al llegar, enseguida empecé a trabajar como maestra, en Ayacucho no lo había hecho, y ya estoy jubilada, fue una profesión que me llenó de satisfacciones. Actualmente estoy en la Asociación Civil “Alborada Una nueva mirada” (en Facebook Alborada Nueva Mirada) que formamos con unas compañeras hace unos años y trabajamos por ese cambio hacia las personas con discapacidad.

AalD: ¿Cómo sobrellevás la Cuarentena?

Después de un primer caso confirmado y su familia recuperada la ciudad está tranquila, los controles son muchos, especialmente por la circulación de camiones desde y para Chile. Por mi parte, tengo bastante actividad desde casa como tantos en este tiempo, por la asociación, tenemos un espacio de recreación y deporte adaptado para jóvenes y adultos con discapacidad, y un taller musical, así que hemos organizado las caminatas permitidas con los profes, también actividades por videollamadas en grupo… los chicos tienen ganas de comunicarse, lo veo en Martin también, se extrañan…

AalD: ¿Cómo está compuesta tu familia tanto allí como en Ayacucho?

Acá mi familia está formada por mi marido, Daniel, mis hijos Martin y María Celeste, y mis hermosos nietos Julisa y Jeremias. También grandes amigos que son nuestra familia cutralquense ya que compartimos todos los acontecimientos.

En Ayacucho tengo a mi hermano Miguel, mi cuñada María y mis sobrinos Sofia y Emilio. Además de Iribarren tengo familiares Goñi, una rama de Dick: Angelica, Nita y Horacio, y por parte de mi mamá, Canosa, mi prima Pelusa. Todos ellos con sus hijos que son unos cuántos!

AalD: ¿Sos de venir seguido?

En algunas épocas más seguido, en otras menos, en estos últimos años se han sumado razones para ir bastante. Encuentro la ciudad muy linda, renovada en algunos aspectos, pero el mismo espíritu amigable de siempre, seguimos estando en casa. Me ha llamado la atención el club Independiente, hermosísimo. La plaza que nos hizo reconocer como la Ciudad de las Rosas, sigue impecable…

Y por otro lado, en esta situación que estamos atravesando miro todos los días el parte sanitario y me alegro con ustedes, se nota que han hecho las cosas bien.

AalD: ¿Qué recuerdos te unen a Ayacucho?

Sin duda… los mejores!! Empezando por haber crecido en una familia armoniosa que formaron nuestros padres Miguel y la Negra, con fuertes lazos hacia tíos, primos y amigos de toda la vida. Mucha familia cerca todo el tiempo…

El tranquilo barrio de calle Moreno casi Murgier al que vuelvo y sigo viendo a varios de los vecinos de entonces.

La escuela primaria la cursé en el Colegio de Hermanas, con el grupo estamos en contacto desde hace un tiempo y hasta festejamos los 50 años de egresados el anteaño pasado con todas las maestras, un privilegio! Todo gestionado por la amabilidad de nuestra compañera Mirta Battistessa.

A nuestra secundaria la podemos llamar la promoción de bronce, ya que figuramos en las placas a la entrada de la Escuela Nacional, es que nos tocó despedir a la vieja escuela, donde está Gulliver, y estrenar el nuevo edificio, hoy estamos igualmente  conectados en esta era de whatsapp.

Luego cursé el Profesorado de Enseñanza Primaria, estudiando siempre con mi amiga Mirta Sau, y acá viene otra etapa que me gusta recordar por las personas que conocí y que muchos recordarán conmigo. Mi primer trabajo fue con Arturo Medina que compraba lana y hacía remates de caballos. En el salón de al lado, su adorable señora Alicia Zeberio vendía muy finos zapatos en Virginia’s Calzados. Cuando ellos se fueron a España donde ya vivían sus hijos, en ese lugar instaló su oficina Tomasito Landa y al tiempo pasé a trabajar en la escribanía de Atilio Balestra hasta que me casé y nos vinimos primero a La Pampa.

Un sitio especial en la memoria es para la siempre esperada Fiesta del Ternero, que en sus primeros años era en Mayo y con un poco de frío a veces, pero eso nunca importó, como sabemos comentar con mi amiga Perla Arbilla, siempre se disfrutó a pleno hasta ese final con impactantes fogones que quedaban grabados en los ojos asombrados de los visitantes… y en los nuestros!

Personas destacadas siempre habrá muchas en una comunidad, pero algunas tienen una característica que los hace populares, y entre otras de aquellos años rescato en primer lugar la figura del Padre Gallo con su andar tranquilo… ya había hecho demasiado bien en su vida… y celebraba misa en la Capilla del Hospital. Y en segundo lugar, tengo muy presente a alguien que marcó una época en la comunicación campo-ciudad como fue Elsa Almirón que inauguró las “gauchaditas” en la corresponsalía de radio Maipú, valioso servicio que todo el mundo escuchaba al mediodía.

La noche tuvo muchas ofertas, lugares como Skyros, Joie, Yesica, Lejos, Sra. Noche, Mac´s, Angus… y los que continúan vigentes como Buen Gusto y Gulliver.

Para los más jóvenes estoy haciendo historia (entre risas) Y podría seguir reviviendo esas buenas épocas que animan las charlas cuando nos juntamos.

AalD: ¿Si te ofrecieran volver a radicarte en nuestra ciudad, qué dirías?

Es una conversación que se ha dado en casa, sobre todo a partir de jubilarnos, y hubo un lugar para la nostalgia, pero hoy no es un tema a resolver, esta actividad que contaba y que año a año crece me tiene muy entusiasmada y con más aspiraciones todavía.

También pensaba que uno termina siendo la suma de lo vivido, va moldeando la personalidad, pero esos primeros 25 años en un pueblo con aire campero, que ama y apoya sus instituciones como nadie, el  Hospital y Bomberos son un clarísimo ejemplo que siempre comento por acá, a la vez con expresiones culturales muy ricas y variadas… son herramientas fundamentales para emprender algo nuevo, todo eso me traje, lo aporté a este lugar y me enorgullece repetir que soy ayacuchense, tanto que cuando suena el jingle de la Fiesta el corazón se acelera…

AalD: Muchas gracias por aceptar la idea de ser parte de estos reportajes…

Yo les dejo un afectuoso saludo, gracias Sergio por esta oportunidad.

1 Commentario

  1. Un abrazo enorme a esta hermosa persona, Corina, compañera de secundaria !!
    Hermosa nota, como todas!!!gracias

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