
Uno de los periodistas, escritores y comunicador social que pasó por nuestra ciudad se puso en contacto con el diario digital www.ayacuchoaldia.com.ar. Le pedimos que nos cuente su propia historia, y aquí está su relación con Ayacucho, su pasión por el fútbol y su entrañable relación con la vida en una nota exclusiva para nuestro portal.
Un dos de febrero, día de las fiestas patronales de la parroquia, y por elección de mi madre Monserrat Carmen Dimenna (oriunda de Ayacucho) nací en la casa familiar de calle Irigoyen 626. Con el paso del tiempo esa decisión se transformó en un vínculo muy fuerte, entre aquel pueblo de la Pampa ganadera hoy pujante ciudad del sudeste de la provincia y el desarrollo de mi vida diaria.
Si bien me crié en el partido de San Martín, más precisamente en Villa Ballester, mi identidad con la Ciudad de las Rosas a la que siempre volví fue un signo que me caracterizó y que junto a mi pasión por el Racing Club de Avellaneda me marcaron a fuego en mi tarea profesional como docente a lo largo de 42 hermosos años de aula, eran como mi DNI. Actualmente vinculado Circulo Literario de San Martín y la creación de la primera escuela de Escritores del municipio. En esa escuela fui gestor y ahora soy coordinador general
Demás está decir que cada vez que nombraba a mi ciudad natal y a modo de gracioso ritual, los alumnos debían pararse en símbolo de homenaje y respeto. También era normal, cuando los alumnos iban de campamento a Tandil desde Buenos Aires, que cada vez que un cartel de la ruta nombraba a Ayacucho ellos debían aplaudir y cuando aparecieron los celulares dejar registrado el momento bajo amenaza de un trabajo práctico especial (obviamente en tono de broma).
Y ese amor incondicional me llevó a fines de los años 80 a intentar la radicación con mi familia y así lo intentamos, pero las circunstancias económicas de la época y una salvadora propuesta profesional muy buena en Buenos Aires, frustraron ese intento y emprendimos el regreso, no sin lágrimas por distanciarme de nuevo.
En ese tiempo de residencia en Ayacucho intentamos todo por permanecer allí. Gané horas titulares de clase en la Escuela Técnica, otras increíblemente y de hecho aun no entiendo por qué no las gané y fui suplente en ellas. Quizás si hubiera titularizado todas las horas, otra sería la historia. También llevaba productos desde Buenos Aires para vender allá a muy buenos precios, especialmente cortes de tela de casimir Spencer para confección y todo otro producto que me pedían. La pena que en esa época no tenía un vehículo que me permitiera aumentar el volumen de ventas a excelentes precios para Ayacucho.
Y un día fui a despuntar mi pasión por el fútbol en el Barbieri y allí estaba en una combi el Vasco Erreguerena y Daniel Vesce transmitiendo un partido para la FM88 y fiel a mi estilo me acerqué en el entretiempo e hice algún comentario sobre el partido y luego me pidió el Vasco que vuelva al final del encuentro y allí hablamos de una posible participación en el programa de radio sobre deportes que ellos tenían. Y así empecé a trabajar en ese medio periodístico.
Yo tenía como antecedente haber formado parte del staff permanente de la tribuna de Polémica en el Fútbol, creado y conducido por el recordado Carlos Fontanarrosa, quien afectivamente me decía “El profe” cuando me cedía la palabra. Allí conocí gente de la que aprendí mucho como Julio Ricardo y Adrián Paenza entre otros y tuve la dicha de hablar mucho en el bar de la esquina de Canal 13 con el verdadero Guillermo Nimo, no con el personaje mediático, del que debo reconocer que sabía mucho de fútbol y era excelente persona. Ese paso previo me llevó a trabajar durante varios años en la recordada revista Solo fútbol junto a otro capo del periodismo como Roberto Gluksman, quien también fue director de la revista Racing Club.
