
Juan Pedro Menchón, de 34 años, el tandilense fallecido el martes pasado en un accidente automovilístico en Cañuelas, se desempeñaba como preparador físico en clubes de polo.
En los últimos años trabajó con varios integrantes de La Dolfina, en Alejandro Petión y también en otros clubes como La Ensenada en los que fue reconocido por su condición de gran motivador.
Su padre, Juan Carlos ´El Gallego´ Menchón, es el preparador personal de Adolfo Cambiaso desde hace una década y además asistió a las inferiores del Club Atlético Independiente y entrenó a varios tenistas, entre ellos Franco Davín, Mariano Zabaleta y Juan “Pico” Mónaco.
“Juan Pedro trabajaba con varios de la Dolfina como trainer. Su papá trabaja conmigo. Es gente muy amiga” dijo Cambiaso a InfoCañuelas en un breve contacto telefónico.
Conocido con el apodo de “Poto”, Juan Pedro era el menor de cuatro hermanos. En 2011 egresó como profesor de Educación Física del Instituto Superior de Tandil, sumándose a una dinastía familiar dedicada al entrenamiento deportivo.
Poco después del siniestro falleció su esposa, la arquitecta Ana Gabriela Díaz, oriunda de Salta, de 37 años; en tanto que el bebé de la pareja, Beltrán Menchón, de 11 meses, logró sobrevivir y fue trasladado en un helicóptero sanitario al Hospital Sor María Ludovica de La Plata con un traumatismo de cráneo.
“En este posteo no te vamos a juzgar. Te queremos recordar con esa sonrisa que nos sacabas por medio de tus locuras, porque eras un loco hermoso, payaso y divertido. Toda nuestra fuerza a su familia y oramos por su bebé” fue uno de los tantos mensajes que circularon por redes sociales en Tandil.
Como lo informó InfoCañuelas, un VW Vento que se cruzó de carril impactó de frente contra un camión frente al club de Campo El Palomar. El auto provenía de Salta y se dirigía a Tandil.
En el lugar del impacto falleció el conductor y padre del niño, Juan Pedro Menchón, de 34 años, domiciliado en la calle Paz al 300 de Tandil.
Díaz fue trasladada al Hospital Cuenca en estado crítico, con un severo traumatismo de cráneo y pérdida de masa encefálica. Falleció poco después de las 17, según indicaron fuentes sanitarias.
En cuanto al bebé de la pareja, fue trasladado al hospital Sor María Ludovica de La Plata en un helicóptero de SAME. Sufrió politraumatismos con posible fractura de cráneo.

N. de la R; fuente InfoCañuelas.
Destino
Según los datos que este medio pudo recabar por amigos de la víctima, Menchón que se encontraba viviendo en Cañuelas por cuestiones laborales. En la víspera, se habría dirigido hasta Ezeiza para buscar a su pareja e hijo que habían regresado desde Salta, donde ella tenía a toda su familia, ya que habían viajado para pasar la celebración de Navidad.
Tras el reencuentro en Buenos Aires, emprendieron el viaje hacia la ciudad de Tandil, donde tenían planeado recibir el nuevo año.
N. de la R; fuente Diario El Eco de Tandil.
Juan Carlos Menchón su historia y relación con Ayacucho
“El Gallego” se recibió de profesor de Educación Física en la Universidad de La Plata y luego regresó a Tandil, donde comenzó a ejercer la profesión. Tras desempeñarse como docente en algunas escuelas y como preparador físico en las divisiones menores del Club Independiente, ocupó el cargo de director de Deportes de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires.
Menchón, de 67 años, es reconocido en el ambiente por estar ligado al mundo del tenis. Según relató oportunamente La Nación, fue Raúl Pérez Roldán, padre de Mariana y Guillermo, quien lo inició en el deporte de la raqueta una tarde de 1980. Entrenó a los hijos de Raúl, a Franco Davín, a Mariano Zabaleta y a Juan “Pico” Mónaco.
Años más tarde, Carlos Pachamé, ex jugador de fútbol y entrenador, lo llamó para que lo acompañara a Japón a dirigir al club Avispa Fukuoka.
Tras estar un año allí, volvió a la Argentina y una nueva propuesta proveniente del país nipón lo depositó por otros dos años en Asia. “Me ofrecieron volver y ese fue el quiebre. Tomé una determinación y renuncié a todos mis trabajos en la Argentina. Las oportunidades se dan una sola vez en la vida y yo tenía una corazonada. Me la jugué y me salió bien“, declaró en diálogo con La Nación.
Hace un año compartimos una linda cena y reencuentro, ya que el fue el preparador físico del Seleccionado Juvenil de Ayacucho dirigido técnicamente por Horacio Rodríguez en 1989, que se consagró campeón. Aquella fue una noche de alegría y hermosos recuerdos.
Sabemos o imaginamos lo que es la pronta e inesperada partida de un hijo. Lamentamos esta enorme pérdida y enviamos un abrazo a él y su familia, en este doloroso momento que les toca vivir.



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