
El pasado 26 de abril se realizó en Tandil la reunión de lanzamiento de la campaña Trigo 2016 de la Asociación de Cooperativas Argentinas, a la que asistieron cooperativas principalmente del sur de la provincia de Buenos Aires y de La Pampa.
En las palabras de bienvenida, el Ing. Agr. Marco Prenna – Subdirector de Insumos Agropecuarios de ACA –compartió con el auditorio las particularidades de esta campaña: “es un buen año en virtud de la relación insumo producto, es muy bueno el precio de los fertilizantes para apuntar no solo a rendimiento y a calidad, sino también a devolverle al suelo todo lo que hemos sacado en los últimos años”.
La fertilización será sin dudas una de las claves de esta campaña. Para ello, la reunión contó con la participación del Ing. Martín Zamora de la Chacra Integrada de Barro, quien se refirió a las estrategias de fertilización para rendimiento y calidad. El técnico comenzó analizando el estado de los suelos a partir de todos los ensayos realizados: “uno de los principales problemas es que hoy tenemos estados nutricionales deficientes para entregarles una fertilidad acorde a los cultivos. Vemos problemas en todos los nutrientes, macro y micro”, aseguró.
Entre las claves mencionó el diagnóstico de suelo, los mapas de rendimiento y la medición a través del Nam. Así también resaltó el rol de la fertilización complementaria, que es la aplicación en estadios tardíos.
Hay tres objetivos: incrementar rendimientos, mejorar rendimientos y algunos parámetros de calidad y solamente impactar en la calidad.
En esta campaña se cumplen 40 años de investigación continuada de parte del Criadero de Cereales de ACA en Cabildo. Su director,-el Ing. Agr. Rubén Miranda, fue el encargado de repasar las líneas más recientes resaltando lo logrado con el grupo de los 300 –“no arrugan nunca”, aseveró Miranda – se detuvo a presentar los nuevos productos que incluyen el ACA 360, ACA 303 Plus con tolerancia a fusarium, el Gardell (Ideal para siembras tempranas), el ACA 602, ACA 908 y por último el ACA 909. Miranda reflexionó: “esta campaña es una situación nueva, no sé si podemos decir que hemos aprendido la lección de lo pasado respecto a la calidad, pero creo que lo sí se aprendió es que con 9% de proteína excepto como forrajero no podemos vender los trigos a otro destino”.
Sin dudas, todas las discusiones hablan sobre la calidad, tema que abordó el Lic. Miguel Cardos (INASE, Comité de Cereales de Invierno). “Desde el punto de vista industrial el molino no hace nada con la calidad del trigo, no modifica en nada el producto que ingresa. Es decir, si no hay gluten no hay pan, no hay manera de mejorarlo”, resaltó. Por eso la molinería simplemente es una industria de separación. “Para el caso de las pastas se elaboran con sémolas y harinas, pero no tienen que “levar” por eso no hay tantas exigencias”, agregó.
“Si yo utilizo harina para hacer pan, necesito buena calidad, es condición limitante. Hay que entenderlo, los molinos buscan resultados, pero lo que más necesitan es estabilidad”, concluyó Cardos.


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