
Inolvidables momentos se vivieron este domingo 2 de Abril en la sede del barrio «Martín Fierro», ya que la comisión que encabeza Juliana Gómez realizó un acto en horas del mediodía para agradecer a todos los que apoyaron la presentación de la reina Valentina Campos, el paso suyo en el desfile, y homenajear a la enfermera Alicia Jara, mamá de Gabriel Rotondo por su trabajo en Puerto Belgrano en las Malvinas, durante el conflicto Bélico de 1982, del que se cumplen 41 años.
Tras compartir el Himno Nacional y la Marcha de Malvinas, se comenzó este homenaje y agradecimiento con la conducción de Pablo Tusq, por agradecer a las empresas Alumed Aberturas de aluminio de Claudio Ceñal, Azafrán de Gabriel Canónica, Aguas Don Martín de la familia Calleri, Carpintería de muebles a medida de Luis Marmo, y Karina Villaba propietaria de Moscú ,quienes aportaron publicitariamente para que la Junta Barrial pudiera participar de la 49° edición de la Fiesta del Ternero.
Asimismo, la comisión de este barrio homenajeó con la entrega de certificados de reconocimiento y agradecimiento a Juan Coria, Ciprino Lavalla, Raúl Dattola, Alejandro Cadenas, y Lorena Yrigoyen que posibilitaron que Valentina Acosta reina de la institución, quién también fue distinguida, hiciera su paso en un sulky en el desfile oficial, que se concretó pos edición, tras la lluvia del domingo 19 de Marzo. Asimismo, Gustavo Taylor recibió su certificado como presidente de la Fiesta y en representación de la Coordinación Reinas.
El momento más emotivo
Si bien hace años que vive en Ayacucho, nunca se había reconocido, no había trascendido la labor como enfermera en Puerto Belgrano, realizada por la enfermera Alicia Jara, mamá de nuestro querido convecino Gabriel Rotondo, que junto a Luisina Alvaréz en guitarra acompañaron a candelaria Durán que le regaló una poesía, y finalmente la Junta Vecinal le entregó un presente y certificado a modo de distinción para la humilde protagonista de «días muy tristes como ella misma relató».
Visiblemente emocionada, reconoció que nunca hubiera pensado en esta distinción y no creía merecerla, aunque a voz cerrada de todos los presentes le hicieron saber que sí, y que se lo agradecía el país entero. Asimismo contó como era esos días y momentos vividos, explicando que; «sus hijos se metían debajo de la mesa por el miedo y las familias de todo el país iban para ver como estaban sus hijos, y no podían decirle del todo la verdad».
Un acto sentido, con humildad pero donde todos los presentes sintieron el esfuerzo y dedicación de esta comisión que lleva solo unos meses en el cargo en este querido sector de la ciudad, lo disfrutaron y compartieron un momento imborrable, con un merecido homenaje a esta convecina que vive allí y siempre mantuvo en bajísimo perfil. felicitaciones a los organizadores, y sigan así, se merecen muchos éxitos y logros por su trabajo y dedicación.

















Hermoso testimonio que no conociamos