
El sector docente se preguntaba de qué manera la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei podría afectarlos. Y como, de acuerdo al nuevo texto, la educación fue declarada como una prioridad nacional, el Estado Nacional y las provincias deberán garantizar todo el ciclo de educación cuando se realicen medidas de fuerza directa o indirecta, paro o huelgas docente y no docente.
Se debe establecer un sistema de guardias mínimas que garanticen la apertura de todos los establecimientos educativos de la enseñanza obligatoria (no universidades) en su correspondiente horario.
Básicamente, la nueva Ley tira por la borda todo intento de reclamo, de huelga, de acción por parte de los trabajadores para con la patronal.


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