
El Tigre Gareca es una debilidad de Juan Román Riquelme y es el principal apuntado para tomar el mando tras la salida del León, aunque la danza de nombres comenzó e incluye a varios históricos del club xeneize y apuestas jóvenes.

Estas serían las opciones más terrenales, aunque por estas horas el candidato número 1 es otro, y con un pasado en Brandsen 805 al que muchos apelan para hacer un veredicto en contra: Ricardo Gareca.
En 1985, Gareca futbolista se fue de un Boca en crisis para pasar a River, un gesto que los hinchas todavía le reprochan. Lo que pocos recuerdan fue el beneficio económico que le dejó a la institución, en sus años más oscuros a nivel financiero.
A Riquelme le encanta Gareca, forma parte de su paladar futbolístico, como alguna vez lo fue Russo. Y a diferencia de la última vez que se habló de él, el Tigre quedó fuera del Mundial de Qatar con su Perú, tras perder un repechaje contra Australia. Hoy está libre y a punto de cerrar su exitoso ciclo al frente de la selección incaica.
Decidido a regresar al país para estar junto a su familia, la propuesta de dirigir a Boca le cerraría a Gareca. En especial porque tendrá tiempo para trabajar y recuperar anímicamente a un buen plantel, que tiene la Liga, la Copa Argentina y la final del Trofeo de Campeones como objetivos domésticos.

Otros candidatos

Gabriel Heinze, Kily González, Luis Zubeldía y hasta Sebastián Beccacece, en conflicto con Defensa y Justicia, son algunos de los entrenadores que se estuvieron mencionando en los últimos días.

De la misma manera, Martín Palermo es un DT que encajaría automáticamente en el corazón de la Bombonera, y que viene coqueteando desde hace un tiempo con la posibilidad, alentado por su buen diálogo con Riquelme.

Lo que tiene a favor Boca es el tiempo. Falta una eternidad para la próxima Copa Libertadores, un torneo en el que el Xeneize es el único argentino ya clasificado.



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