El recuerdo de Jerónimo Lupiano – Un piloto querido por todos, y una persona muy especial

En estos tiempos inesperados y donde frenamos el vértigo desmesurado de nuestras vidas ante esta pandemia, se nos permite recordar y traer a la memoria más que nunca, a personas que dejaron profundas huellas en esta sociedad. En Noviembre de 2019, se cumplieron 7 años de la partida del querido Jerónimo Lupiano.

Se había iniciado en APAC con el mismo auto con el que estaba compitiendo en 2012, el Falcón que perteneciera al juarense Alejandro Erazun, y la asistencia de la familia Ugarte, con quienes los unía una gran amistad. El “Doc” había ganado la apertura 2012, en La Virgen del Camino de Lobería, venía en pleno ascenso, y muy entusiasmado con algunos resultados.

La categoría toda, los pilotos y la gente de nuestra ciudad, no lo olvidan. El automovilismo zonal y de la región recuerdan con un singular afecto al piloto y al amigo. Aquella tarde de Noviembre dejó sus huellas en la actividad del Sudeste. “Jero”, un gladiador que será difícil no recordarlo.

Había terminado en el séptimo lugar la final en la categoría «B». Salió del auto, caminó algunos metros, se detuvo y habló con la prensa. A los pocos minutos se descompensó. De inmediato fue trasladado al Hospital Municipal «Díaz Vélez», donde llegó sin vida. En lo particular me tocó estar a pocos metros, cuando entrevistaba a Daniel Camacho y luego ir a interiorizarnos al Nosocomio.

Jerónimo Lupiano era médico cardiólogo y desde hacía unos años corría en la categoría. Era franco y sincero, fue buen amigo y atento siempre con el periodismo ya sea en la pista, como también fuera de ella. A pesar de los esfuerzos médicos el piloto no pudo ser reanimado en el circuito «Martín Fierro», tras sufrir un paro cardíaco.

Entrevistado por los medios especializados en una oportunidad, indicó; “Correr es una pasión que llevamos dentro. Se lleva en la sangre. Es un cable a tierra. Cada fin de semana que venimos a la pista es para estar sin preocupaciones, lo máximo que te puede pasar es que se rompa el auto, y eso no es nada”.

Se cumplieron siete años de la partida de Jerónimo Lupiano, amigo, gran deportista. El querido “Doc”, no tenía ningún problema para tomarse fotos con sus seguidores, con los periodistas y con los colegas, muchos de ellos médicos. Sus rápidos, éxitos deportivos lo llevaron a tener un nutrido grupo de seguidores, que lo alentaban y acompañaban en cada presentación.

Quizás uno de los momentos más difíciles, sino el más importante en mis 31 años de periodista lo viví aquella tarde, cuando junto con Alejandro Susino decidimos que lo mejor era hacer pública aquella noticia tan triste, porque el espectáculo se suspendió inmediatamente, y hasta los periodistas de la radio no pudieron seguir ,por el llanto que se desató en todo el ambiente.

Consultado su ultimo preparador Julio Quintana, nos contó; “Era una persona muy especial. Todos le teníamos un enorme aprecio por su forma de ser. Tenía un montón de proyecto a futuro, y estaba muy entusiasmado con seguir corriendo. Teníamos todo hablado para haber armado un gran equipo, y no pudo ser”.

En estos tiempos donde todos corremos, pero en nuestras vidas con nuestra ocupaciones, no en un circuito de autos. Cuando las relaciones personales y el factor humano es lo valioso y lo que es más complicado lograr y mantener,  Jerónimo lo hubiera hecho. Porque vivió a fondo también él, pero siempre tenía tiempo para charlar, para hacerse un tiempo para la prensa, para sus afectos y ser un muy buen piloto en el circuito, y una mejor persona fuera de él. Un saludo a la familia, y nuestro mejor recuerdo siempre…

N. de la R; Por Lic, Pablo Tusq – Co propietario del diario digital www.ayacuchoaldia.com.ar

Fotos – www.ayacuchoaldia.com.ar

Fuentes; Vértigo Motorsport y Acelerando a Fondo / Tandil.

 

 

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