
Rafael Santos Borré tuvo la chance de adelantar a River en la serie de cuartos de final ante Nacional de Uruguay pero el desenlace estuvo lejos de ser el esperado. El colombiano se dispuso a ejecutar un penal cuanto menos polémico señalado por el árbitro Andrés Rojas y casi se lo regaló al arquero Sergio Rochet.
Pero así, sin sufrir, a diferencia de su archirrival Boca Juniors para pasar anoche a esta instancia de cuartos en la Bombonera, donde debió esperar hasta los penales para superar la barrera del brasileño Athlético Paranaense, el equipo de Núñez se llevó tres puntos que «cotizarán» en bolsa a la hora de la revancha, pensando en una semifinal con la que se viene codeando ininterrumpidamente en los últimos años.


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