
En nuestra ciudad trabajó en el Banco, y con su hermosa familia vivió durante varios años en un departamento ubicado en lo alto de la esquina de 25 de Mayo y Mitre.
Su pasión, generosidad y concepción de la vida lo destacaban donde estuviera.
Parece que cuando pasamos por las confiterías céntricas del pueblo, lo vemos sentado. Ahí está charlando como cada tardecita para socializar, para sumar y ayudar a alguna institución.
Sus hijas aún mantienen profundos lazos con la comunidad, ya que vivieron muchos años y acudieron a la ex escuela nacional. Una de ella que falleció hace un tiempo, también tuvo una gran amistad con vecinos de Ayacucho.
RECORDATORIO A HÉCTOR «CACHI» QUIROGA por su paso en san Martín de los Andes
Antiguo poblador que supo acompañar el crecimiento de San Martín de los Andes con trayectoria, trabajo y amor por esta tierra Héctor “Cachi” QUIROGA.
Un hombre que llegó a este pueblo, en la década del 40, siendo un niño de apenas un año junto a su padre que asumía como Juez de Paz.
Fue un pionero junto a Federico Greaff, Américo Astete y otros tantos referentes del Cerro Chapelco, gozaba de una memoria extraordinaria, recordando etapas de crecimiento del pueblo e historia de su gente.
Cachi fue esquiador, jugador de fútbol, funcionario del Banco de la Nación Argentina, Presidente del Club Lácar, Concejal y socio de la Asociación Amigos el Museo Municipal, Primeros Pobladores S.M.Andes.
Formó una hermosa familia junto a su esposa Emilce Croceri con quien compartió más de 60 años y de cuya unión nacieron sus hijos Eduardo, Adriana, Vanesa y Valeria.
Gran creador de realidades, en estos últimos años hizo contacto con cinco mujeres de nuestro pueblo pertenecientes a la Asociación Amigos del Museo, poniendo en sus manos la gran responsabilidad de crear un libro sobre las calles del pueblo y los personajes que dieron lugar a sus nombres.
Supo conservar historias inéditas de hechos y lugares que con gran amor y respeto quiso que fueran parte de esa bibliografía, así se lanzó el libro «Calles de San Martín de los Andes, pasado y presente» una idea creada que pudo disfrutar en vida.
Su último deseo fue, que una de nuestras calles lleve el nombre de su gran amigo Américo Astete, con quien disfrutó grandes experiencias de vida y así fue que envió una carta al Intendente Municipal para que a través del Concejo Deliberante se logre concretar la idea, muchos vecinos acompañamos con la firma.
A un año de su partida, seguimos agradeciendo el legado de tan bella persona!
N. de la R; por Lidia Mora.




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