
Queridos Hermanos: Durante este tiempo, nos está visitando todas las semanas, los miércoles y jueves, el Seminarista JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ que, en su etapa de teología y hacia el diaconado, está estudiando en Ayacucho: Virtudes Teologales.
A partir del primer fin de semana de abril, nos acompañarán todos los fines de semana, los Seminaristas MAURO DUCLÓS y GONZALO DE LA ROSA que, en su etapa de filosofía, estudiarán en Ayacucho: Historia de la Filosofía Contemporánea, además de realizar una experiencia pastoral, acompañando la vida parroquial de nuestra Comunidad y del Párroco. Es una alegría tenerlos entre nosotros, por eso les damos la bienvenida y aprovechamos para agradecer a todos los hermanos que apoyan y ayudan, espiritual y materialmente, en la formación de los futuros sacerdotes de nuestra querida Diócesis de Azul. GRACIAS! a los adoradores que piden y ruegan por las vocaciones!. Padre Martín.
Oración de Pablo VI por las vocaciones:
¡Oh Jesús!, Divino Pastor de las almas, que llamaste a los apóstoles
para hacerlos pescadores de hombres:
atrae hacia ti las almas ardientes y generosas de los jóvenes
para hacerlos tus seguidores y ministros.
Hazlos partícipes de tu sed de redención universal,
por la cual renuevas tu sacrificio sobre tus altares.
Descúbreles el horizonte del mundo entero
donde la silenciosa súplica de tantos hermanos
pide la luz de la verdad y el calor del amor,
para que respondiendo a tu llamado prolonguen aquí en la tierra tu misión,
edifiquen tu Cuerpo Místico, la Iglesia, y sean sal de la tierra y luz del mundo.
Extiende, Señor, tu llamado a muchas almas generosas
e infúndeles el ansia de la perfección evangélica
y de la entrega al servicio de la Iglesia
y de los hermanos necesitados de asistencia y caridad.
para hacerlos pescadores de hombres:
atrae hacia ti las almas ardientes y generosas de los jóvenes
para hacerlos tus seguidores y ministros.
Hazlos partícipes de tu sed de redención universal,
por la cual renuevas tu sacrificio sobre tus altares.
Descúbreles el horizonte del mundo entero
donde la silenciosa súplica de tantos hermanos
pide la luz de la verdad y el calor del amor,
para que respondiendo a tu llamado prolonguen aquí en la tierra tu misión,
edifiquen tu Cuerpo Místico, la Iglesia, y sean sal de la tierra y luz del mundo.
Extiende, Señor, tu llamado a muchas almas generosas
e infúndeles el ansia de la perfección evangélica
y de la entrega al servicio de la Iglesia
y de los hermanos necesitados de asistencia y caridad.
Amén.
P. Carlos Martín Ripa


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