
Una de las frases que dejó en su paso por Ayacucho, el nieto 98 recuperado, Martín Amarilla Molfino, fue “No tenemos una garantía de Democracia eterna sino que son fundamentales estos trabajos en las escuelas”, remarcó en la rueda de prensa brindada este Viernes por la mañana en la sede de la Escuela Nacional, donde minutos más tarde daría una charla para alumnos de la institución, y que luego continuaría con un segundo capítulo para estudiantes de la Secundaria 5.
La presencia de Amarilla Molfino fue tras gestiones realizadas desde la Dirección de Educación de manera conjunta con los establecimientos educativos, con el fin de que nuestros jóvenes conocieran en primera persona la historia de uno de los nietos desaparecidos durante el último gobierno de facto.
En principio fue recibido por el Intendente Emilio Cordonnier, con quien dialogó sobre lo fundamental que resulta la tarea del Estado, ya sea en el orden local como provincial y nacional, para continuar la búsqueda de más nietos nacidos en cautiverio. Luego, se trasladó a la Escuela Normal Superior donde atendió a los medios de prensa y posteriormente, ofreció una charla para los alumnos del área de Sociales del Establecimiento, estando programada una disertación de similar tesitura luego por la tarde en la Escuela Secundaria Nº5, todo en el marco de las actividades organizadas por Día de la Memoria , por la Verdad y la Justicia conmemorado el pasado 24 de Marzo.
En diálogo con los medios de prensa en donde estaba Ayacuchoaldia.com.ar, Guillermo contó que “Cada una de nuestras historias son diferentes una de otra más allá que todos vamos camino a la restitución, o los que hemos sido restituidos. En mi caso se dio por la idea de acercarme, después de mucho tiempo de dudas e inquietudes, si pertenecía a la familia con la que fui criado.
En el 2007 me acerqué a CONADI donde me recibieron con los brazos abiertos, tomaron mis preguntas e inquietudes. A través de las mismas se buscó una compatibilidad con los datos existentes genéticos y los que se encuentran en el Banco Central de Datos Genéticos. Primero fue negativo y pasaron dos años hasta tener resultado positivo, que no es más que saber mi verdad” comenzó explicando.
Ya dando detalles de por qué esta primera búsqueda no había resultado satisfactoria fue porque “cuando secuestraron a mi mamá en el 79, posiblemente ni ella conocía de su embarazo y por eso nadie me reclamara, ni mi familia ni las abuelas. En esos dos años avanzó la Justicia en una de las tantas causas por el Centro de Detención de Campo de Mayo, y donde una de las sobrevivientes declaró que Marcela Molfino (mi mamá), estaba embarazada en el 80 en Campo de Mayo. Mi denuncia era la de un nacimiento en Campo de Mayo en 1980, donde figuraba mi partida de nacimiento. En CONADI y Abuelas tomaron esa declaración y pensaron que el joven que se había acercado en el 2007, con todas sus dudas, con una cantidad de datos que llevaban a pensar que era un nieto, se acercaron a mi familia paterna y materna, se les pidió datos de sangre y a los 15 días, el resultado dio positivo” remarcó.
Su presencia en Ayacucho, en establecimientos educativos, persigue el objetivo de que nuestros jóvenes conozcan, se involucren en nuestra historia reciente, y sean parte de mantener viva una lucha. Sobre esto, Martín destacó que “En la búsqueda que hace Abuelas, por nuestras edades, ya está la posibilidad de que haya bisnietos que se buscan. Y allí es importante el trabajo en las escuelas, donde el trabajo es solidificar la Memoria y nutrir la democracia. No tenemos una garantía de Democracia eterna sino que son fundamentales este tipo de trabajos en las escuelas” enfatizó.
También hizo mención al accionar de la Justicia sobre lo que sostuvo “Hay causas que avanzan y otras que no. Por eso es fundamental que los juicios avancen. Es de sumo valor como el trabajo en las escuelas” acotó.
Una de las consultas que respondió fue sobre sus padres biológicos y qué datos había sobre ellos, a lo que dijo conocer “muy poco de ellos una vez que fueron secuestrados, el 17 de Octubre de 1979, en San Antonio de Padua. Eran oriundos del Chaco y estaban viviendo de manera clandestina. Donde fueron secuestrados estaban mis hermanos que se salvaron de que fuera apropiados. En ese momento tenían 10 meses de edad, 2 y 4 años, más mis dos primos, porque mi tío fue desaparecido y su compañera que pudo escapar y gracias a ella supimos del resto. Sabemos que fueron llevados a Campo de Mayo y no sabemos más de ellos” agregó.
Como parte final de la rueda de prensa, hizo mención a su familia apropiadora sobre la que acotó “Mis hermanos fueron devueltos a la familia pero hubo otros que fueron dejados en Casas Cunas, donde iban familias a adoptar. En mi caso fue una sustracción, un robo. Y por ende, la familia que me crió fue una apropiadora. Él murió cuando yo tenía 14 años por lo que no pude saber más de mis orígenes y ella es una mujer de 90 años que vive en su casa. Fueron ellos quienes configuraron una realidad falsa” cerró diciendo.







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