
Sarmiento no pudo y se quedó con las manos vacías más allá del subcampeonato del Apertura de la URD. Tuvo un accionar decreciente en las últimas fechas donde dejó de sumar de a 3 y eso le valió que fuera alcanzado en la anteúltima fecha.
Este domingo, delante de una multitud que como siempre lo alienta y lo recibe a puro estruendo, el equipo de Juan Pedro Erreguerena, que en su último partido estuvo detrás del alambrado tras haber sido expulsado en Bárker, jugó una interesante primera media hora y luego, con más nervios que claridad, no estuvo fino en los metros finales y no pudo doblegar a un Independiente que lo atacó poco.
Con caras de desazón, con una ilusión rota, llegó el pitazo de Gonzalo López y una amargura doble teniendo en cuenta que en Tandil, su eterno rival como lo es Atlético, le había ganado a Ferro y lograba el campeonato.





Comentarios