
Un muy lindo evento, cargado de emotividad y de recuerdos, se vivió este Domingo 11 en el Club de Leones, celebrando los 75 años del primer Carrusel argentino. Hubo al principio un acto “protocolar” para luego compartir un almuerzo en las instalaciones de la entidad.
Con la presencia de familiares del primer dueño de la calesita, la familia La Salia, como también cada uno de los que trabajaron a destajo y consciencia para la restauración, más autoridades del Club de Leones y el propio Carlos Miramont, como primer impulsor de la llegada del carrusel a Ayacucho, se concretó el acto en uno de los salones de la entidad, teniendo en cuenta que minutos antes del mediodía una tenue llovizna obligaba a refugiarse bajo techo.
Allí dentro y con la presencia del Intendente Emilio Cordonnier, se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino con la interpretación de José Morales para que luego tomara la palabra dando la bienvenida el Vice de Leones, Leonel Godoy, para posteriormente cederle a quien fue incluso referente en Leones como el Dr. Carlos Miramont, que apelando a su memoria, contó detalles por demás salientes de lo que fue la compra del carrousel. “Fuimos a comprar un Fiat 600 y nos salieron ofreciendo (y nosotros comprando) una Ferrari” afirmó el abogado.
También dio datos de cómo fueron sumando esfuerzos y dinero para poder hacerse de la calesita que estaba en ese momento en el Zoológico de Buenos Aires. La segunda generación de La Salvia, también sumó sus pinceladas al “negocio” entre Leones y los dueños de aquel momento del carrousel.
Antes de pasar al descubrimiento de una placa a la intemperie, alumnos del profesorado de música de la EMEAI interpretaron un par de canciones para luego, sí el locutor Agustín Moro, invitar a los presentes a dirigirse hacia el exterior del salón a realizar el descubrimiento de la placa.
Ya sobre el final, lo más esperado y deseado, la puesta en acción de la calesita, con su pianito sonando en esplendor, con chicos y grandes, disfrutando de una vuelta en el primer carrusel argentino.
El almuerzo:
En el salón principal de Leones se concretó el almuerzo donde como dato saliente fue la actuación de los magos que más tarde también brindarían su show con los pequeños presentes.







































Solo el talento artesanal de los hermanos Vicente La Salvia y Pascual La Salvia pudo imaginar y diseñar este carrusel hace más de 80 años. Es un orgullo que hoy día se propiedad del Club de Leones de Ayacucho, que supieron valorarlo llevándolo del entonces Jardín Zoológico de Buenos Aires encarando en su nuevo destino una restauración del mismo.