
Lejos de ser un día más para el fútbol de nuestra ciudad, y más aún para el casi centenario Club Defensores de Ayacucho, porque este Sábado 29 de Abril pudo jugar su primer partido de 1ª División de la URD en su propia cancha, en su propio predio como el de Güemes y Bavio, ante un colorido bárbaro, ante la presencia de ex dirigentes que mucho hicieron para hoy lograr un anhelo que parece casi imposible en estos tiempos que corren por lo costoso que significa. Además hubo un partido pero pasó a segundo plano.
Unas pocas horas antes los dirigentes de Defensores, más precisamente el Viernes por la mañana, lograron la definitiva aprobación por parte de las autoridades policiales. Tras una serie de trabajos que se habían exigido en la separación de los equipos a través de alambrados, todo indicaba que estaba listo para el gran debut. Y así fue, con corte de cintas incluido, con muchos ojos llorosos como consecuencia de horas y horas de esfuerzos puestas allí, en este predio que para los tricolores es “un hijo”.
Por allí estuvieron viejos dirigentes con sus familias, muchos de los que hace 30 años tuvieron la feliz idea de comprar un predio para el día de mañana hacer su cancha allí, estuvieron ex jugadores como también los actuales de la Comisión Directiva que minuto libre que tenían se lo destinaban al Club de sus amores.
Entre todos cortaron la cinta de inauguración de la cancha principal previo a lo que sería el partido en donde Atlético ganó 2 a 1 pero que nada opaca una verdadera fiesta, la fiesta tricolor, que seguirá hasta los festejos del centenario muy prontito también.
Lo cierto es que el deporte, y el fútbol puntualmente de una ciudad están de festejo por lo logrado por Defensores, premio al esfuerzo, al sacrificio, a la dedicación, a la garra pura.


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