
En las últimas horas se pudo conocer sobre una importante investigación que está llevando a cabo el Comando de Prevención Rural de Balcarce.
Según publica La Vanguardia, la pesquisa es sobre un grupo de personas, en tanto que dos de ellos son oriundos de esa ciudad y uno de Ayacucho, quienes aprovechaban que poseían total confianza de sus vecinos y empleadores para cometer delitos.
La investigación data de fines de año, la cual surge luego de las intensas tareas de prevención que efectúan los efectivos en este Partido, en controles de vehículos que transportan hacienda en pie (camiones, camionetas-carros, etc.), cuando se constató en uno de los controles a la altura de la denominada segunda entrada a la localidad de Ramos Otero, sobre ruta 29, la falta de documentación y formas de transportar animales exigidas por ley para circular en la Provincia, lo que permitió descubrir el ilícito que se investiga.
Todo comenzó cuando dos hombres se movilizaban en una camioneta llevando de arrastre un carro de hacienda, con la cantidad de dos novillos sin su marca legible y sin su correspondiente documentación (DTE o GUT), lo que derivó a poner a disposición de la justicia a los animales, alojándolos en el destino que poseían y quedando a resguardo del comprador, debiendo justificar a su vez la compra mediante documentación o remito de compra.
En los días posteriores, conforme lo establece el Código de Faltas Agrarias 8785/77 y el Decreto Ley 10.081/83, los uniformados se comisionaron en el establecimiento rural ubicado en el km. 282,5 de la ruta provincial 29, a los fines de verificar la marca y establecer la propiedad de los animales, efectuando en la oportunidad la correcta inspección previa programación con el propietario del establecimiento, comparando de esa forma señales y marca liquida, arrojo que seis animales todos ellos categoría novillos, poseían las mismas características del campo donde fuera la supuesta venta, estableciendo de esta forma los investigadores mediante documentación aportada por el encargado de la firma que la marca y señal que los animales interdictados eran de su establecimiento. Por lo que se le dio intervención a la UFI local.
Con los avances de los meses, se recolectaron testimonios y documentaciones que constataron que el empleado (supuesto vendedor), a quien los infractores (supuestos compradores), manifestaban haber comprado los animales, no poseía vacunos en lugar de su propiedad, como asi también los infractores sabían frecuentaban el lugar y no podían desconocer que los animales eran de la firma del establecimiento encargado de la capitalización de los mismos.
El Fiscal Dr. Rodolfo Moure solicitó al CPR proceder a notificar a tenor del Art. 60 del C.P.P. por el ilícito calificado como abigeato agravado (Art. 167 Ter. – Segundo Párrafo – del Código Penal), a los tres empleados (el supuesto vendedor, como los supuestos compradores).
N. de la R; fuente diario La Vanguardia de Balcarce.


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