Rauch – Se generó inquietud por la aparición de «alacranes» al igual que en Buenos Aires y Córdoba

La aparición de algunos alacranes en los últimos días generó temor en la ciudad Rauch, por lo que las autoridades sanitarias recomendaron precaución a la hora de estar ante uno de ellos.

 

Durante este verano una de las preocupaciones es la aparición de alacranes. En Capital Federal ha causado varias picaduras.

 

Según explicó director de Bromatología de Tandil, Omar Olivera, «en la provincia de Buenos Aires hay dos tipos de alacranes, uno que es venenoso y otro que no lo es».

 

El alacrán encontrado y analizado en Rauch no es venenoso. Su picadura produce un gran dolor, una roncha, pero no es peligroso para la salud.

 

Existe el alacrán peligroso, principalmente para los chicos por la cantidad de veneno que inyecta, aunque hay casos que se han registrado picaduras y no han producido consecuencias, quizás por la cantidad de veneno que introduce o porque la picadura no es lo suficientemente profunda.

 

RECOMENDACIONES

 

«Queremos llevar tranquilidad a la población y advertirlos de algunas cuestiones. En caso de aparecer un alacrán», dijo ayer el médico pediatra Sergio García, miembro del Sistema Municipal de Salud. Recomendó no tener contacto en caso de que aparezca un alacrán.

 

También pidió colocarlo dentro de un frasco en caso de que haya picado para conocer el tipo de escorpión.

 

Al ser consultado sobre dónde se puede hallar este arácnido, García indicó que «generalmente es domiciliario, en el campo es raro encontrarlo».

 

LAS DIFERENCIAS ENTRE EL VENENOSO Y EL INOFENSIVO

 

En cuanto a cómo diferenciar un alacrán de otro, lo principal es una forma rápida de verlo es por las pinzas, el que no tiene veneno son anchas las pinzas y muy cortas. En tanto el venenoso es al revés, son pinzas finas. Esa es la primera diferenciación. La otra diferencia, que es difícil de ver, es el aguijón, que el venenoso posee uno largo más otro más corto.  El inofensivo además es de color negro. El venenoso color miel.

 

Fuente: El Diario de Rauch / Multimedios “La Palabra” de Rauch. 

 

 

Precupación por fallecimientos y casos que aparecieron en 2017

 

Dos pequeñas fallecidas en Córdoba. Un niño del barrio porteño de Palermo que soportó cuatro paros cardiorrespiratorios. Consultas que se multiplican en los hospitales y el encargado de un edificio de Recoleta que se dedica a «cazar» escorpiones. Durante el verano, el fenómeno de los alacranes encendió las luces de alerta en todo el país. ¿Se trata de algo nuevo?

 

Definitivamente no. La especie peligrosa para el ser humano llegó a Buenos Aires a principios del siglo pasado introducido accidentalmente por el hombre, y su población en superficie aumenta durante la primavera y el verano. Sin embargo, los investigadores del Conicet consultados remarcan la incidencia climática en este escenario y describen las características del animal. Conocerlo, argumentan, incrementa las posibilidades de paliar las consecuencias de sus picaduras.

 

«Durante esta época siempre hubo casos, pero el incremento de lluvias y la mayor humedad y calor de este año, generaron que la gente vea más alacranes», explica, en diálogo con Agencia CTyS-UNLaM, Alda González, investigadora del Conicet y especialista en Aracnología. Son animales nocturnos que en ambientes naturales se mantienen ocultos en lugares oscuros, entre escombros, leña, o la corteza de árboles. Las construcciones y la ocupación de espacios por las personas les permitieron colonizar el subsuelo de la ciudad. De allí al hogar, un solo paso.

 

Tityus trivittatus. Ese es el nombre del escorpión más riesgoso para los argentinos, que se puede encontrar en el centro-norte del país y en Capital Federal. Si bien otras dos especies han causado accidentes mortales en otras provincias, el resto, alrededor de 50 que han sido identificados en Argentina, no son perjudiciales para la salud.

 

Fuente: Infobae.

Comentarios

Leave a Reply

su dirección de correo electrónico no será publicada.


*