Avanza la imposición del nombre al CIIE de Ayacucho

Se avanza con la imposición de un nombre para el CIIE Ayacucho, habiéndose delineado una pre-selección de nombres al mes de Marzo de 2023;

Nombres propuestos:

Opción 1: José Hernández

10 de noviembre de 1834, Chacras de Pedriel – 21 de octubre de 1886, Buenos Aires

Ayacucho ha sido transportado al mundo a partir de su inclusión descriptiva y explícita en la obra más representativa de nuestro ser nacional: «El gaucho Martín Fierro».

Diversos son los argumentos que sustentan tal postura: el conocimiento del autor de este partido, sus asiduas visitas a la casa de Zoilo Miguens –primer Juez de Paz- e incluso a su Estancia; la elección de nuestro fundador para resguardar la obra mientras él estuvo en el exilio, y la posterior ayuda económica de Miguens para la publicación de la primera edición, producto de la amistad personal que los unía y que queda de manifiesto a través de la carta que le escribe y aparece en casi todas las ediciones de la obra; y por supuesto la explícita mención en el texto:

Yo llevé un moro de número

sobresaliente el matucho,

con el gané en Ayacucho

más plata que agua bendita,

siempre el gaucho necesita

un pingo pa fiarle un pucho.

(Martin Fierro, cap. III 365)

Desde el año 2012 se realizan en la ciudad de Ayacucho las Jornadas de “Promoción, debate e investigación del Universo del Martín Fierro” que año a año reúnen a expositores e investigadores sobre la obra de Hernández. El CIIE junto a la Municipalidad de Ayacucho son parte del comité organizador.

Opción 2: Oscar Damián Paglione

12 de febrero de 1915 – 29 de noviembre de 1998, Ayacucho

Durante varias décadas fue referente obligado en todo lo que hace a la cultura, educación, periodismo, obras de servicio y presencia puntual –tanto como discreta- allí donde la necesidad de un prójimo, amigo o no, lo requiriere. El permanente perfil bajo y un segundo plano fueron, por más de medio siglo, el aval que necesitaron quienes enarbolaron banderas limpias y progresistas en todos los niveles del quehacer cotidiano de la ciudad de sus amores. Así fue como prestó su nombre, su formación universitaria y su vocación docente, ejerciendo la cátedra de Química, durante varias décadas.

En ese constante quehacer comunitario, fue el principal puntal para la conformación de la empresa EPICA Sr. Lda., para que continuara saliendo a la calle el diario “La Verdad”, en pleno proceso de atropellos a la libertad de prensa.

Coherente con sus principios y forma de vida, fue presidente del Consejo Escolar durante varios periodos, desde donde impulsó la creación y modernización de escuelas rurales y urbanas. Para sus gestiones en La Plata, utilizó su propio automóvil y abonó los gastos de su propio peculio.

Fue socio fundador y presidente en repetidos periodos de la Asociación Becaria, que hizo posible la formación universitaria y obtención de los respectivos diplomas a numerosos hijos de Ayacucho, en varias especialidades y disciplinas profesionales. En una de ellas, la suya propia, fue presidente del Colegio de Farmacéuticos de Ayacucho y miembro de sus comisiones directivas por largos periodos.

Fue factor esencial en el nacimiento y consolidación del Rotary Club de Ayacucho, cuya presidencia y representación ejerció reiteradamente y durante 55 años, sin dejar sus filas virtualmente hasta el día de su deceso.

Interesó y concretó a través de su condiscípulo y amigo Héctor Azeves, la edición del libro “Ayacucho. Nacimiento y desarrollo de una ciudad pampeana”, que instaló definitivamente en los anaqueles de la historia argentina, el nombre y los actores de un pedazo grande del pasado argentino y de la herencia Hernandiana.

En su profesión de Farmacéutico, fue el último exponente en nuestra ciudad de una práctica que nació con sus maestros y que hace años fue superada y absorbida por los específicos elaborados en las grandes droguerías. Su farmacia ubicada en la esquina este de las calles Gral. José de San Martín y Gral. Bartolomé Mitre, fue el último reducto de las “recetas magistrales”; aquellas que se preparaban en su propio laboratorio para el tratamiento y cura de la mayoría de las afecciones del ser humano.

Oscar Damián Paglione, fue socio y colaborador de todas las entidades culturales, benéficas y deportivas de la ciudad. Y socio honorario, vitalicio y protector de la mayoría de ellas.

Opción 3: Ana Bonifacia Somigliana

1º de marzo de 1885, Ayacucho – 10 de junio de 1952, Ayacucho

Nació en Ayacucho, en el hogar formado por Úrsula Graselli y Pedro Somigliana. El 2 de julio de 1904 recibió su diploma de Maestra Normal, integrando el grupo de las primeras maestras recibidas en la Escuela Normal Popular Incorporada en 1913. A partir del año 1920, fue directora de ese establecimiento hasta 1927. En ese contexto, trabajó a destajo para apuntalar las bases de ese establecimiento, así como apoyando constantemente al alumnado.

