
Una jornada histórica compartimos hoy en Cabaña “La Reforma” de Zeberio Hnos. Este jueves 23 de enero de 2020 no será un día más para quienes tuvimos el previlegio de haber compartido esta visita y posterior reunión, y aquí se las contamos con el estilo propio del diario digital www.ayacuchoaldia.com.ar
Con la coordinación del veterinario Marcelo Fernández de la ciudad de Azul, se hicieron presentes como lo veníamos anunciando un contingente de extranjeros, que estaba integrado por varios irlandeses, ingleses y una australiana, que se dedican a la cría de ovejas, poseen tambos pequeños, o se dedican a la actividad agrícola en sus tierras.
Como ya es tradicional acostumbrados a recibir gente en su casa, como ocurrió también el pasado miércoles con 4 franceses que estuvieron allí, los “Zeberio” mostraron su humildad y capacidad de cálidos anfitriones, desde vamos. Cuando llegó el contingente en un moderno micro, cuando hicieron el recorrido y a la hora del almuerzo.
Con Martín Rodríguez y Lucas Gahán como traductores e interpretes del idioma y nuestras costumbres, los dueños de casa, allegados y visitantes recorrieron las instalaciones, mostraron como hacen la tarea diariamente, de que manera trabajan con los animales y como es su organización, así como dedican sus días a esta hermosa actividad de criar y producir.
Caras de sorpresa. Rostros de asombro. Risas y preguntas constantes…”Les llama la atención que no se ven casas alrededor del campo”, sostuvo Marcelo Fernández Veterinario y Coordinador de la experiencia. Y agrega; “Estuvimos en una recorrida por Tandil, Balcarce y hasta en Bariloche, pero todos dicen que como acá no lo pasaron en ningún lado”.
Martín Rodríguez que por su pasión por el polo y los caballos viaja permanentemente, nos dice; “Mí aporte fue muy modesto. Sólo traduje lo que ellos decían y sus preguntas. Les llama mucho las extensiones de campo, ellos no usan caballos para su trabajo, recorren a pie o en cuatriciclos. Tiene quizás algunos la misma cantidad de animales, pero en espacios sumamente reducidos, con muchas menos hectáreas”.
Uno de los referentes de la casa, Salvador Zeberio indicó; “Ha sido una semana movida. Nosotros queremos que vengan e intercambiemos ideas y conocimientos, nos encanta. No modificamos nada de lo que es cada día, solo pusimos una bandera argentina, colocamos una alfombra que teníamos en los corrales para que no quedará así nomás, e hicimos un asado con el servicio de Raúl Echeverry que salió bárbaro”.
El almuerzo llega rápido a pesar del calor que nos hacer buscar la temperatura en los celulares…32 grados y es lógico se nota, solo el viento que corre por debajo de las plantas permite aliviar el cuerpo..pronto será una anécdota, porque llegan las empanadas riquísimas, bien nuestras, luego el cordero y asados con ensaladas y el infaltable helado. Bebidas no faltaron y entre ellas las cervezas y el fernet, fueron las más elegidas.
Los visitantes incrédulos de tanta amabilidad…¿Por que está la prensa, por que hay tanta gente si no somos importantes nosotros?, se preguntaban, y le decían a los interpretes…Quizás sin dimensionar lo que significa semejante reconocimiento de venir a su propio lugar de trabajo de esta gente que por generaciones se dedicó a lo mismo…A trabajar con animales y la tierra.
A Graciela no le gusta mucho la prensa, es más bien perfil bajo, pero pudimos hablar con ella; y afirmó; “Hace 41 años que estoy acá. Estoy muy emocionada. Esta visita es bárbara. Yo soy muy feliz acá, y viendo a los chicos como trabajan y todo esto que han logrado, estoy muy muy bien. Esto está así todos los días, con los nietos y todos juntos”.
Llega el momento de la despedida y la entrega de recordatorios. Se da algo en el aire…Una brisa encantadora nos embarga un poco a todos…Por momento, cuando el almuerzo ya es sobremesa, parece que con algunas de las personas nos conocemos desde hace tiempo…Presentes y discursos, sentidos y muy cálidos.
Uno de los productores toma la palabra y sostiene eufóricamente; “esto es lo mejor que nos pudo pasar en este viaje. Hemos recorrido cientos de kilómetros, visitado lugares y hablamos con gente. Las atenciones de hoy, la calidez de la gente y el asado del final fueron lo mejor de esta experiencia. Como cuando vendemos nuestra producción y dejamos el mejor lote para el final del remate, esto ha sido inolvidable .”
No podía faltar la foto del final. A modo de despedida y antes de subir al micro…En esa no falta nadie…Los propietarios del campo, los que trabajan, los nietos, un carnero, los allegados, los amigos, los interpretes, los encargados del servicio, los asadores, todos…Abrazos, apretones de manos, intercambio de teléfonos y más fotos…Una de esas jornadas inolvidables, únicas que tuvimos la oportunidad de vivir, disfrutar y ahora compartir con todos ustedes.
Por Lic. Pablo H. Tusq – Co propietario de www.ayacuchoaldia.com.ar

































Comentarios