La enorme historia de Casa Urresti en Ayacucho – Cerró sus puerta a fines de 2023

Conocida la noticia del cierre de la empresa en Noviembre de 2023, surgieron distintas posibilidades según pudimos saber, para la continuidad del servicio, pero sin embargo no prosperaron las negociaciones y la propiedad estaría en alquiler. Una empresa familiar que brindó un servicio necesario y particular, en un Ayacucho donde todo estaba por hacerse.

Casa Urresti comenzó a prestar sus servicios oficialmente en el mes de Enero de 1880, aunque Don Antonio de profesión carpintero, ya había comenzado a fabricar ataúdes unos años antes. Posteriormente compraría una volanta para transportar los cuerpos, ya que nadie ofrecía ese servicio, por lo que era común enterrar los fallecidos y después transportarlos.

En un brillante reportaje del escritor e historiador Pablo Zubiaurre para “El archivo de la palabra” de la Biblioteca Municipal Manuel Vilardaga a Héctor Argel, quién fue el que estuvo al frente de la empresa por más tiempo, por más de 50 años, le cuenta en persona la más rica historia familiar y de duro trabajo.

Pero siempre en base a ese testimonio único, por su valor cultural y de pertenencia, “Tito” que se transformaría en yerno de Urresti, cuenta que Antonio llegó a Arenales, en épocas donde aún no era Ayacucho, y un grupo de vascos le ofrecen cuidar ovejas, a lo que se opuso porque su idea era seguir con su noble oficio.

Héctor Argel nació el 1 de Diciembre de 1918 y desde ese momento siempre fue “Tito” para todos. Su abuelo de apellido Zubiaurre administraba campos en la zona y en 1968 compra sus propias tierras para seguir dedicándose a esa actividad.

Cuenta que Urresti era un francés que no sabía manejar y lo emplea a él cuando tenía 15 años en 1933, y por esas cosas de la vida con el paso del tiempo, se relaciona con su hija “Chicha” Urresti y se casan en 1947, teniendo dos hijas María del Carmen y María Dominga, quienes les dan 6 nietos.

Consultado sobre los inicios de la actividad, explica qué; “Cuando no había sala velatoria, los servicios se hacían en casas particulares y la gente de campo en Hoteles que tenían salas especiales, como Santa Catalina o el Central. La familia acompañaba el cortejo a caballo, y los restos de las personas eran llevados en una volanta especial con forma de banana, ruedas de goma y llantas de hierro, tiradas por caballos negros, que fueron vendidos a un pueblo de La Pampa. Para ello contaban con caballerizas y uso 8 caballos propios”

Tito Argel cuenta en esta nota distendida que comentamos, que “el cementerio se comenzó a construir un poco detrás de donde está hoy en la zona de vizcacheras, donde originalmente se iba a establecer la ciudad, un lugar que nunca se inunda. Así también recuerda que las Salas Velatorias surgen en los años 1948-49. Un tiempo después fue común contar con las rezadoras. Mujeres a las que se les pagaba para hacer oraciones en memoria del difunto. Y que la gente de campo acostumbraba a traer bebidas fuertes como caña y anís, para compartir en la noche”.

Link de la nota:

https://www.youtube.com/watch?v=18J3W3bdVxY

Sin dudas una nota que no podíamos dejar de hacer, ha sido esta empresa y será siempre un ejemplo de entrega, lucha, trabajo y deseos de superación. Cierra un ciclo de años de apostar a la ciudad, de invertir y de creer, en tiempo de emprender y crecer. Con un servicio que no existía, con una calidez y apertura a nuevos proyectos que parecían no tener techo.

Los tiempos pasan, las generaciones se van transformando y van adaptándose a sus posibilidades y tiempos. No queremos dejar de pensar en que pueda continuar su labor algún día, que aparezca la posibilidad concreta y se logre la reapertura.

No podemos dejar de pensar la forma en que Casa Urresti se involucró en la ciudad, con la gente, con las familias…Que encontraban allí a muchas personas que como decía Tito, “iban con ganas de hablar y enterarse de muchas cosas”.

Como olvidar es protagonismo en el pueblo, si hasta fue auspiciante como sponsor en las transmisiones de fútbol por radio Ayacucho, cuando el juvenil campeón de 1989-90 logró el increíble título con una campaña memorable…

Algunos de los últimos servicios que ofrecía la empresa

Nos dedicamos a brindar servicios fúnebres para que nuestros clientes puedan ofrecer una respetuosa despedida a sus allegados.

Ofrecemos una amplia variedad de servicios como sepelio, velatorio, cremación, flota de vehículos, ataúdes.

Además ayudamos a realizar la obtención de partidas de nacimiento, matrimonio, legalización y traducción de partidas.

El libro de Zulma Canero, «Mi ciudad» habla de sus inicios

El Cementerio

Otro aspecto de la religiosidad de un pueblo puede observarse en la mayor o menor importancia que sus habitantes den a la muerte, y al lugar en que han de reposar sus muertos.

Entre las tareas comunales se incluye la organización del cementerio y el empleo de un sepulturero. El Cementerio, espacio ritual y de conmemoración, fue objeto de considerables esfuerzos. En la sesión del 9 de septiembre de 1.867 se acordó la construcción del cementerio,
debiendo ser éste de cincuenta varas cuadradas y se llamó a licitación para su construcción; en octubre se acordó su instalación en una chacra municipal y quedó establecido que a todo aquel que edifique bóveda durante 1.868, el terreno se le donaría gratis a perpetuidad. Ya en 1.871, la discusión va a girar en torno a que el cementerio es muy chico, y se decide presentar 106 propuesta y plano de obra que será aprobada en junio de 1.873.

En 1.881 se aprobó el ensanche del cementerio sobre la chacra que pertenecía a Don Juan Labat (a cambio de la cual se le dio un terreno en el cementerio) y la construcción de un osario.

Entre las denuncias habituales en los primeros tiempos, hallamos las que se refieren a la costumbre de enterrar a lo muertos en el campo y traerlos al cementerio sólo cuando se iba al pueblo o las condiciones lo permitían, por lo que encontramos quejas del sepulturero, a quien le han dejado un individuo muerto de viruela sobre un colchón, ignorando su nombre, o el caso de un padre que trae dos hijos muertos, uno tres meses atrás sin
certificado del alcalde del sitio en donde ocurrió el hecho, o el de un individuo muerto tres años atrás y que recién es traído desde el
107 campo donde había sido enterrado.

En 1.896 se forma una comisión encargada de organizar y embellecer la necrópolis del Partido; se abren nuevas calles al cementerio, se construyen veredas y en 1.907 sale a licitación la construcción de la fachada. Otra nueva ampliación se realizará en 1.927.

El lugar del velatorio es en general la vivienda del muerto, pero se contaba con una empresa capaz de brindar los servicios de Aprobación de Plano del Cementerio Público, trazado por el Sr. Don Aureliano Bodeveau. Copiador de Notas, Junio 7 de 1.873.

En Ayacucho existía la Casa Urresti, fundada en 1.880, por Antonio María Urresti, que contaba con coches fúnebres y se ocupaba de la construcción de nichos.

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