Pese al clima y la economía, hay perspectivas optimistas y el campo busca su recuperación

Las proyecciones privadas para la presente campaña agrícola, plantean un escenario de crecimiento. Pese a esto, aumenta la preocupación en el sector por los problemas económicos y financieros, y hay «incertidumbre» por el año electoral.

Si bien el objetivo central del presente informe es presentar un escenario de perspectivas del campo argentino para el presente año, los productores agropecuarios todavía tienen muy presente el 2018 como un proceso de 12 meses con complicaciones climáticas, económicas y financieras.

Dardo Chiesa, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), lo recuerda de la siguiente manera: «El 2018 lo comenzamos con una previsión de inflación del 17% y terminamos con el 45%. Comenzamos el año pasado sin retenciones, solo para soja, y con un cronograma de descenso mensual, y terminamos con retenciones del 28% para soja, y del 12% para todas las exportaciones argentinas. Comenzamos el 2018 con un dólar de $17 y terminamos con casi 40 pesos, y finalmente el 2018 lo arrancamos con una tasa de interés del 24% y terminamos con el 65%».

 Si el clima acompaña, proyectan una cosecha total superior a las 125 millones de toneladas. De esta manera el sector agroindustrial demostrará una vez más su enorme capacidad de respuesta y recuperación que podrá ser clave para los resultados económicos del país para el presente año

En los primeros tramos del 2019, nada cambió: continúan las situaciones climáticas adversas, con inundaciones en zonas productivas del país, y el escenario económico, es de crisis e incertidumbre. La semana pasada, el Gobierno declaro la emergencia hídrica en varios puntos del Litoral y el NOA. Pero pese a este momento adverso, el campo está dispuesto y ya está trabajando para realizar el aporte que siempre necesitó el país para salir de los momentos de mayores dificultades.

Infobae realizó un recorrido por diferentes ámbitos de la producción agropecuaria, para tener la mirada de economistas, dirigentes, productores y empresarios, sobre el momento actual y cuáles son las perspectivas para el año que recién comienza.

En las proyecciones para la campaña agrícola, con un presente muy difícil por el impacto de las inundaciones en muchas provincias del país, las perspectivas de los economistas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) para el presente ciclo, «son optimistas».

En los pasillos de la secretaría de Agroindustria, también resuena la palabra «optimismo». Todas las fichas están puestas en la presente campaña agrícola y, de hecho, esta semana se anunció el final de la cosecha de trigo. «La más importante de la historia, con más de 19 millones de toneladas, algo que generará, además, mucho en materia de ingresos por exportaciones», afirman cerca del ahora secretario Luis María Etchevehere, responsable del área. También se esperan buenos números de maíz, potenciados por los buenos rendimientos proyectados para las zonas que no están complicadas por los excesos hídricos.

Por otro lado, dicen en el Gobierno que tomaron nota de los reclamos de todas las mesas de competitividad del sector, fundamentalmente la alta presión impositiva. Según le aseguraron desde despachos oficiales a Infobae, aunque sin mayores detalles aún, «se está trabajando para dar respuesta inmediata a los reclamos del segmento agropecuario. Somos conscientes de que una buena cosecha va a reactivar la economía. El año pasado, con la sequía, el Estado perdió más de USD 8.000 millones».

 Con base en una rica dotación de recursos, y la adopción de un modelo productivo y de negocios dinámico, innovador y amigable con el medio ambiente, Argentina podría jugar un rol preponderante en este nuevo paradigma. La Bioeconomía tiene el potencial para convertirse en el centro de una nueva estrategia de desarrollo para nuestro país (Bolsa de Cereales porteña)

Si el clima acompaña, desde la BCBA proyectan una cosecha total superior a las 125 millones de toneladas. De esta manera el sector agroindustrial demostrará una vez más su enorme capacidad de respuesta y recuperación que podrá ser clave para los resultados económicos del país para el presente año. De alcanzar este nivel de toneladas de producción total en el actual período agrícola, el PBI agroindustrial superaría los 30 mil millones de dólares, con un crecimiento del 33% respecto de la campaña anterior.

Juan Manuel Garzón, economista de la Fundación Mediterránea, comentó que los efectos del Niño sobre la agricultura pampeana, «son, a priori, favorables, aunque también depende de la intensidad del ciclo climático. Hay evidencia que en algunos cultivos, particularmente el maíz, tienen rindes por encima de la media en eventos Niño, mientras que en otros cultivos como la soja, el efecto es más bien ambiguo, no es negativo, pero tampoco necesariamente positivo».

Frente a este panorama las proyecciones de la Fundación Mediterránea para el ciclo agrícola 2018/2019, están ubicadas en un rango de entre 119 y 127 millones de toneladas, teniendo en cuenta los siete cultivos más importantes, y con una media de 123 millones de toneladas, un 23% más que en el ciclo previo.

