Bomberos en Corrientes: un posteo que emociona

Qué tan grande es?
La gente nos aplaude al vernos pasar, la gente llora cuando nos ve, la gente nos saluda con banderas argentinas, la gente nos toca bocina en la ruta y nos hace seña de fuerza con las manos, la gente nos trae agua y comida, nos miran con cariño y con amor, jamás nos vieron, no saben quiénes somos, pero nos miran como se miran a los ídolos, al Diego, a Messi, a Del Po’, al Indio, a Cerati, a Gardel, y a cuanta figura se les ocurra.
La gente nos mira como si fuésemos extraordinarios, super héroes, invencibles, etc. Y lejos de eso, somos comunes y corrientes, sencillos, ordinarios. Personas que nos mueve la voluntad, la decisión, la entrega y el compañerismo sobre todo.
Nos encontramos con gente que nunca vimos, y que en menos de 24 hs nos tratamos como si fuéramos hermanos. Así somos los bomberos, bichos raros.
Acá no hay política, no hay fútbol y no hay religión.
Acá nos gobiernan nuestra ganas de ayudar, acá el deporte es la carrera en el monte con mochilas de agua y látigos, y acá la religión es la pachamama que le pedimos nos mande la lluvia.
La gente nos ve con todo el amor y la ilusión que tienen sobre nosotros de poder salvar lo poquito que el fuego no les quitó.
El fuego se llevó casas, producción, el trabajo de años, se llevó esa cosecha que nos daba los dólares que tanto necesitamos.
Se llevó los animales que tenemos en un billete pero que no valoramos en vida, el yaguarete, el yacaré, el carpincho, el coatí, y sin fines de especies más. Las aves no tienen más su casa, se quemaron los nidos.
Las vacas están flacas porque ya no hay pasto, y así innumerable más.
Los correntinos hace 40 años se jugaron por nosotros en Malvinas, hoy nos toca jugarnos por Corrientes🇦🇷

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