Tulio Crespi y la rica historia de su llegada a París

Era el 4 de Octubre, de 1975, ya Tulio Crespi tenía el transporte, pero faltaban los autos…¿Por qué?. Tulio había fabricado varios autos, pero se lo habían sacado de las manos, recuperar uno era relativamente fácil, la Tulietta GT (una) era propiedad de su amigo Cocho López. Con un simple golpe de teléfono, Cocho lo puso a su disposición y preparo el auto, para que luciera impecable, además de acercarlo para el trasladado hasta Campo de Mayo, lugar donde despegaba el Hércules para su viaje a Paris.
Crespi tenía dos opciones, uno que hacía pocos días lo había entregado, el otro, lo tenía un amigo el Sr. Gamuzzo que era Distribuidor de Accesorios y que prácticamente no lo había hecho rodar, al contactarse los dos no tuvieron inconvenientes en cederlos, pero fue el de Galuzzo el auto que viajo, así fue que aquel Sábado 4 de octubre el operativo estaba en marcha, ahora faltaba conseguir y despachar los elementos para armar el Stand, esto llego a oídos del Dr. Milano, médico Psiquiatra que había sido el comprador de una Tulietta, color maíz y que entre sus emprendimientos comerciales, estaba la actividad de amoblamientos, sin dudarlo puso a disposición de Tulio todo lo que necesitaba, posterior embalaje y traslado hasta Campo de Mayo, solía decir sobre TULIO…
“ES COMO ESOS HONGOS CASI UNICOS QUE DA LA NATURALEZA”
Otro tema se solucionaba, pero Tulio tendría que vivir más de 10 días en Paris y los bolsillos estaban flacos, fue se amigo Alejandro del Club Gimnasia y Esgrima de Bs. As. propietario de la Peletería Alex que le regala mantas de Guanacos, Llamas y zorros para que las vendiera en Europa, además le consigue un departamento para que viva en su estadía en Paris, estando ubicado en pleno centro de la ciudad y propiedad de Jean Paul Gauvin.
La hermana de Tulio fue una estrecha colaboradora en esta aventura, Ana María como hacía falta los víveres para la estadía, habla con Doña Yolanda, vecina de Palermo, esta sin hacerse esperar comienza a llenar cajas con Fideos, Carne enlatada (venía en aquellos años) atún, conservas, azúcar, yerba, leche condensada, café, té, quesos.
Pero faltaba la vestimenta, no podía viajar con su ropa de trabajo, y en aquella época a tulio poco le interesaba tener un traje en el placar, así nuevamente Ana María se contacta con un vecino Sastre, el Sr. Arbuz, este estaba trabajando sobre un traje de terciopelo Marrón, sin dudarlo, lo adapta a la media de Tulio y le confecciona en tiempo récord una camisa blanca y la corbata a tono, para que estuviera a la altura de las circunstancias…
N. de la R; por Guillermo Blanco del «TC que yo viví».
P/D: foto Tulio trabajando sobre la primer Tulietta

Comentarios

Leave a Reply

su dirección de correo electrónico no será publicada.


*