
Con muy buena cantidad y calidad de ejemplares, y una gran participación de compradores en el remate, se llevó a cabo la 82° Exposición de Reproductores Ovinos organizada por la Sociedad Rural de Rauch, junto a INTA, la Mesa Ovina y la Secretaría de Desarrollo Productivo de la Municipalidad.
Con muy buena cantidad y calidad de ejemplares, y una gran participación de compradores en el remate, se llevó a cabo la 82° Exposición de Reproductores Ovinos organizada por la Sociedad Rural de Rauch, junto a INTA, la Mesa Ovina y la Secretaría de Desarrollo Productivo de la Municipalidad.
Los corrales del predio ferial de la Sociedad Rural fueron el escenario donde los visitantes podían apreciar los ejemplares, visitar diferentes stands de artesanías, venta de alimentos producidos en base a carne ovina, o recibir información de diferentes actividades relacionadas con esta actividad.
Un jurado de gran experiencia se preocupó por elegir a los mejores ejemplares de la exposición, consagrados con el aplauso de la concurrencia.
Amadeo Souverville, Presidente de la Sociedad Rural de Rauch, desempeñó la responsabilidad de ser el Comisario de la Exposición «Hoy estamos en la 82° Exposición y Muestra Ovina muy contentos. Empezamos a trabajar esta Exposición el año pasado y la tuvimos que suspender por la pandemia. Volver a encontrarnos y hacer esta Exposición después de tanto tiempo en que no habíamos podido tener ningún tipo de evento ni nada en la Rural, para nosotros era un desafío. La verdad es que quedamos sorprendidos por la gran concurrencia de cabañas y de animales que tuvimos. En la inscripción previa hubo más de 100 animales. Para nosotros es una alegría inmensa poder estar dando una mano a los productores que son los que realmente hacen esta Exposición y trabajan todo el año con los animales para que el Ovino siga estando en nuestros campos»
Se observó un mayor cuidado y se notó una búsqueda tecnológica en la mejora de calidad. Sourverville destacó «Desde el INTA y la Mesa Ovina de Rauch se viene haciendo un trabajo de muchos años, donde se ha empezado a incorporar genética, inseminación y demás en varias majadas. Eso se ve reflejado en esta muestra. Cada vez se hace más difícil y es un compromiso mayor para el Jurado que tiene que elegir los ejemplares, que son los que van a terminar sacando premio. Estamos contentos con la repercusión que ha tenido, con la gente que se ha acercado.»
María Laura Pérez Seeber, propietaria de la Cabaña «Don Jorge», de Ayacucho, presentó el ejemplar que ganó en la Raza Texel. La curiosidad indica que María Laura vive en Suiza, pero reparte sus días con Argentina donde piensa radicarse en poco tiempo más, en el campo que ella misma administra.»Es un emprendimiento de toda mi familia. El cabañero se llama Ricardo Cestona. Hace aproximadamente 12 años comenzamos «sin querer queriendo». El campo está muy cerca del pueblo y, entonces, necesitás alguien bueno que esté permanentemente porque hay mucho abigeato, entra mucha gente al campo porque también hay un arroyo, hay que cuidar las pariciones, y entonces encontramos a la persona ideal (Ricardo).»
En esta búsqueda ya sabe lo que es ganar importantes premios «Hemos llevado ejemplares a Palermo, donde hemos sacado grandes campeones, y siempre compramos genética puro de pedigreé, pero tenemos también puros por cruza controlada para hacer reproductores, y vendemos también pequeños núcleos para que otros productores empiecen sus propias cabañas o tengan para consumo» dice María Laura.
El intercambio con los demás productores es uno de los pilares que indica Pérez Seeber para el crecimiento de la cabaña «Siempre vamos ganando experiencia, vamos observando las hembras y clasificamos. Este año decimos «Vamos a mejorar el hueso. Vamos a buscar un reproductor que de buen hueso, pero mancha las orejas. Entonces, al otro año vamos buscando otro reproductor que dé más pureza. Así vamos trabajando y hay años en los que nos va bien, y años que se expresan peor, pero le ponemos mucho corazón»
«No tenemos cabaña cerrada. Nuestros ovinos están a campo, y sólo se los prepara un poco para las exposiciones. Nunca llegan a expresarse como deberían expresarse. Si a estos ejemplares se los lleva a una cabaña donde los tienen encerrados, cambian un montón. Pero el comprador se asegura que lo que se lleva es lo que va a tener en el campo. No es que se va a achicar ni va a cambiar mucho. Son ejemplares rústicos. Si tenés reproductores que viven en una cabaña, después quizá no se adaptan cuando los largás a campo. Son bien carniceros, fuertes, con buen hueso, que sean anchos y largos. Mientras más ancho y más largo, más carne.» destaca María Laura.
Ahora viene el desafío para prepararse para la Exposición de Palermo «Ya hicimos la selección de hembras que vamos a clasificar. Compré semen en noviembre, y un carnero nuevo puro de pedigreé, también para ir mejorando la majada general. En esto trabajamos en equipo, la familia, el cabañero, pensamos todos juntos»
N. de la R; fuente ABC HOY Damián Miguel – Rauch.


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