
Independiente derrotó 2-1 a Unión en Santa Fe y se llevó tres puntos de oro en su pelea por clasificarse a los playoffs del Torneo Clausura y también a las copas internacionales de 2027. En el estadio 15 de abril, dirigió Luis Lobo Medina.
El primer tiempo mostró un leve dominio favorable al dueño de casa, aunque sin tanta profundidad ni contundencia. Rodrigo Rey le tapó un mano a mano a Brahian Cuello tras habilitación de Cristian Tarragona, en una maniobra que posiblemente debía ser analizada por el VAR por infracción previa contra Fedorco. Más tarde, Tarragona inquietó a la defensa roja con un cabezazo a la altura del punto de penal que salió apenas ancho, a la salida de un tiro libre desde el costado.
La visita apenas tuvo una aproximación en los pies de Iván Morales, que ingresó por Chimy Ávila, con un remate por bajo y casi sin ángulo desde la puerta del área grande que fue controlado sin problemas por Matías Mansilla. En la última de la etapa inicial, se instaló la polémica: a Joaquín Mosqueira le bajaron una pelota casi en la puerta del área chica y de volea fusiló a Rey para el 1-0, pero el juez asistente Lucas Ripoll levantó la bandera, Luis Lobo Medina lo anuló y Gastón Monsón Brizuela en el VAR respaldó la decisión en cancha. Por esta finísima y casi imperceptible posición adelantada, el público tatengue quedó disgustado e insultó a Claudio Tapia.

Las emociones llegaron en el amanecer del complemento. En una nueva jugada de pelota quieta, inclusive similar a la del polémico gol anulado a Unión en el primer tiempo, los dirigidos por Leonardo Madelón rompieron el cero gracias a Marcelo Estigarribia, luego de que dos compañeros suyos ganaran en las divididas dentro del área para dejarlo en posición de gol.
Pero cuando parecía que el Tatengue iba a encaminar el partido a su favor, Independiente se despertó del letargo y por Maximiliano Meza torció la historia. El ex River primero orquestó una jugada colectiva que terminó con centro de Leonardo Godoy y cabezazo de Santiago Montiel por el segundo palo, con destino de red. Fue apenas un par de minutos después del tanto rival. El local sintió el golpe y quedó groggy, al punto tal que el Rojo se hizo dueño del match por un rato y fue cuando el propio Meza, con un latigazo letal de derecha desde la medialuna del área grande, sentenció el arco adversario.
Todo lo que había insinuado Unión en la primera mitad, se disipó en el complemento. El Tate se desdibujó, ya no pesó en ataque ni impuso condiciones. Apenas un remate de Tarragona incomodó un poco a Rey, en la que fue una de las pocas llegadas en la última media hora. Los de Viera pudieron ampliar con un tiro de Lautaro Millán, aunque si hay que destacar una característica virtuosa de los de Avellaneda después de quedar en ventaja, fue no padecer en la última línea y controlar los minutos restantes.
N. de la R; fuente Infobae.

Comentarios