En cuanto a los precios internacionales, el escenario base tiene valores 2019 menores a los de 2018 en los productos del complejo sojero. Como referencia una soja de exportación promedio USD 340 versus los USD 390 de 2018. En cereales, trigo y cebada por encima del año pasado; leve baja en maíz y sorgo.

En el escenario base de producción y precios, el valor de la producción se ubicaría en 33.101 millones de dólares, aumentando en 4.711 millones de dólares (+17%) respecto a ciclo anterior.

 En el rubro ganadero, se estima desde la SRA que habría una recomposición poco significativa del stock

Según Garzón, «para que el valor de lo producido por el campo agrícola este año no supere al valor 2018, la campaña debería ser muy floja en lo productivo, quedando por debajo de las 105 millones de toneladas, o producirse un derrumbe en los precios internacionales. Por ahora, ambas situaciones lucen poco probables. Si, por el contrario, se estabiliza el régimen de lluvias, los rindes medios se ubican en un escalón más interesante, y los precios se mantienen, el aporte adicional puede llegar a USD 6.000 millones y la producción debería superar los 127 millones toneladas«.

En materia de exportaciones, los envíos de granos y de sus principales derivados industriales (harinas, aceite, biocombustibles) ascenderían a USD 28.227 millones en escenario base, +20% interanual (+USD 4.699 millones).

«Al igual que lo planteado antes, difícil que el ingreso de divisas 2019 sea menor al del año pasado. En otras palabras, la recuperación es casi un hecho seguro, lo que es difícil de anticipar es la intensidad de esta recuperación, dada la volatilidad que está mostrando el clima y los riesgos globales de baja de precios de commodities«, dijo el economista

Así, en un escenario base, el Estado recaudaría unos USD 5.600 millones de Derechos de Exportación (DEX) asociados a expo de granos o de sus principales derivados industriales (80% productos complejo sojero), +45% en dólares respecto a 2018. Suponiendo un tipo de cambio que crece un 26% este año (punta a punta), la recaudación en pesos de DEX se aproximaría a $245.000 millones, +115% interanual.

 Hay evidencia que en algunos cultivos, particularmente el maíz, tienen rindes por encima de la media en eventos Niño, mientras que en otros cultivos como la soja, el efecto es más bien ambiguo, no es negativo, pero tampoco necesariamente positivo (Garzón)

Un dato interesante, que aportan la Fundación Mediterránea es que en términos de la recaudación esperada de Derechos de Exportación, sería más grave un deterioro de la producción de soja que de maíz. En efecto, a precios esperados, cada 1 millón de toneladas de soja/harina de soja que se exporten, el fisco recaudará USD 90 millones aproximadamente. En el caso del maíz, por cada 1 millón de toneladas que se exporten, la recaudación será de USD 16 millones. Al fisco no le será indistinto entonces como el clima termine impactando sobre los diferentes cultivos.

Más proyecciones

Carlos Vila Moret, vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), presentó proyecciones del Departamento Económico de la entidad. En materia de campaña agrícola «mucho va a depender del clima, y hasta el momento esperamos una cosecha total de 124 millones de toneladas, lo que significaría un 24% más que la campaña anterior», comentó el dirigente de la rural, y agregó: «Esto podría generar a precios de hoy exportaciones por un valor de USD 28.800 millones, un 28% más que el año anterior».

En el rubro ganadero, se estima desde la SRA que habría una recomposición poco significativa del stock. Desde hace tres años el ternero ha venido perdiendo valor en términos reales y el valor del gordo el último año se movió por debajo de la inflación, lo que se traduce en una reducción del capital de trabajo del productor. El hecho positivo de la ampliación del mercado externo, contribuyó a que el precio al productor cayera menos de lo esperado a causa de la contracción de la economía local. Se está aguardando que exista una recomposición del precio al productor que se vería reflejado en los precios de la carne durante la presente zafra.

En enero, 1.700.000 hectáreas se vieron afectadas por las inundaciones en Santa Fe (REUTERS/Marcos Brindicci)

En enero, 1.700.000 hectáreas se vieron afectadas por las inundaciones en Santa Fe (REUTERS/Marcos Brindicci)

Vila Moret recordó, además, que el momento complicado por el que atraviesa el criador y en materia de exportaciones, las mismas solamente ayudaron a la vaca. «En un primer momento fue positivo porque nos iba a permitir abrir otros mercados, pero hoy nos encontramos con liquidación de vientres. Lo ideal sería que traccione el novillo. La exportación todavía no es un nicho de calidad, es un mercado que entramos por precio», dijo.

