
La historia parece menor y verdaderamente no lo es. Desde Tandil una persona se comunicaba con nosotros para dar con un joven de Ayacucho, cuya billetera encontró en cercanías de un arroyo.
Merced a la busqueda por las redes sociales, esta persona de nuestra ciudad, logró que quién la encontró, una mujer tandilense, le devuelva su pertenencia. Un gesto que no es común, y que bien vale imitar.
N. de la R: No brindamos las identidades de las personas porque no pudimos comunicarnos con ambos para tener su aprobación. Igualmente creemos que vale el gesto y merece ser destacado.


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