
En el mundo del comercio gastronómico, la conservación a baja temperatura no es solo una exigencia técnica, sino una condición fundamental para asegurar calidad, higiene y una buena experiencia de compra. Panaderías, supermercados, rotiserías y tiendas de productos frescos requieren soluciones precisas que combinen refrigeración eficiente, diseño funcional y exhibición atractiva.
El equilibrio entre frío, visibilidad y eficiencia
Los productos perecederos necesitan condiciones controladas para mantener sus propiedades. Pero en un punto de venta, el desafío no solo es conservar: también hay que mostrar. Por eso, el equipamiento frigorífico debe cumplir una doble función:
- Mantener la temperatura ideal según cada tipo de alimento
- Exhibir los productos de forma clara, accesible y estética
Para lograr esto, los comercios utilizan unidades de frío diseñadas específicamente para mostradores. Estas permiten al cliente ver el producto mientras permanece refrigerado, evitando riesgos de corte de cadena térmica o contaminación.
Factores clave al elegir equipamiento frigorífico
Antes de adquirir una unidad de conservación a baja temperatura, es importante tener en cuenta:
- Rango de temperatura: cada categoría de producto tiene requerimientos distintos (lácteos, fiambres, carnes, repostería, etc.).
- Accesibilidad y capacidad: los modelos deben adaptarse al flujo del local, sin obstaculizar la operación diaria.
- Consumo energético: elegir equipos con eficiencia energética reduce costos operativos.
- Diseño y visibilidad: una buena presentación visual impacta en la decisión de compra.
- Normativa sanitaria: los muebles deben cumplir con estándares de higiene y seguridad.
Panel pur: equipamiento pensado para el comercio argentino
Una de las empresas nacionales que fabrica este tipo de soluciones es Panel Pur. Especializada en cámaras frigoríficas y mobiliario térmico para la industria alimentaria, ofrece heladeras diseñadas para mostrador que combinan rendimiento, estética y durabilidad.
Los productos de Panel Pur están pensados para adaptarse a las exigencias de negocios gastronómicos y comerciales que requieren conservación visible y continua. Con presencia en todo el país, su línea de productos responde a distintas necesidades según volumen, tipo de producto y espacio disponible.
Más información sobre sus soluciones puede encontrarse en www.panelpur.com.
Conservar bien es vender mejor
Invertir en un buen sistema de conservación no solo reduce mermas: también potencia las ventas. Un producto bien presentado, a la temperatura justa y dentro de un equipo confiable, genera confianza en el cliente y agiliza la rotación de stock.
La conservación a baja temperatura dejó de ser un aspecto técnico oculto. Hoy es parte de la estrategia comercial, la estética del local y la experiencia del consumidor. Y en ese proceso, contar con el equipamiento adecuado es tan importante como tener buen producto.
Porque al final, vender fresco no es solo una promesa: es un compromiso que empieza en la elección del mobiliario.


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