
A nadie escapa ya la triste noticia del cierre del noticiero o contenido local que brindó por más de 20 años el único servicio de TV por cable. Lo cierto es que una vez más y sumado al cierre de la oficina de atención al público de calle Poderoso se vuelven a producir perdidas de fuentes de trabajo fundadas tal vez, en decisiones de eficiencia y otras.
Tampoco es menos cierto que la empresa prestataria se alzó millonarias sumas de dinero que los clientes aportaron y aportan con su abono mensual de servicio de TV por cable.
El cierre de un medio de comunicación nunca mejora una comunidad, máxime cuando se trata del caso de un medio abierto, donde concurrieron desde siempre todas las voces, por el contrario, la degrada institucionalmente. Ayacucho no siempre fue así, para algún novato lector. No siempre se vivieron épocas de libertades pueblerinas para opinar diferente.
Ahora el sentido de estas líneas no es volver sobre lo anterior, sino saber si se hicieron todas las gestiones posibles para tratar de lograr interferir en algo esa decisión. Dicho esto, entre lo posible, la empresa nacional y el estado municipal están vinculados tributariamente, por el pago de una tasa, la «tasa aérea» que la empresa paga por su tendido de cables por toda la ciudad, y la tasa por inspección de las estructuras de antenas (dudo si existe o estoy desactualizado y lleve otro nombre) al margen de la tasa SAE, como cualquier comercio. Caso contrario me corregirán.
Cabría, me pregunto una readecuación tributaria, (capaz que ya fue plasmada en la ordenanza tarifaria de estos días), una respuesta acorde a las decisiones que la empresa ha tomado en Ayacucho, o permitiremos que se lleve sendas sumas de dinero cada vez más líquidas, maximizando beneficios con el mínimo de personal, hasta que por una nueva reestructuración ya no hagan falta los que quedan, y venga alguien de Tandil una vez por semana a solucionar reclamos técnicos. O será que una vez más, nada se puede hacer sea la respuesta.
Concretamente propongo, revisar lo que tributa la empresa de TV por cable en Ayacucho. Aceptar no es lo mismo que resignarse, concibo. Mi solidaridad con los 3 ayacuchenses afectados hoy por esta decisión.
Somos algo mansos a veces, pensaba.
Darío Volantín
Vecino y ex concejal
Crédito Foto: Joel Mutti


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