La Biblioteca, con múltiples actividades

Dentro de la propuesta de actividades bibliotecarias y culturales programadas para el corriente año, muchas de ellas son permanentes, vuelven cada año con ciertas modificaciones, otras son nuevas, algunas de las cuales, por falta de tiempo no llegaron a realizarse el año pasado, pero todas en general, tienen el objetivo de propiciar el intercambio y la comunicación, poseen una fuerte mirada social, y la intención de dar respuestas a los distintos intereses de la gente, abriendo nuevos espacios y oportunidades al conocimiento, la creación, el encuentro, el desarrollo de las distintas capacidades, la diversidad cultural.

Este año la Biblioteca tomará como eje temático: “La comunicación”. Luego de trabajar años anteriores con otras temáticas, muy significativas todas, este año elegimos la comunicación, considerándola como una necesidad que existe desde el inicio de los tiempos y de no existir, el ser humano no podría compartir con otros seres de su especie ni con su entorno. De eso se trata la comunicación humana: del encuentro con el otro. Es una de las mayores riquezas que tienen las relaciones humanas, ya que se puede realizar de tantas formas que resultaría infinito poder nombrar cada una de ellas. A su vez, la palabra sirve para conectarnos con los demás, es un recurso indispensable en cada acción que realizamos, suceso que vivimos, relación que establecemos. La comunicación, es una herramienta fundamental para transitar la vida, aunque difícil a veces de lograr. “Los seres humanos nos necesitamos los unos a los otros para existir y el diálogo es fundamental. Cada uno de nosotros cuando llega al mundo recibe un nombre, y un nombre es una palabra. La palabra que nos nombra. Un nombre siempre va a haber para todos, porque para que algo exista hay que nombrarlo”. Comunicarse es alcanzar la humanidad del otro y abrirle el acceso a nuestra propia humanidad. Es ampliar la mirada sobre nuestras experiencias, ofrecernos mutuamente diferentes perspectivas sobre nuestras historias y sobre nuestra condición común.

“Hace 20 años creía que eran muchas las cosas que debía decir, hoy pienso que lo que quiero decir no es tanto. Tampoco doy ya por descontada la comunicación como hacía antes. Más aún: hoy, en un mundo saturado como éste en el que vivimos, con tan poco silencio, atosigado de mensajes, la comunicación entre dos humanos me parece un milagro. A veces, sólo a veces, se abre una fisura, una grieta, y algo de lo que uno dice puede pasar a formar parte genuina de las preocupaciones de otro”. Graciela Montes.