
Ayacucho también se sumará al 3J, a 11 años de la instauración del “Ni una Menos”. Y en esta ocasión se da con un nuevo hecho de una gravedad total como el femicidio de Agostina Vega en Córdoba.
La convocatoria en nuestra ciudad será en la Plaza San Martín a las 17 horas donde distintas organizaciones sociales han informado que asistirán a fin de visibilizar su postura, a la que nos sumamos absolutamente desde nuestro portal.
El femicidio de Agostina Vega en Córdoba será una de los principales reclamos y símbolo de reclamo de justicia. Se espera que la movilización será masiva en distintos puntos del país, además de que también en Buenos Aires, se marchará al Congreso.
A once años de aquella primera movilización que cambió para siempre la historia reciente de la Argentina, el grito de “Ni Una Menos” volverá a resonar este miércoles 3 de junio de 2026 en plazas y calles de todo el país y las teñirá de violeta.
Miles de mujeres, diversidades, organizaciones sociales, sindicales y estudiantiles, unidas en transfeminismos, marcharán otra vez contra los femicidios, la violencia machista y la ausencia de respuestas estatales frente a una problemática que continúa cobrándose vidas.
La consigna nacida en 2015, tras el femicidio de Chiara Páez, se transformó con el tiempo en uno de los movimientos sociales contemporáneos más importantes del país. Desde entonces, cada 3 de junio se erige como una jornada de memoria, denuncia y reclamo colectivo.
El femicidio de Agostina en Córdoba
Este año, la marcha estará atravesada por el dolor y la conmoción generada por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba y hallada tras varios días de búsqueda. Su nombre, así, aparecerá en carteles, banderas y cánticos, convirtiéndose en uno de los símbolos más crudos de la violencia machista en este nuevo 3J.
Desde aquel primer “Ni Una Menos”, que en 2015 reunió a más de 300.000 personas frente al Congreso y se replicó en decenas de ciudades, el movimiento logró instalar socialmente la discusión sobre los femicidios y la violencia machista. Pero, once años después, el reclamo persiste con la misma urgencia. Porque detrás de cada marcha hay nombres, como el de Agostina, familias destruidas y una sociedad que todavía se pregunta cuántas vidas más harán falta para que el horror machista deje de repetirse.



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