Dardo Chiesa, sobre el momento actual del sector agropecuario, opinó:  «las inundaciones que aquejan a gran parte del norte argentino, nos ponen en jaque nuevamente. Hay que superar la coyuntura y tratar de que las medidas que aspiramos sirvan para mantener al productor dentro del sistema, porque el productor que se va, no vuelve. Además, hay que cuidar el entramado social y productivo del norte de Santa Fe y se deben realizar las obras necesarias en los bajos submeridionales».

Ante el escenario climático adverso, el presidente de la Federación Agraria Argentina, Carlos Achetoni, reclamó nuevamente al gobierno una mayor asistencia al productor a través de un aumento del monto que se destina a la Ley de Emergencia Agropecuaria, mejores líneas de financiamiento y avanzar en una Ley de Seguros Multirriesgos, con el gobierno acompañando el esfuerzo del productor para tener una cobertura más fuerte, ya que el dirigente federado sostiene que las herramientas que se implementaron hasta el momento «fueron insuficientes».

Luis Miguel Etchevehere, s

Luis Miguel Etchevehere

Carlos Iannizzotto, presidente de Coninagro, coincidió con el planteo de Achetoni, y sumó el reclamo de las obras que se necesitan para enfrentar situaciones climáticas como las actuales, «para eso se necesita conducción política que permita llevar adelante una solución estratégica para desarrollar dicho plan de obras».

Por su parte, Francisco Lugano, presidente del Movimiento CREA, coincide con la preocupación de la dirigencia del campo sobre la situación climática actual, «los efectos climáticos son determinantes para la producción agropecuaria», comentó en diálogo con Infobae, y además destacó que pese al momento de inundaciones en muchas zonas del país, «se cerró una campaña de trigo muy buena, precisamente en las zonas donde el agua no afectó, salvo en algunas zonas donde las heladas tardías afectaron el rendimiento del cereal».

 El Gobierno le ha soltado la mano al campo, al pasar a Agroindustria de ministerio a Secretaría. Necesitamos que Agroindustria retome la conducción y que se puedan crear condiciones para que el sector asuma sus riesgos, invierta y trabaje (Iannizzotto)

En lo que respecta a las cuestiones técnicas de la campaña agrícola y cómo impacta el clima en todo esto, Alejandro Petek, presidente de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (AAPRESID), comentó: «Habrá dificultades en los tiempos de cosecha en cuanto a los pisos y estamos preocupados por esta situación, y también por un posible achique de área por los anegamientos y las complicaciones que hay para sembrar soja de segunda. Por otro lado, observamos una falta de labores que dificulta el buen control de las malezas, que es una situación compleja».

El dirigente del sector de siembra directa auguró una «cosecha ardua» y pidió estar «muy atentos» a los sistemas sustentables, intensificar rotaciones, hacer cultivos de servicios y, en el lote, implementar una agricultura bien planeada. «El escenario que observamos en cuestiones de malezas podría generar muchas dificultades. Siempre el agricultor argentino continúa desarrollando una producción sustentable, cuidando el suelo, el medio ambiente y la salud de la población», expresó.

El escenario económico

El campo no está atravesando un buen momento en términos económicos y financieros.

Iannizzotto sostuvo que el Gobierno «tendrá que buscar una salida a la crisis actual en lo económico, porque en lo financiero se está destruyendo a los pequeños y medianos productores, y a las pequeñas y medianas empresas agroindustriales. Estamos observando que no hay una política de expansión de la agroindustria. Tenemos que enfocarnos en los alimentos, pero también en el agregado de valor. También estamos en una tendencia donde el dólar se atrase nuevamente. No estamos pidiendo devaluación porque desde nuestra entidad nunca propusimos ese tipo de medidas, pero si necesitamos una política coherente para dicho problema.

El presidente de Coninagro también pidió «políticas activas» para las economías regionales, de la mano de financiamiento para capital de trabajo, innovación y tecnología.

Carlos Achetoni, presidente de Federación Agraria

Carlos Achetoni, presidente de Federación Agraria

Desde la Federación Agraria Argentina, Achetoni transmitió su preocupación por el momento actual de la economía nacional, y propuso trabajar junto al gobierno para diagramar un plan de medidas que permitan generar rentabilidad en muchas producciones que hoy están en crisis, como la lechería, las economías regionales, y las carnes alternativas.

Lugano, en tanto, recordó las fluctuaciones en las distintas actividades del agro, con una lechería muy afectada por la coyuntura económica, la agricultura también, por factores parecidos pero fundamentalmente por el clima y la ganadería si bien corrió misma suerte en cuanto a los números, se vislumbra un crecimiento en las exportaciones. «Desde CREA entendemos que la economía está pasando por un momento difícil. El 2019 al ser un año electoral, y en este sentido, tendrá una carga política importante con lo cual vamos a estar muy atentos a todas las señales que puedan desarrollarse en el mercado«, destacó.

