La familia infectada con leptospirosis emitió un comunicado donde cuestionan el accionar municipal

En la mañana de este lunes recibimos una nota con pedido de publicación por parte de la familia afectada por leptospirosis, en donde se dirigen a toda la comunidad; y que transcribimos a continuación:

A LA COMUNIDAD DE AYACUCHO

Nos dirigimos a ustedes y a todos los medios de nuestra comunidad, para contarles que somos la familia que resultó positivo de leptospirosis de uno de los integrantes y que estamos aguardando los resultados de los análisis de laboratorio de los demás miembros que la componemos. Digamos que nos encontramos en un compás de espera y queremos relatar cómo sucedieron los hechos de esta circunstancia familiar tan grave y preocupante que nos atraviesa.

El día 04/05/23 compramos pan en la despensa que se encuentra en cercanías de nuestro domicilio. Durante el transcurso de ese día, todos consumimos el producto y llegada la tarde/noche, dentro un pan encontramos irregularidades (materia fecal de roedores). Ante nuestro asombro y preocupación, dimos aviso de inmediato al comercio, y de inmediato el responsable del comercio se comunicó con el proveedor del producto (la panadería)

Al día siguiente, 05/05/23, nos dirigimos a Bromatología Municipal, en calle arroyo de nuestra ciudad, para denunciar lo sucedido. Nos atiende la responsable del área, y nos manifiesta que no es necesario hacer ningún acta de denuncia, y ante nuestra insistencia y cruce indeseado de palabras, nos labra el acta y recepciona la muestra que acercamos para su análisis correspondiente.

Nosotros, no conformes con lo sucedido en la dependencia municipal, remitimos a analizar en forma particular otra muestra de pan. Acto seguido se comunican desde el área de bromatología, informándonos que se había realizado una inspección a la despensa y a la panadería proveedora, sin hallar irregularidad alguna en los comercios citados, y que se hallaba presente el panadero, para conversar con respecto a lo sucedido.

Manifestamos que si quería conversar con nosotros, lo esperábamos en nuestro domicilio. El panadero se acercó a nuestra casa a plantearnos que asumiría la responsabilidad de lo sucedido, reconociendo que el pan contaminado que habíamos consumido era de su negocio, afrontando los gastos que se generaren en adelante. Solo respondimos nuestra preocupación por el estado de salud y las posibles y graves consecuencias para nuestra familia.

Al día siguiente recibimos el resultado del análisis particular del pan dando positiva la presencia de escherichia coli. Nos dirigimos nuevamente al departamento de Bromatología, y nos informan la imposibilidad de analizar la muestra de pan que les habíamos entregado, por la negativa de dos laboratorios. Nos solicitan nuevamente fotos del pan y el resultado del análisis particular realizado por pedido de nuestra familia.

El día 14/05/23, nos dirigimos a la guardia del Hospital Municipal, manifestando mi esposo y yo, fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y escalofríos, relatando al médico que nos asiste, el episodio ocurrido con la ingesta de pan y ordena examen de laboratorio para descartar la presencia de la bacteria lectospira.

El día 16/05/23 nos dirigimos a la oficina de Defensa del Consumidor, que funciona en el edificio municipal, para dejar constancia de lo que había sucedido en nuestra familia. Nos escuchan y nos piden las pruebas y se comprometen a llamarnos a la brevedad. Nunca se comunicaron, por lo tanto nos dirigimos por segunda vez, desalentando en esta oportunidad, la posibilidad de denunciar por la escasa prueba obtenida, según los dichos de la responsable del área.

Finalmente el día 01/06/23 recibimos los resultados de los exámenes clínicos del Hospital Municipal, arrojando un negativo para mi esposo y un positivo para mi persona. Se informa desde el Hospital al Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. El personal del ministerio llega el día 08/06/23 y toman para analizar muestras de los caninos y felinos de nuestra familia y de nuestros vecinos, para descartar que sea ese el origen de la enfermedad que curso, se insinúa la posible contaminación vía el “punto limpio” donde desempeño mis tareas diariamente, como subsidiada, que luego se descarta y también se sugiere como posible fuente de contagio el basural municipal donde mi esposo trabaja, descartando esa opción rápidamente, por estar de vacaciones al momento de lo sucedido. Desde entonces estamos   en espera de los resultados de los exámenes de laboratorio de mis hijos.

Queremos manifestar nuestra absoluta disconformidad por la actuación de los responsables de las áreas municipales en todo este proceso. Que ante este inconveniente y preocupante situación familiar que atravesamos y que aún no ha concluido, solo se han ocupado de entorpecer y desestimarlo. Espero este comunicado los interpele, porque como ciudadanos, que contribuimos al bienestar de nuestra comunidad con el esfuerzo de nuestro trabajo y el pago de nuestras obligaciones, creemos ser merecedores de un estado municipal presente que realmente vele por el bien común, buscando soluciones equitativas y solidarias para toda la comunidad, siendo el principal objetivo de la política de la salud pública: el cuidado y acompañamiento a cada uno y a todos por igual. La salud no se negocia.

CINTIA ELIZABET SOSA. DNI 34.206.669

LUCIANO ROMERO DNI 29.597.330

ABRIL,BAUTISTA Y VLADIMIR

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