
Fue un gran referente para generaciones y generaciones. El Centro de Residentes de Ayacucho en Mar del Plata, es sinónimo de D’Augerot. Muchos, muchísimos alumnos le deben su continuidad, haber podido tener un título, haber estado junto a un ser querido por un problema o enfermedad, hospedarse por unos trámites.
En el rubro de seguros fue Productor y Asesor en varias compañías, y Estudió en Universidad Nacional de Mar del Plata y en Escuela de Especialidades de Aeron. Tremendo colaborador de la Fiesta Nacional del Ternero y Día de la Yerra, en tiempos idos. Humano, buen amigo, excelente padre y abuelo.
Las instituciones en general y Ayacucho en particular, se le debe su ayuda, su mano tendida siempre…Al menos hasta el pasado miércoles, cuando nos dejó físicamente, porque estará siempre en los recuerdos y el corazón de todos. Su colaboración con personas particulares, su intervención para entrega de elementos ortopédicos o sillas de ruedas…Y tantas otras que no se sabrán…
En los comienzos de las radios locales, era común llamar a Don Julio, y más aún cuando íbamos a hacer algún trámite a la ciudad feliz. Hospitalario, amable, tenía una personalidad envidiable, y unas «ganas de hacer»difíciles de seguir o imitar. Se fue un grande de verdad, un tipazo como decimos en el pueblo, y dejó en cada uno de los que lo conocieron, un ejemplo de los que no abundan…Más en estos tiempos.



Tuve la suerte de haber conocido a Don Julio si bien no puedo decir amigo pero si haberlo saludado en oportunidades que nos visitó. Un hombre que sin despreciar a nadie va ser muy difícil reemplazar, un hombre que vivió para servir, no sirvió para vivir. Julio lamentamos mucho tu partida y que en paz descanses.
Dario N Pessolano – Buen viaje julio una excelente persona
Maria Marta Rodriguez S- e fue «un grande»con todas las letras, hombre de bien saludos toda la FLIA, QEPD
Mirta Olavarrieta -QEPD