Los retenes en las entradas a Ayacucho – Un trabajo silencioso y sumamente valioso

Son voluntarios y nos están cuidando. No todos comprenden su tarea, y muchos no la valoran. Son decenas de voluntades que en distintos ingresos a nuestro pueblo nos protegen. Con frío, con lluvia, de noche y de día, pensando en que hay esperanza, que de esta salimos entre todos, y que es parte de un trabajo en equipo.

Estos retenes, que a muchos les molestan, los ponen nerviosos o pretenden «sortear» actúan de modo profesional, toman la fiebre de quienes ingresan a Ayacucho y hacen un trabajo de hormiga, que es casi secreto, pero muy valioso. Entre ellos hay jóvenes, y también adultos. Nos cuidan, y te cuidan…Ellos también merecen un aplauso, y que cuando esto pase, algún día, ninguno de nosotros debemos olvidarnos.

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