
No fue esta una mañana más en la Escuela Nacional, como muchos aún la llaman, o “La Normal” como les gusta decir a otros…La Directora de la Escuela de Educación Secundaria Nro 1 Fernanda Corvalán se despidió, y lo hizo con todos los aplausos, con todos los honores, con todo el respeto que se merece por su trayectoria, por ser una gran profesional y una gran directora…
En estos tiempos donde los chicos y los adolescentes, y porque no también los grandes, no siempre se ven o se sienten identificados por su autoridad. Donde los cuestionamientos sobre las personas y el respeto, la disciplina y el normal desarrollo de una institución escolar de cada día suele estar cuestionado, Fernanda Corvalán se retiro por la puerta grande…
Bastar haber sentido “la piel de gallina” con el Fernanda No se Va, Fernanda No se va…Muy futbolísticos es cierto, pero tan espontaneo y contundente como real, y sobre todo viniendo de los adolescentes, de quienes los grandes “tanto” tenemos por aprender…
Los distintos años del Ciclo Superior y de las diversas orientaciones le acercaron en las voces de los locutores, su saludo de despedida, cuando a las 11 de la mañana tocó el tiembre, y al contrario de lo tardicional, todo el mundo permaneccia sin ingresar a las aulas…Es que la sorpresa y la improvisada despedida estaba en marcha…
Fue un momento especial, inolvidable lleno de emoción y sentimiento del más puro, y si bien como ella misma lo manifestó a los presentes: “puede que haya quedado mucho por hacer, que no pudo o no supo hacerlo, también se hizo mucho y entre lo que más la enorgullese es la creación y crecimiento del Centro de Estudiantes, el afecto de su personal y tantas anécdotas y recuerdos de varia décadas de servicio”…
Con una trayectoria enriquecida desde sus conocimientos, cultura general y como profesora de Literatura, siempre tuvo un don especial para lograr que el otro con quien trabajara se sintiera bien, logrando un equilibrio dificil de construir y mantener en cualqueir escuela de nuestros tiempo, y mucho más durante extensos años…
Cambian las generaciones, cambian los chicos, cambiaron las cosas en general y a trave s de capacitaciones, de cursos, se su propio afan de superacion y deseos personales de crecer, se fu nutriendo de los cocnocimientos necesarios para llevar adelante una gestion que dejará su huella por siempre, reconocida por grandes y chicos, y valorada por las familias…
Fernanda siempre estuvo y estará, por que no creemos pueda desligarse totalmente de la pasión por enseñar, de su amor por la Escuela y en particular por esta, y de su profesión la que llevó delante de manera ejemplar, enriqiciendo generaciones de alumnos de Secunadria y Terciaria, en sus catedras del instituto 87.
Los años han ido pasando uno tras otro. Algunos avisos que da el cuerpo y señales puntuales, han ido marcando la hora de la despedida y esa que tanto cuesta en los que aman profundamente lo que hacen, y terminan transformando sus vidas alrededor de su compromiso diario, de su tarea al frente de una institución tan grande y tan importante como e s esta escuela para toda la comunidad.
Ahora, ya que nunca es tarde para estas cosas de la vida, seguramente será una mamá mucho más presente aún. que lo ha sido hasta ahora, una abuela mucho más participativa sí ya no lo venía siendo, y una esposa que andará buscando algo para hacer, mientra escucha la radio como lo hace siempre, y encuentra nuevas resposabilidades y actividades para ocupar su tiempo…
Una compañera sincera, que más allá de su función y cargo, siempre tuvo buena predisposición con todos, quién marcó los rumbos de la escuela muy grande, no solo en lo fisico, sino que es un cargo dificil de ocupar, en el que hay mucha demanda y no siempre las satisfacciones que uno pudiera creer, o se pudean imaginar desde afuera.
Ahora es otra etapa, es momento de las reuniones familiares, del reencuentro con sus hermanos que la movilizan, y de sus afectos más caros, sus hijos, su nieto y su esposo que ya no tendran que estar buscandola, ya que por primera vez en su vida, cuando la llamen para ver que esta haciendo o donde esta, ya no contestará “en la escuela, donde voy a estar”…
Merecido descanso, merecido reconocimiento el de este jueves, las lagrimas, los abrazos, los apretones del personal, las colas de los chicos para saludarla y despedirla, son mimos al alma de una de las tareas más integras y placenteras como es la de ser docente. Docente de alma, docente dentro y fuera del aula, docente en las buena y en las malas, una docente…con todas las letras…¡A disfrutar, felicidades!.
Por Lic. Pablo H. Tusq – Co propietario del Diario Digital www.ayacuchoaldia.com.ar