Carlos Vila Moret, de la SRA

Carlos Vila Moret, de la SRA

Chiesa, de CRA, cree que la eliminación del déficit fiscal es un objetivo compartido y valorado, pero nadie puede vivir de prestado eternamente. «Hay muchos parámetros que afectan a toda la economía, no solo al sector agropecuario. La retracción del consumo afecta tanto a consumidores como a productores, el corset con el que se pretende eliminar el déficit y controlar la inflación, lleva a la retracción de la actividad económica. Toda la actividad económica argentina está en un proceso de ajuste y retracción», le dijo a este sitio.

Dardo Chiesa, presidente de CRA

Dardo Chiesa, presidente de CRA

Los dirigentes y productores reclaman medidas al gobierno para solucionar sus problemas, y observan con preocupación cómo el área de Agroindustria –ahora bajo la órbita de Dante Sica, ministro de Producción y Trabajo, y cargo del ex ministro y ahora secretario Etchevehere– pierde atribuciones y no tiene un rol preponderante en la toma de decisiones dentro del gobierno. Al respecto, Iannizzotto dijo que «el Gobierno le ha soltado la mano al campo, al pasar a Agroindustria de ministerio a secretaría. Necesitamos que Agroindustria retome la conducción y que se puedan crear condiciones para que el sector asuma sus riesgos, invierta y trabaje. Para eso hay que bajar la presión tributaria, eliminar retenciones y corregir el tema de los reintegros, para que el campo pueda seguir aportando divisas y motorice el mercado interno».

 Habrá dificultades en los tiempos de cosecha en cuanto a los pisos y estamos preocupados por esta situación, y también por un posible achique de área por los anegamientos y las complicaciones que hay para sembrar soja de segunda (Petek)

Coninagro promueve el asociativismo, una nueva Ley de semillas, legislaciones sobre el cuidado de los suelos y el uso de fitosanitarios, entre otras medidas. «Hoy solo existe una muy buena intención de política de exportación, con muchos vínculos y muy bien orientada, pero si no resolvemos los problemas internos, es difícil apostar al plano internacional», remarcó el presidente de la entidad.

El escenario electoral

Los dirigentes y referentes de las entidades técnicas también analizaron el año electoral en la Argentina y plantearon los objetivos del campo sobre cómo relacionarse con las fuerzas políticas que participarán de los comicios presidenciales.

Federación Agraria hará hincapié en la realidad de los pequeños y medianos productores. «No queremos escuchar propuestas electoralistas y demagógicas, sino medidas constructivas y que se puedan concretar para generar mejor previsibilidad», aseguró Achetoni.

El presidente de Coninagro, Carlos Iannizzotto

El presidente de Coninagro, Carlos Iannizzotto

Petek, de AAPRESID, cree que, como sucede en todos los años electorales, hay mucha prudencia al momento de realizar las inversiones y se hace difícil tomar decisiones. «Debemos dialogar con todos los sectores y compartir visiones, para conseguir los acuerdos que necesitamos para este momento del país y tener una mirada más allá de la coyuntura actual», asevera.

Iannizzotto agrega que también hay que promover el diálogo con todos los sectores, y fundamentalmente con el Gobierno. Afirma que hay muy buen diálogo y lo diferencia de lo que sucedía con el kirchnerismo «donde todo era confrontación». «Pero con el gobierno de Mauricio Macri no estamos encontrando respuestas efectivas a nuestros planteos. Habrá que profundizar el accionar nuestro para revertir ese momento. El sector privado está haciendo un esfuerzo enorme junto a la sociedad para bajar el déficit, pero el esfuerzo también lo debería hacer el Estado Nacional bajando su gasto, y de esa manera combatir el desempleo, la pobreza, la marginalidad y la informalidad», dijo.

La Agroindustria y su mirada de largo plazo

En la mirada más de largo plazo, los economistas de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, sostienen que «el futuro luce aún más prometedor, ya que el sector agroindustrial está llamado a tener un rol clave en la respuesta a los grandes desafíos globales en materia de seguridad alimentaria y sustentabilidad; y esto abrirá oportunidades de comercio, transferencia de tecnología y cooperación».

Para esto habrá que poner el acento en las interacciones entre biomasa, innovación y tecnología. La Bioeconomía permitirá producir más alimentos y otros productos y servicios bio-basados, aumentando la productividad, al tiempo que se utilizan los recursos naturales de manera eficiente y sustentable y se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero.

«Con base en una rica dotación de recursos, y la adopción de un modelo productivo y de negocios dinámico, innovador y amigable con el medio ambiente, Argentina podría jugar un rol preponderante en este nuevo paradigma. La Bioeconomía tiene el potencial para convertirse en el centro de una nueva estrategia de desarrollo para nuestro país«, comentaron desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

N. de la R; Fuente Infobae.

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