También ejerció durante varios periodos la dirección de la Escuela Primaria Nº 3 “Juan Bautista Alberdi”, desde donde proyectó su extraordinaria vocación velando personalmente por la educación de “sus hijos”, como solía decir muy a menudo.

Participó en numerosos movimientos culturales, siempre atenta a cuanta manifestación educativa podía favorecer a los niños y a la comunidad en su conjunto. Siempre dispuesta para conformar comisiones y apoyarlas en la medida de sus posibilidades, entre ellos, la Comisión Auxiliar de Señoritas del Hospital Municipal, en el año 1927 (el nosocomio recibió el nombre de “Dr. Pedro Solanet” en 1928).

Opción 4: Dora Pastoriza de Etchebarne

16 de agosto de 1917, Posadas – 12 de noviembre de 2000, Buenos Aires

Dora Pastoriza nació en 1917, en la ciudad de Posadas (Misiones). En 1948 se recibió de Profesora de Enseñanza Media, Normal y Especial en Letras, en la Universidad de Buenos Aires. Años más tarde obtuvo la Licenciatura en Letras, con especialización en Literatura Iberoamericana, para luego obtener el título de Doctora en Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

Ejerció la docencia en todos los niveles del sistema educativo argentino y, además ideó, junto con la educadora Martha Salloti, el Instituto Summa, una institución educativa que desde sus albores contó con todos los niveles de formación y que se destacó especialmente por contar con un espacio exclusivo para la formación docente. Ambas educadoras realizaron otros emprendimientos educativos, vinculados con la enseñanza de la lengua. En 1958 comenzaron investigaciones en torno de la narración oral y fundaron el Club de Narradores, experiencia que se difundió por todo el país y por América Latina.

Dentro de la educación pública tuvo a cargo varias materias de formación de profesores de lengua y maestros. En el Instituto Bernasconi contó con una cátedra de Literatura Infantil, donde explicó la necesidad de formar bibliotecas en todas las instituciones educativas: “Insistimos pues, en la importancia de formar la Biblioteca Infantil o Juvenil, con obras originales, (a lo sumo traducidas), hayan sido escritas especialmente para niños, o no.”

Dirigió Ludo, un boletín informativo crítico de literatura infantil-juvenil. Colaboró en diversas publicaciones educativas y en periódicos nacionales. Fue presidenta de la Fundación Salottiana y directora de las colecciones de cuentos El Mirador, El Balcón y La Ventanita, de Editorial Guadalupe.

Recibió varios premios por sus cuentos, orientados a la literatura infantil – juvenil, entre los que se destacan: la obtención de la Faja de Honor (Sociedad Argentina de Escritores) y el Premio Chaman (Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral, Caracas, Venezuela). Falleció en Buenos Aires el 12 de noviembre de 2000.

Obras

● El oficio olvidado : el arte de narrar / Buenos Aires : Guadalupe, 1973

● El cuento en la literatura infantil : ensayo crítico / Buenos Aires : Kapelusz, 1962

● Valoración de la palabra : la narración sin láminas : fundamentación psicogenética, plástica y literaria para la implementación de su metodología en el jardín de infantes / Buenos Aires : Guadalupe, 1979

Dora Pastoriza de Etchebarne realizó un trabajo incansable dentro de la pedagogía de todos los niveles de enseñanza, centrándose fundamentalmente en la valoración de la palabra, el desarrollo de la literatura infantil y la narración oral.

La profesora visitó nuestra ciudad como invitada del CIIE en repetidas oportunidades, desinteresadamente y siempre fiel a su misión y pasión de llevar la literatura infantil a todos los rincones del país.

“Cuando decimos “yo creo”, también estamos diciéndolo en el sentido de crear. Así debemos crear, transfigurar, y cambiar para bien, el mundo que nos rodea, recuperando los valores que existieron y darles nueva vida”

Opción 5: Juana Manso

Buenos Aires, 26 de junio de 1819 – Ib., 24 de abril de 1875

Educadora, periodista, escritora, traductora y feminista.

Fue impulsora de las aulas mixtas en las escuelas, recreos, eliminación de castigos físicos para chicos y chicas, el fomento del juego y el aire libre en los establecimientos educativos son algunas de las propuestas de Juana Manso.

Escribió poesía y literatura; fue traductora de múltiples idiomas; fundó su propio periódico; creó y dirigió escuelas; propuso y llevó adelante políticas educativas innovadoras; peleó por los derechos de las mujeres convirtiéndose en precursora del feminismo en la Argentina, Uruguay y Brasil.

«Y llegará un día en que el código de los pueblos garantizará a la mujer los derechos de su libertad e inteligencia», afirmó Juana Manso. La educadora argentina, precursora del feminismo, abogó incansablemente por la consideración de la labor docente como profesión científica, la introducción de nuevas ideas pedagógicas y, sobre todo, el bienestar integral de niñas y niños.

1 Commentario

  1. María Elena Newton
    Oscar Paglioni!!!

    Magdalenagiudice Giudice
    Muy relacionada con el C.I.E. de Ayacucho, estuvo Dora Pastoriza de E.

    Cristina Leguizamón
    OSCAR PAGLIONE

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