En la FM88 no solo participé en el área deportes junto al Vasco, Daniel y el gallego Calvo, sino que también tuve participación en el programa Radio Móvil junto a César Marino, Esther Garraza y el querido Pichín Preckel… haciendo el área de deportes y luego haciendo humor con un entrañable personaje creado por mí, el gaucho Entrecejo Peralta. Muchas locuras humorísticas hicimos junto a ellos. Me encantaba también acompañar en off a Axel Delfino en su programa radial y al querido Roque Fraydiarena en su ciclo “Nadie quiere dormir aquí”, con quien aprendí muchísimo del uso de los tiempos de aire. Un genio Roque. En una oportunidad me tocó cubrir la entrega de las Rosas de plata al deporte ayacuchense y recuerdo a un adolescente apasionado por la radio que comenzaba su quehacer y hoy es todo un emblema en conducción y locución radial como Mauricio García Macchi, entrañable amigazo al que visito cada vez que regreso al pago.
Recuerdo en esa época un sub20 excepcional de una especie de generación dorada de futbolistas locales, dirigidos por el Chamaco Rodríguez, que ganó de punta a punta un torneo interligas. En el brillaban entre otros, jugadores como el Amarillo Rodríguez, Membrilla, Isassi y Marcelo Domingo al que apodé “Domingol” por su eficacia en la red contraria.
Fue tanta la pasión que despertó ese grupo de chicos que se me ocurrió hacer una bandera gigante para la final ante Dolores en el Barbieri. Se juntó dinero por donaciones, me acuerdo que Tienda La Razón aportó un lienzo blanco a muy buen precio, se compró la pintura azul celeste en lo de Romairone y un excepcional pintor de apellido Peralta pintó la leyenda “AYA TE QUIERO” en el gimnasio del CEF. Cuanta tensión en la vuelta de la final como locales. Se entregó la bandera desde la cancha a la hinchada por un grupo de las “Bravas” de la Fiesta del Ternero y al verla desplegada en la tribuna la emoción me embargó hasta las lágrimas. Nunca supe que fue de esa enorme bandera.
Por último recuerdo muchas anécdotas como la transmisión de un partido bajo una lluvia torrencial en Rauch, desde un mangrullo improvisado y con los cables bajo el agua de la cancha inundada. Recuerdo que tiramos un cable telefónico desde una casa vecina que gentilmente prestó la línea. También un proyecto gráfico de revista de fútbol junto al equipo de la FM Ayacucho (Pablo Tusq, Esteban Burgueño y el Cholo Marañon) que demandó un esfuerzo económico para el primer ejemplar y luego se diluyó el proyecto, pero valió la pena sin duda.
Intentamos todo por radicarnos allí, sin embargo la pésima situación económica del país frustró el intento y con mucha pena regresé a Buenos Aires. Buscamos calidad de vida para nosotros y nuestros hijos, sin embargo no pudimos. Al regresar seguí en docencia hasta mi jubilación, hice radio en las FM locales, notas free lance para medios del interior y cada vez que puedo vuelvo a mi pago querido a reencontrarme con el afecto de la familia y de los amigos y conocidos que hice por allá. Una de las cosas más lindas es escuchar todavía “Chau profe” de algún ex alumno que aún me recuerda con cariño.
Mi ciudad natal y yo crecimos distantes quizás, pero siempre estuvo en mi mente y en mi corazón… y como dice en mi Facebook “Es un orgullo haber nacido en Ayacucho”.
Gracias Pablo por esta oportunidad de expresar mis afectos intactos por la ciudad donde siempre quiero volver. Aprovecho para desearte y hago extensivo a toda la gente de mí ciudad, una Feliz Pascua de Resurrección, que sea este aislamiento un tiempo propicio para una reflexión profunda sobre nuestras vidas. Abrazo grande grande.
N. de la R; Para Ayacucho al día. Rober Donato Dimenna ©




Gracias …
Roberto Panca
Que grande profe. Que procer se encuentra en la plaza central de Ayacucho ?. Lo podemos correr ?
Roberto Mario Ddm -nRoberto Panca no exagere maestro
Roberto Mario Ddm – Roberto Panca abrazo grande grande
Profe como siempre en cada clase nombraba SU AYACUCHO querido, no se como se las ingeniaba pero en algún momento de la clase nombraba a su tia de AYACUCHO o a alguien o YO SOY DE AYACUCHO una cuota de su ciudad estaba todas las mañanas besos y a cuidarse mucho
Un saludo muy afectuoso amigo te acordáis del negocio al lado de tu casa???de ese aguanteadero te conozco… yo era el cartero
Abrazo grande .
Muchos años y muchísimos kilos q no te veia